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El silencio deliberado del PSC

Los dos representantes del PSC en la Ejecutiva del PSOE escucharon pasivos las críticas a la propuesta del derecho a decidir

La ejecutiva federal del PSOE también debatió ayer la propuesta de los socialistas catalanes de celebrar un referéndum en el marco de la legalidad. O sea, el ejercicio del derecho a decidir. El rechazo al planteamiento del PSC fue unánime entre los asistentes, a excepción, precisamente de los dos representantes del socialismo catalán: los diputados por Barcelona José Zaragoza y Esperança Esteve.

Los dos asistieron en silencio a las críticas y no tomaron la palabra para explicar sus argumentos. Fue un silencio deliberado, explicó a EL PAÍS Esteve. “Queríamos oír qué pensaban Alfredo Pérez Rubalcaba y el resto de compañeros. Hemos querido escuchar porque nos parecía más útil en lugar de confrontar opiniones”, declaró. La diputada quitó hierro a las diferencias y subrayó que esa apuesta del PSC es irrenunciable, aunque se pueda negociar la forma en que se ejerce, pero siempre en el marco de la legalidad, como dice el programa de los socialistas catalanes.

Daniel Fernández, secretario de Organización del PSC, se mostró más optimista, al punto de que entiende que se pueden acercar posiciones: “Vamos a explicar al PSOE nuestros planteamientos para que lo asuma. Esperamos que CiU haga lo propio con el PP”, dijo.

Que el PSC vaya a concurrir a las elecciones del 25-N haciendo bandera del “derecho a decidir” mientras el PSOE lo rechaza es solo “una discrepancia” que no empaña la sintonía global ni pone en cuestión las relaciones entre ambos partidos, dijo ayer Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE. Él no contempla romper los vínculos con el PSC: “Taxativamente, no”. “En el debate fundamental, el de independencia sí o no, estamos unidos: independencia, no”.

Junto al derecho a decidir, el pgrama del PSC reclama una reforma de la Constitución que recoja “la singularidad de Cataluña” con un trato “específico” y “distinto” al del resto de comunidades. Preguntado por si el PSOE respaldaría eso, Rubalcaba —subrayando que no conocía las declaraciones de Pere Navarro— contestó: “Claro que no”. Y a continuación matizó: “A ver. Un trato que refleje su singularidad, sí. Que signifique privilegios, no. Que eso rompa la igualdad de los españoles, tampoco”.

También recalcó que la reforma del Estado hacia el federalismo que su partido defiende debe dar “soluciones a singularidades que existen”. Pero insistió: “El PSOE no está de acuerdo con el derecho a decidir”.