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De las tablas a las terrazas

El bailarín, que actúa estos días en el teatro Caser Calderón, vive a caballo entre su barrio de siempre, el muy castizo Lavapiés, y los Austrias, el Retiro o la Milla de Oro

Joaquín Cortés en un palco del Caser Calderón. Ampliar foto
Joaquín Cortés en un palco del Caser Calderón.

1. Lavapiés. Es el primer lugar que destaco porque es mi barrio, donde me he criado, donde he vivido siempre y donde sigo viviendo hoy en día. Tirso de Molina, la plaza de Cascorro… (sonrisa amplia). Aquí fue donde empecé, donde empezó todo. Tengo muy buenos recuerdos de mi niñez y mis amistades están también todas aquí.

2. Teatro Real. Es uno de los sitios a los que más cariño le tengo del mundo, de los más especiales, porque en sus bajos fue donde estudiaba de pequeño baile, cuando estaba en la Escuela Nacional de Ballet.

3. Los demás teatros de Madrid. Porque he trabajado en muchos o en casi todos ellos y porque un escenario es lo más importante para un artista. Si tuviera que destacar alguno, sería el de la Zarzuela. Significó mucho para mí y para mi carrera porque allí debuté con 12 años junto con la televisión española.

Un madrileño de Córdoba

Joaquín Cortés (Córdoba, 1969) lleva toda la vida en la capital, tanto que no recuerda cuándo llegó. “Pues vine de pequeñito, no sé, cinco o seis años creo yo”, trata de hacer memoria con ese deje andaluz reconducido y matizado con el que se expresan tantos andaluces en Madrid. Heterodoxo del baile y nexo de unión entre el flamenco y la danza contemporánea, introdujo en el baile a los grandes modistos como Armani y Gaultier y atesora en sus vitrinas las llaves de Miami y de Caracas. También es embajador de la Unesco, de Unicef, del pueblo romaní y contra el cambio climático.

4. El Retiro. Me encanta, es una gozada el pulmón de Madrid. Antes hubo una época en la que iba a diario a entrenar con un preparador físico y es una auténtica maravilla. Ahora sigo yendo a correr de vez en cuando y también a las terracitas de la zona. Hay una enfrente del Botánico y del Prado en la que me encanta desayunar los domingos con sol.

5. El Mercado de San Miguel. Me gusta toda la zona de la plaza Mayor y, sobre todo, cómo ha quedado el mercado tras la remodelación, donde voy mucho a picar algo. Hay mucho turista y mucha gente que se acerca y te pide una foto pero ya he aprendido a convivir con ello.

6. Milla de Oro. Me gusta mucho ir de tiendas y pasear por el barrio de Salamanca, toda la zona de Claudio Coello, Velázquez… y, sobre todo, Serrano, que la han puesto tan bonita con las aceras anchas.

7. Rita & Champagne. Es el nuevo restaurante de mi amigo Gino, es espectacular, se come maravillosamente bien. Recomiendo pedir pasta a la carbonara, una de las especialidades, y un buen vino, que nunca hay que quitar de una mesa. Para elegirlo, me dejo guiar. (Calle Orellana, 20)

8. El Prado. Es uno de los tres mejores museos del mundo junto al Louvre y el Hermitage y con su permiso. Me pueden ver ante cualquier cuadro de Velázquez o Goya, aunque mi pintor favorito es Klimt. Siempre que voy a Viena me paso a verlo.

9. Plaza de Santa Ana. Desde la adolescencia, me gusta ir a cenar con amigos o a tomar algo a primera hora. Siempre hay mucho ambiente, es muy emblemática y es rarísimo que la gente que pasa por Madrid no acabe allí.

10. Palacio de Oriente. Me encanta, es uno de los palacios más bonitos del mundo y encima lo tenemos aquí, en Madrid. Me tengo que ir, empieza la función…

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