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La caída de matrículas causa en los campus un agujero de 33 millones

De los 80 millones previstos por el Consell con el aumento de tasas solo se han recaudado 47

La situación obligará a los rectores a "aplicar severos recortes" de presupuesto

Las cuentas no cuadran en las universidades públicas valencianas. La Generalitat había calculado que con el incremento de un 33% de media en las matrículas las cinco universidades ingresarían este curso unos 80 millones de euros (38 en el primer plazo de matrícula y 42 en el segundo). Pero la crisis se ha llevado por delante estas previsiones. “Los alumnos se han matriculado de menos asignaturas, y sobre todo en tercera y cuarta convocatoria no lo han hecho”, afirma un rector.

El resultado, según los primeros datos de evolución de la matrícula provisional, es que solo han logrado recaudar unos 47 millones de euros, lo que generará un agujero de otros 33 millones. El director general de Universidades, José Miguel Saval, cuando anunció la subida de tasas del Gobierno aseguró que ese dinero “compensaría” los ajustes previstos en los presupuestos del próximo año. Pero no ha sido así, y ahora la Generalitat se desentiende y no contempla una revisión al alza de las previsiones presupuestarias.

La nueva situación obligará a aplicar “severos ajustes” en los próximos presupuestos, según advierten varias fuentes consultadas. “Será muy duro”, confiesa otro rector, quien calcula que el tijeretazo final en los presupuestos del próximo año para el conjunto de las cinco universidades rondará los 100 millones de euros. “Será muy complicado elaborar los presupuestos”, admite un gerente.

El descenso del número de créditos, según varias fuentes consultadas, obedece a la situación de crisis económica que afecta a la mayoría de familias. “Se lo piensan varias veces antes de pagar, y se matriculan solo de aquellas asignaturas que consideran que pueden aprobar”, explica un vicerrector.

La Universitat de València ha registrado un descenso de un 9% en el número de créditos matriculados, y también un ligero descenso en el número de alumnos, al pasar de 54.600 el curso pasado a 52.800. La bajada ha afectado especialmente a los títulos de posgrado. En el caso de la Universidad de Alicante el descenso del número de créditos matriculados ronda el 10% (unos 150.000 menos).

Los alumnos de las universidades públicas valencianas han pagado este año un 33% más de matrícula que el curso pasado, aunque el nuevo sistema penaliza el número de convocatoria, por lo que si un alumno suspende paga mucho más.

El rector de Alicante, Manuel Palomar, ya denunció, con motivo del inicio de curso, que “la liberalización de los precios de las universidades en cada comunidad autónoma provoca una quiebra en la igualdad de oportunidades para acceder a la educación superior”, y vaticinó una “expulsión” de alumnos hacia otras universidades cuyos Gobiernos autonómicos han aplicado la menor subida de matrículas posible. En este sentido, citó los casos de Murcia y Castilla-La Mancha, donde alumnos pagan un 30% menos de matrícula que en Alicante.

Las universidades, además, acumulan una demora de más de dos meses en la transferencia prevista para gastos corrientes por parte de la Generalitat. Una situación que les obliga a suscribir préstamos con bancos, que generan unos intereses, para poder pagar las nóminas y las facturas. Los rectores mostraron la semana pasada su malestar al director general de Universidades, José Miguel Saval, por la “tensión financiera” generada.