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Ciutadans presume del apoyo de exdirigentes populares y socialistas

Rivera quiere "aglutinar a quienes no confían en el bipartidismo a nivel nacional como solución"

Ciutadans (C’s) se autodefine como un partido progresista, que aboga por la regeneración democrática y está en contra de los separatismos. A pesar de las críticas constantes de su presidente, Albert Rivera, hacia las cúpulas de los dos grandes partidos españoles, el PP y el PSC, el dirigente político no ha dudado en incorporar a algunos antiguos cargos públicos de estos partidos a sus listas para los comicios del 25-N. En un acto celebrado este martes, Rivera ha presentado a las incorporaciones más recientes de C’s provenientes de la oposición y les ha agradecido “el paso adelante para sumarse a un proyecto común de convivencia, unión y regeneración democrática”.

Entre los más destacados se encuentran la exportavoz del PP en el Parlamento catalán, Carina Mejías, que se presenta como ‘número 3’ de Ciutadans y el exsecretario general popular en Girona, Jean Castel, que será el candidato para esta provincia. Junto a ellos, antiguos dirigentes del PSC como Miguel García, Xavier Alegre y Juan Giménez; del PP, como David Mejía; y de UPyD, partido con quien C’s comparte muchos postulados, como Ángel Hernández, también se han sumado al proyecto de Rivera. “El objetivo es aglutinar a toda esa gente que ya no confía en el bipartidismo a nivel nacional como solución”, ha dicho el candidato a la presidencia de la Generalitat.

A pesar de las discrepancias que puedan mostrar en materia económica o social, todos ellos coinciden en las políticas antiindependentistas. Por eso, Rivera ha afirmado que la incorporación de antiguos miembros del PP y del PSC no desdibuja la oferta electoral de Ciutadans. Además, ha asegurado que están “más cohesionados” que otros partidos, en alusión al PSC de Pere Navarro.

En esta línea, también ha resaltado la diferencia de opiniones en el seno de Convergència i Unió (CiU), -hasta Josep Antoni Duran i Lleida y Artur Mas mostraron algunas desavenencias sobre la cuestión soberanista al inicio de la actual campaña electoral- que no han impedido que la coalición nacionalista gobernase en Cataluña durante 25 años.

Albert Rivera se ha presentado como el voto útil para reformar España a través de Cataluña. Para diferenciarse del resto de partidos catalanes contrarios a la secesión –PP y PSC- ha pedido, de forma irónica, el voto para el PSC “si quieren que sus diputados vayan a manifestaciones independentistas” y para el PP “si quieren legitimar los presupuestos de Artur Mas, donde se priorizan sus intereses nacionales a la economía”.