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Viera no dimitirá por el fraude de los ERE

El diputado socialista y exconsejero rechaza asumir las responsabilidades políticas que le pedirá la comisión de investigación del Parlamento en su dictamen final

El exconsejero de Empleo José Antonio Viera, momentos antes de comparecer en la comisión parlamentaria que investiga el fraude de los ERE, el 25 de agosto. Ampliar foto
El exconsejero de Empleo José Antonio Viera, momentos antes de comparecer en la comisión parlamentaria que investiga el fraude de los ERE, el 25 de agosto.

José Antonio Viera, diputado a Cortes del PSOE y exconsejero de Empleo (2000-2004), no dimitirá de su cargo en el Congreso pese a que la comisión de investigación del Parlamento sobre los ERE le achacará su responsabilidad política por el fraude descubierto. “¿Dimitir? En ningún caso. No hay argumento ni documento que acrediten mi responsabilidad política”, descartó este sábado Viera. Otra cuestión es que tras emitir la comisión su dictamen final el PSOE redoble sus presiones sobre su antiguo hombre fuerte en la provincia de Sevilla, pero la posibilidad es remota dada la exculpación de su gestión que los socialistas han propuesto para la comisión.

La Guardia Civil ya subrayó el “papel esencial” que desempeñó Viera para las empresas de la Sierra Norte de Sevilla, una comarca de 30.000 habitantes que acaparó 30 de los 73 millones concedidos por la Junta en ayudas directas a empresas.

La comisión parlamentaria censurará a Viera junto al exconsejero Antonio Fernández, ya que Izquierda Unida le ha señalado como “muñidor” del convenio que generó el fondo de los ERE y “autor intelectual del perverso diseño administrativo y presupuestario que dio lugar a la falta de controles”. Y el PP (que censura a Viera pero también al expresidente Manuel Chaves y al presidente José Antonio Griñán) e IU tienen la mayoría en la comisión. Por ello las reticencias del PSOE para achacar las responsabilidades más allá del ex director general de Trabajo Javier Guerrero quedarán en papel mojado. “Fue Viera el que promovió las ayudas y el que indicaba e insistía en que tenían que salir adelante”, declaró Guerrero ante los investigadores, que dieron crédito a estas acusaciones.

La Guardia Civil ha subrayado el “papel esencial” de Viera al otorgar las ayudas

Este sábado Viera despreció las críticas de IU, socio de Gobierno de los socialistas en la Junta: “La opinión de IU me trae absolutamente sin cuidado. Los mismos dirigentes que desde la oposición decían que Griñán era el responsable político del fraude, ahora no tienen valor y se limitan a los consejeros. ¿Y ahora qué quieren? ¿No quedar mal delante de los medios?”, reprochó a la coalición de izquierdas. “Ahora ya soy una pieza menos codiciada para el PP porque solo soy congresista”, añadió.

Un factor clave que puede influir en el enroque de Viera para no abandonar su cargo es su condición de aforado como diputado, que perdería si dimitiera. Los indicios policiales y los interrogatorios judiciales apuntan a una previsible imputación del exconsejero, pero si esta se produjera el caso de los ERE o al menos parte de él se instruiría en el Tribunal Supremo y la juez Mercedes Alaya debería inhibirse.

“No tiene sentido desde el punto de vista jurídico ni político que yo aparezca permanentemente en autos y atestados sin poder defenderme y que tenga que recurrir a los medios. Me parece fuera del orden jurídico que la Guardia Civil haga valoraciones de una persona aforada”, censuró el diputado socialista.

La cuestión de que Viera no esté imputado y haya sido señalado podría generarle indefensión y el riesgo de nulidad es latente. Esto daría al traste con supuestas responsabilidades delictivas por inconvenientes procesales.

Las sospechas sobre Viera pasan porque su hija Sonia trabajó para los empresarios José Enrique Rosendo y José María Sayago, cuyas empresas recibieron ayudas millonarias por parte de Empleo, mientras el exconsejero estaba al frente del departamento. Y por las jugosas subvenciones que recibieron desde Empleo amigos suyos empresarios como Gonzalo Madariaga o Enrique Peralta, si bien después de que Viera abandonara el cargo de consejero, aunque mantenía su poderosa influencia en el PSOE. “Creí que mi hija trabajaba para el grupo Barbadillo ¿Qué tengo que ver con Sayago? (...) Puedo dar 100 nombres con el mismo grado de amistad que Madariaga”, se defendía ayer sobre las acusaciones de nepotismo.

El difícil papel de Viera ante las conclusiones finales se ha visto desde ciertos sectores del PSOE con desapego, dado el posicionamiento del diputado a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba y en contra de las tesis de Griñán en las tensiones del partido. “Una cosa es la lucha interna y otra la honorabilidad”, defendió Viera. El exconsejero asegura que seguirá en el Congreso hasta 2015. El devenir del caso dirá.