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Mique Beltrán recopila las páginas de ‘Marco Antonio’

Un álbum recupera las viñetas del personaje de ‘El pequeño País’

El dibujante Mique Beltrán.
El dibujante Mique Beltrán.

La cuestión, para él, siempre ha sido contar historias. Recopilar todas las historias de Marco Antonio como personaje independiente es el primer paso del regreso del autor de tebeos Mique Beltrán (Jaraguas, 1959) a las viñetas después de muchos años dedicado a los cortometrajes, las series de animación y los guiones. Mique presentaba el pasado viernes en Futurama una edición integral de su Marco Antonio, un personaje que estuvo 10 años en las viñetas de El Pequeño País y que ahora EDT, la editorial de Joan Navarro, su editor de toda la vida, recopila y presenta este tomo. El personaje ya estaba entre viñetas desde antes de su nacimiento: Cleopatra, el personaje del mismo autor, llegó a correr alguna aventura estando embarazada de Marco Antonio, que se incorporaría posteriormente a las andanzas familiares hasta llegar el momento de su temprana emancipación editorial, en 1991.

“Se trata”, explica Mique, “de las aventuras correspondientes a la tira dominical, cuando el personaje ya es independiente. Se enfocaron, desde un primer momento, a un público infantil”. El estilo detallado y limpio de Mique, cuidado hasta el extremo, es una característica que le distingue y le hace reconocible. Evoluciona a lo largo del álbum, pero mantiene toda su esencia, tanto en el aspecto gráfico como en el tratamiento de la historia. Mique juega a un humor blanco, como no podía ser de otra manera tratándose al público infantil, pero enfocará la cuestión desde un punto de vista cómplice con el niño, buscando más un humor compatible que un trabajo ex-profeso para el niño. Así, el adulto que lee Marco Antonio no pierde la referencia en ningún momento de que se trata de la historia de un niño que usa sus poderes mentales de vez en cuando y nota que lee una página infantil, pero los gags resultan entretenidos y en muchas ocasiones brillantes.

El álbum anuncia también, en la introducción que escribe Manel Gimeno (otro autor valenciano con el que ha trabajado Mique) la recopilación próxima de Las aventuras de Cleopatra, madre de Marco Antonio en un formato de álbum. “En este otro álbum”, confiesa el dibujante, “incluiremos más bocetos y material previo. El álbum de Marco Antonio ya era muy grande y con todas las páginas dominicales y algunas portadas ya estaba lleno”. Pero no es la única noticia. Mique vuelve al tablero de dibujo: “Después de años en los que ni siquiera dibujaba los storyboards de mis cortometrajes tengo muchas ganas de volver a hacer tebeos, de hacerlo todo yo”. “El audiovisual es un trabajo de equipo y hace que pierdas mucho control sobre tu obra”, explica delante de su monitor y de una tableta gráfica enorme, “que, de momento, apenas he tocado, pero sí veo que tiene unas posibilidades enormes”.

El dibujante reeditará también ‘Las aventuras de Cleopatra’

La decisión se tomó durante este verano. Mique habló con el editor sobre su voluntad e inmediatamente surgió la propuesta de Navarro para la recopilación. No es nada extraño, ya que Navarro apreció los trabajos desde los ochenta, en los que Mique se constituyó, junto a Calatayud y Daniel Torres, como uno de los pilares de la denominada Escuela Valenciana. Los tres autores, a pesar de la atolondrada historia de la historieta en España han sabido capear los temporales refugiándose en la ilustración o el audiovisual como complemento o incluso actividad principal.

El álbum, en realidad, ha necesitado mucho más trabajo del que cabría esperar: si bien toda la cuestión del dibujo estaba resuelta, en muchos casos el trabajo de color estaba en fotolitos y no era factible imprimir desde ahí, así que hubo que escanear, corregir y restaurar muchas de las páginas.

“En realidad, eso me ha obligado a releerme toda la obra”, explica Mique, “sobre la que tenía algunas dudas. Pensé que podría resultar solamente un interés nostálgico, pero he podido ver que sigue vigente. No hay gags con niños con teléfonos móviles, pero el tebeo sigue funcionando. No es algo que haga normalmente. Hay muchas cosas de las que he escrito el guión que no he querido ver, porque cuando alguien lo interpreta, en muchas ocasiones pierde lo mejor y prefiero no padecer”.