Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un bufete de abogados presenta medio millar de demandas por las preferentes

El Colectivo Ronda denuncia mala praxis de cajas y bancos

El bufete de abogados de Barcelona Colectivo Ronda ha interpuesto en los juzgados medio millar de demandas por la comercialización de participaciones preferentes y deuda subordinada, principalmente contra Catalunya Banc, CaixaBank y Bankia.

Según informó ayer la cooperativa de abogados, las demandas mantienen que ese tipo de productos financieros son considerados de riesgo y, por tanto, no era adecuada su comercialización a personas de perfil minorista y de escasa o nula experiencia inversora.

Las entidades Catalunya Banc, CaixaBank y Bankia son las que acumulan la mayor parte de las demandas presentadas por el Colectivo Ronda, seguidas de Caixa Laietana, actualmente integrada en Bankia.

El bufete de abogados recuerda que son numerosas las sentencias, tanto de primera como de segunda instancia, que se posicionan a favor de los clientes frente a los bancos y declaran nulos los productos financieros de riesgo contratados.

La semana pasada, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, denunció “mala praxis” y una “importante falta de ética y de respeto en los derechos de las personas” en la venta de participaciones preferentes por parte de las entidades financieras a algunos de sus clientes. El síndic propone, entre otras medidas, un sistema de arbitraje gratuito para “casos flagrantes”.

Al igual que el Colectivo Ronda, el informe expone que las preferentes, comercializadas por cajas y bancos españoles, son productos de “riesgo elevado” sin “liquidez inmediata” ni “garantía sobre el capital invertido”, sobre las cuales ya había una advertencia de 2009 de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). “Con carácter general se trata de un producto financiero no adecuado para clientes minoristas y sin experiencia en inversiones de riesgo”, sostiene el documento.

Los inversores que compraron deuda subordinada y preferentes tendrán que renunciar a 12.000 millones de euros en el rescate de la banca española, según datos de la Comisión Europea.