Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cae una banda que introdujo más de 1.000 paquistaníes ilegalmente

Los Mossos detienen a 18 personas acusadas de pertenecer a una red de tráfico de personas

Operación de los Mossos d'Esquadra contra el trafico ilegal de paquistaníes.
Operación de los Mossos d'Esquadra contra el trafico ilegal de paquistaníes.

A través del boca oreja, como suelen pasar las cosas en núcleos reducidos, en el barrio del Raval de Barcelona corrió como la pólvora. Si alguien quería traer a un familiar o a un amigo paquistaní a Barcelona, de forma ilegal, tenía una forma de hacerlo. Había un locutorio y un supermercado del barrio que lo disponían todo a cambio de entre 15.000 (desde Pakistán) y 600 euros (desde Europa). Es lo que se desprende de una investigación de los Mossos d'Esquadra que ha acabado con la detención de 18 personas (tres de ellas de origen español) acusadas de traficar con personas. Tres han ingresado en prisión.

El rumor en el barrio llegó hasta los agentes que se dedican a tareas de seguridad ciudadana, y así se inició la investigación de la policía catalana, que ha durado un año y medio. Según esta, una red con tentáculos en Italia ha introducido una media de 1.000 personas de nacionalidad paquistaní en España de forma ilegal. La cifra es un cálculo de los Mossos a raíz de seis controles aleatorios  en las fronteras para localizar las furgonetas con inmigrantes.

En cada una de ellas viajaban 25 personas, con 14 horas de viaje a cuestas (desde Italia), sin cumplir las mínimas condiciones de higiene, según el inspector de los Mossos Quim Francès, responsable del Área de Crimen Organizado. Todos eran hombres, de entre 20 y 30 años. El vehículo viajaba al límite de su capacidad, lo justo para que nadie muriese en la travesía, según Francès, que hacían principalmente en verano, dos veces por semana.

La ruta, voluntaria según los Mossos, empezaba en una zona del Punjab, en Pakistán. De ahí pasaban a Irán, hasta la frontera turca. Todavía en la parte asiática del país, cruzaban a Grecia, ya en territorio Schengen, y de ahí a Italia. En ese país, la red organizaba la travesía por tierra hasta Barcelona. En total, podía suponer un viaje de 10 días.

El grupo estaba liderado por tres personas, una en el Raval, otra en L'Hospitalet y otra en Reggio Emilia (Italia). El presunto cabecilla de la trama es un hombre casado, con hijos, que ni siquiera tenía negocios para dar una apariencia de legalidad para justificar sus ganancias.

En la operación, la policía pudo detener también al líder italiano, que en ese momento se encontraba en la capital catalana. "Preparando posiblemente alguna operación", ha indicado Francès. En este caso, el hombre regenta supermercados en la zona italiana. Los inmigrantes que llegaban desde Pakistán esperaban en pisos en Reggio Emilia, a la espera de ser trasladados a España.

Los Mossos investigan ahora adónde ha ido a parar ese dinero. No se descarta que alguna de las personas detenidas se pudiese dedicar también al tráfico de drogas. La investigación apunta a que llevaban siete años organizando los viajes, que empezaron con un flujo mucho menos intenso. El juzgado de instrucción número 29 de Barcelona ha dictado otras 15 órdenes internacionales de detención, a la espera de dar con los tentáculos de la trama en el extranjero.