Cuatro candidatos pugnarán por el rectorado de la Universidad de Barcelona

El campus celebra elecciones el próximo 22 de noviembre

Tres catedráticos de la Universidad de Barcelona (UB) se enfrentarán al actual rector, Dídac Ramírez, para comandar el campus catalán más grande durante los próximos cuatro años. Los aspirantes son Victòria Girona, catedrática de la Facultad de Farmacia, Joaquim Gutiérrez (Biologia) y Josep Antoni Bombí (Medicina), que rivalizarán con Ramírez, que se presenta a la relección. La competencia podría haber sido mayor, ya que al final no se formalizaron (la presentación de candidaturas se cerró este viernes) dos candidaturas más.

Esta no es la primera vez que la UB enfila unas elecciones tan disputadas, pero ni las dificultades económicas han disuadido a los aspirantes a presentar sus proyectos. El ganador de las elecciones que se celebrarán el 22 de noviembre (o el 27 si es necesaria una segunda vuelta) tendrá que afrontar el reto de comandar una universidad que este año ha tenido que recortar nueve millones su presupuesto (35 millones desde 2009) hasta los 368 millones actuales. También será el representante del mayor campus catalán (con 81.000 estudiantes, de los cuales más de 31.000 son de grados) en un momento de inflexión para las universidades, ya que las administraciones proyectan una reforma de calado de los campus, tanto en su contenido (catálogo de titulaciones) como en el continente (modelo de gobernanza, financiación…).

En la carrera electoral parte con cierta ventaja el actual rector, Dídac Ramírez, que se presenta con una candidatura continuista, formado por un equipo de 10 vicerrectores, de los cuales repiten ocho. Uno de los logros a los que se espera que se aferre Ramírez durante la campaña es a los resultados económicos del campus (aunque el vicerrector de Economía, Gonzalo Bernardos, fue cesado el pasado 15 de octubre). En este mandato, el equipo de Ramírez ha reducido su déficit acumulado de los 82,7 millones (2008) a los 66 millones actuales (cifra que contrasta con la facilitada en mayo, de 50 millones, por la misma UB). Ramírez aseguró que este año se cerrará con equilibrio presupuestario, gracias al incremento de ingresos procedentes de las matrículas. No obstante, tendrá que emprender un plan de viabilidad financiera para el Parque Científico de Barcelona, que arrastra una deuda de 110 millones.

Victòria Girona, catedrática de fisicoquímica de la Facultad de Farmacia, apunta que se presenta a las elecciones porque “no hay modelo académico” y considera que el actual gobierno de la universidad hace “demasiado seguidismo político”. Girona, que ha sido decana de la Facultad de Farmacia (2000-2005) y vicerrectora de Profesorado (2005-2008) defiende que en un momento de tantos cambios para la universidad “es cuando hay que dar un paso adelante”.

Josep Antoni Bombí, catedrático de Anatomía Patológica, define su candidatura como “alternativa” y cree que la UB tiene actualmente “poca credibilidad interna y externa”. El hecho que haya tantos candidatos significa, según Bombí, que “la universidad está viva y muchos quieren participar”. Este catedrático coincide con sus rivales en que a pesar de esta atomización, habrá que sumar sensibilidades al final del proceso electoral. “Es un momento de cambio social y de la universidad, así que tendremos que estar unidos”.

Joaquim Gutiérrez, catedrático de Fisiología e Inmunología, ha sido el último a decidir concurrir en esta carrera electoral. Fue esta misma semana y pocos días después de ser elegido decano de la Facultad de Biología. Gutiérrez admite que, aunque pueda sonar paradógico, no tiene “ansias” de ser rector. “Priorizo la salida de la crisis de la UB al deseo de ser rector. Aunque Gutiérrez encabeza la candidatura, admite que quien ha tirado del carro y ha impulsado la propuesta son los exvicerrectores Gonzalo Bernardos y Carles Carreras, cesados hace solo dos semanas.

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En el camino se han quedado dos equipos, que no han llegado a formalizar su candidatura. Se trata de Eduardo Mariño, que se ha retirado por “motivos personales” y Joan Guàrdia, que ha esgrimido decepción en el proceso de diálogo con el resto de aspirantes, ya que aspiraba a crear una candidatura transversal y unitaria. “En un contexto de grandes dificultades económicas y de incerteza política hacía falta más que nunca una opción de consenso […] Lamentablemente no hemos sido capaces de generar las condiciones ni complicidades para hacer efectivo el acuerdo. El ‘quién’ se ha impuesto al ‘qué’ y los personalismos enrocados han frustrado objetivos comunes”, ha criticado Guardia en un escrito dirigido a la comunidad académica.

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