ICV-EUiA pide que el ‘fracking’ sea prohibido en toda España

La formación presenta proposiciones en el Congreso y el Parlament

Iniciativa per Cataluña-Esquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA) ha decidido solicitar la prohibición del sistema conocido como fracking—explotación de yacimientos de hidrocarburos mediante la inyección subterránea de grandes cantidades de agua a presión para romper las rocas del subsuelo— en Cataluña y el resto de España. La petición se ha hecho en un doble frente mediante sendas proposiciones de ley, una en el Congreso de los Diputados —firmada por Laia Ortiz— y otra en el Parlament de Cataluña.

Ortiz argumenta en una nota hecha pública ayer que el fracking “requiere la inyección continua de agua [en el subsuelo] de unos 300 litros por segundo” lo que eleva el consumo de un pozo de extracción de gas a entre “7 y 20 millones de litros”, hasta “100 veces más que en un pozo convencional”. Ortiz recuerda también que este sistema de extracción de gas requiere del uso de “unas 500 sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas y otras con propiedades preocupantes”.

ICV recuerda que “numerosos Gobiernos de Europa, como Francia, Bulgaria, algunas regiones de Alemania y varios Estados de EEUU, además de otros países como Suráfrica” tienen en vigor actualmente una prohibición para el uso de las técnicas del fracking, por lo que “sería inexplicable que el Gobierno español o el catalán rechacen regular esta práctica”.

En Cataluña existen varias prospecciones para hallar yacimientos de gas natural susceptible de ser explotado por fracking que lleva a cabo la empresa Montero Energy Corporation, en las comarcas de Osona, el Ripollès, la Garrotxa y La Segarra. Las solicitudes abarcan un extenso territorio de unas 160.000 hectáreas que incluyen a 81 municipios.

El inicio de las prospecciones ha levantado una sucesión de protestas y mociones contrarias en Ayuntamientos y consejos comarcales. También entidades como Ecologistas en Acción han presentado alegaciones a los planes de Montero Energy Corporation. La entidad critica el elevado impacto del fracking y el riesgo de contaminación: “Lo más peligroso es que gran parte de la mezcla líquida no se recupera: o salta a la superficie o se queda en el subsuelo”, afirma Pablo Cotarelo, de Ecologistas en Acción.

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