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Botella exculpa al Ayuntamiento pero se asegura el control de la comisión

“Todo apunta a que los procedimientos reglamentarios se cumplieron”, señala la alcaldesa

“Para dotar a la comisión de la máxima credibilidad”, el PP tendrá mayoría y su presidencia

Ana Botella lee su discurso en el Pleno para constituir la comisión sobre el 'caso Madrid Arena'. Ampliar foto
Ana Botella lee su discurso en el Pleno para constituir la comisión sobre el 'caso Madrid Arena'.

“Para dotar a la comisión de investigación de la máxima credibilidad”, el Partido Popular se ha asegurado esta mañana de contar con mayoría absoluta y de ostentar la presidencia del órgano plenario que desde hoy mismo intentará, o esa es la intención declarada de todos los grupos municipales en el Ayuntamiento de Madrid, dilucidar las responsabilidades políticas, si las hubiera, en la tragedia del pabellón Madrid Arena, donde cuatro jóvenes perdieron la vida en una fiesta multitudinaria el pasado 31 de octubre.

En el Pleno que ha servido para convocar la comisión, la alcaldesa, Ana Botella (PP), ha evitado el debate político con la oposición, y se ha limitado a leer un discurso, que traía ya escrito, al final de la sesión. “Todo apunta a que los procedimientos reglamentarios se cumplieron”, ha asegurado la alcaldesa, basándose para ello en el informe interno realizado por el Ayuntamiento y hecho público ayer.

Informe que, según había asegurado hasta ahora el PP, y ha vuelto a repetir hoy su portavoz, “no pretende llegar a conclusiones ni establecer responsabilidades”. Y en el que el Ayuntamiento no admite responsabilidad alguna en la tragedia pese a que los documentos proporcionados hasta ahora (la mayoría de los prometidos, pero no todos) siembran serias dudas sobre la seguridad de varios edificios y apuntan a que responsables municipales estaban al tanto pero no impidieron que se siguieran celebrando eventos en ellos.

Pedro Calvo, ausente en el Pleno

La comisión se ha constituido hoy a petición del líder municipal socialista, Jaime Lissavetzky, con el apoyo expreso del portavoz de Unión Progreso y Democracia, David Ortega, y el respaldo menos entusiasta de Izquierda Unida. El Partido Popular ha aceptado esta investigación política, pero ha presentado una enmienda para asegurarse una mayoría de control y la presidencia. “Queremos que la comisión sea incuestionable”, ha afirmado Botella. Los nombres de sus miembros todavía no se conocen, pero la alcaldesa ha prometido que no tendrían relación con las áreas de Gobierno investigadas (Economía, Urbanismo, Vicealcaldía y Alcaldía, en principio).

Jaime Lissavetzky y Ángel Pérez, durante el el Pleno municipal. ampliar foto
Jaime Lissavetzky y Ángel Pérez, durante el el Pleno municipal.

Sin embargo, el encargado de dar la réplica hoy a la oposición ha sido Enrique Núñez, hasta esta semana concejal de Centro y ahora delegado de Economía en sustitución de Pedro Calvo. Calvo dimitió el martes, apenas dos horas después de ser imputado por el juez que investiga la tragedia; hoy no estaba presente en el Pleno. Núñez es ahora, como lo fue antes Calvo, responsable político de la empresa municipal Madrid Espacios y Congresos, que gestiona el pabellón Madrid Arena.

Cobo repalda a Botella y a Calvo

El descontento en el seno del Gobierno municipal por la falta de respaldo explícito de la cúpula del Partido Popular tuvo respuesta el pasado martes con las declaraciones del ex alcalde y ahora ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que echó un capote al entonces recién dimitido Pedro Calvo, y hoy con la presencia en el Pleno de Manuel Cobo, ex vicelalcalde y ahora responsable municipal del PP.

“Quiero manifestar mi apoyo a la gestión de Ana Botella y de su equipo en esta tragedia dolorosa, primero con su cercanía con las víctimas y luego con la máxima transparencia, al realizar un número inusual de comparecencias y aceptar esta comisión, lo que tampoco es habitual”. Gallardón y Cobo gobernaron la capital entre 2003 y 2011; durante su mandato, se constituyó una comisión de investigación por el caso Guateque de corrupción. Cobo ha expresado además hoy su respaldo a Calvo, “un grandísimo político”.

La alcaldesa, “visible pero inaudible”

Núñez, que hasta ahora apenas había intervenido en los Plenos municipales, ha hecho un discurso muy agresivo, que traía ya preparado y ha leído, y en el que se ha dedicado sobre todo a responder a críticas que la oposición no le había hecho. “No tenemos miedo a la verdad”, ha exclamado, citando expresamente a la alcaldesa en varias ocasiones, que le miraba sentaba en su escaño a apenas unos metros, “visible pero inaudible”, según ha señalado Ortega.

Núñez, también nuevo portavoz del PP (ese cargo lo ostentaba, hasta su dimisión esta semana, el propio Calvo) ha cargado las culpas sobre los organizadores de la fiesta, la empresa Diviertt, que “parece que vendió más entradas de las que debía, incumplió su contrato y mintió al Ayuntamiento”. Ha explicado que el Gobierno municipal se ha personado en la causa, pero ha evitado añadir que el juez no les permitirá hacerlo como acusación particular, tal y como deseaban, porque aprecia la posibilidad de que termine formando parte de los acusados.

El PP “no aceptará lecciones”

Núñez ha insistido en varios ocasiones en que su partido “no aceptará lecciones” de la oposición, citando para ello el reciente caso de corrupción en Andalucía y el incendio de Guadalajara de 2005 en el que murieron 11 miembros de los equipos de extinción; en ambos casos, gobernaba la región el PSOE. “Queremos llegar a la verdad, pero lo que yo atisbo es una de las cosas que no queríamos, una comisión partidista de enfrentamiento político donde nos quieren dar lecciones que no nos pueden dar”, ha dicho Núñez.

“Cuando dicen que la alcaldesa no ha llevado el timón, yo creo que sí ha tenido una posición lógica y coherente, no voy a referirme a acontecimientos más luctuosos que han tenido lugar en Madrid”, ha deslizado Núñez. No se refería, como podría parecer, a los atentados del 11 de marzo de 2003, cuando gobernaba el país el marido de Botella, José María Aznar (PP), sino al incendio de la discoteca de Alcalá 20, en el que murieron 82 personas en 1983, cuando regían la ciudad los socialistas. El PP gobierna Madrid desde hace más de 20 años.

Lissavetzky denuncia “fallos clamorosos”

Antes de Núñez había intervenido Lissavetzky para explicar sus motivos para solicitar la comisión: “Porque debemos una explicación a las familias y a los ciudadanos, y para depurar las responsabilidades políticas y evitar que hechos como estos se vuelvan a repetir”. En su opinión, las responsabilidades políticas “no acaban” con la dimisión de Calvo. Ha criticado la “opacidad y desastrosa gestión de la crisis” llevada a cabo por la alcaldesa y su equipo, sus “fallos clamorosos” y “la mala intervención inicial” del vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva. “Lo primero que dijo el vicealcalde fue que el aforo se había respetado, que la causa de la tragedia era una bengala y que todo estaba en orden. No se ha cumplido nada de ello”, ha apostillado más tarde Ortega al respecto.

En opinión de Lissavetzky, el informe presentado ayer por el Ayuntamiento era “autoexculpatorio”, aspecto que parecen haber respaldado las palabras de hoy de la alcaldesa. Contra Botella han ido sus críticas más duras, “por no dar la cara” ni suministrar toda la información necesaria para aclarar las claves de la tragedia. Ha recordado el portavoz socialista que el Ayuntamiento conocía desde 2010 las deficiencias de seguridad del Madrid Arena, pero en lugar de solventarlas renunció a sus planes de poner el pabellón en manos privadas. “Fue una negligencia y una irresponsabilidad. ¿Acaso hay más condiciones de seguridad en edificio si es privado que si es público?”, ha exclamado.

Además, se ha referido también a la decisión del Ayuntamiento de cerrar dos recintos más, el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo y el Palacio Municipal de Congresos, sólo después de la tragedia, pese a conocer desde hace semanas que tenían también fallos de seguridad y permitir entre tanto que se celebraran funciones en al menos uno de ellos. “¿Prefieren seguridad o recaudación?”, ha concluido Lissavetzky.

Ortega pide dos dimisiones más

Ortega ha coincidido “al 100%” con Lissavetzky y ha criticado el “lamentable” discurso de Núñez, “intentando crispar desde el primer minuto”. “No entiendo cómo no interviene aquí, alcaldesa, es usted la líder del Gobierno municipal y este es el momento más importante de su mandato. ¿Ésta es su forma de liderar, ésta es su talla política?”, se ha preguntado Ortega. En su opinión, la clave de la comisión es dilucidar si la tragedia fue o no evitable, y reclamar responsabilidades en caso de que lo fuera. Ha señalado a tres personas: la concejal de Urbanismo, Paz González; el vicealcalde y Calvo, porque fueron, en ese orden, los responsables de Madrid Espacios y Congresos desde que, en 2010, se conocieron los fallos de seguridad del pabellón.

“Lo sabían. Que se vayan a su casa. Han fallado los responsables políticos. Y a su cabeza, la señora alcaldesa, que hoy esta callada. Espero que intervenga”, ha concluido Ortega. Lo ha hecho, poco después, como planeaba desde el principio hacerlo, al final y sin turno de réplica, y leyendo un discurso preparado de antemano. “Una cosa es lo que pueda dirimir la investigación judicial y otra muy distinta la que debemos investigar nosotros en la comisión. No tenga duda de que llegaremos hasta el final, pero no debe ser un juicio paralelo. Todo apunta a que los procedimientos reglamentarios se cumplieron, pero si es así y pese a todo se produjo la tragedia, habrá que cambiarlos”, ha dicho la alcaldesa.

Pérez aboga por controlar al poder

Antes había intervenido el líder de Izquierda Unida, Ángel Pérez, que no apoyó en principio la petición de esta comisión pero hoy ha votado a favor. Ha adelantado su “repulsa” en caso de que la investigación política se torne “inquisitorial”, y ha explicado que su principal intención es llegar a conclusiones que impidan que la tragedia se pueda repetir. “Creemos que la dimisión de Calvo supone la asunción global de responsabilidad política, puesto que él no era el responsable directo, pero no puede ser un cortafuegos que impida llegar hasta el final”, ha añadido Pérez.

En su opinión, “la responsabilidad en la desorganización municipal no es el resultado de 10 meses de Gobierno sino el síntoma de un poder que, como todo poder, tiende a no dejarse controlar. Esta no es una oportunidad para desgastar al Gobierno sino para hacer que cambien los mecanismos que hacen funcionar nuestra democracia, permitir que los poderes sean controlables y evitar que hechos así se vuelvan a repetir. Si sirve para iniciar ese camino, sea bienvenida sea la comisión”.

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