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Un artista ante su cámara

El fotógrafo Pepe Calvo inaugura hoy en la Lonja de Alicante su exposición más personal con autoretratos en los que cuestiona la noción del yo

Una de las obras de Pepe Calvo
Una de las obras de Pepe Calvo

Pepe Calvo (1957) es el fotógrafo alicantino con mayor proyección nacional e internacional. No se considera a sí mismo un auténtico fotógrafo; utiliza la técnica fotográfica como medio de expresión.  "La cámara nunca fue mi herramienta, si no la luz, el cerebro, el corazón y alguna que otra víscera", según afirma. A través de sus escenarios enuncia todo un universo creativo por medio de un lenguaje muy personal, un lenguaje audaz y singular que convierte sus barrocas imágenes en visiones poderosas y transgresoras.

De carácter autobiográfico, Ego (2012) es su último proyecto se expone desde hoy en la Lonja del Pescado de Alicante. Se trata de una exposición muy personal de en la que habla de sí mismo por medio del autorretrato. En esta ocasión, Pepe Calvo no ha dudado en cruzar la línea que separa al artista del modelo, convirtiéndose en actor para interpretar un rol diferente en cada pieza, enfundado en la piel característica del personaje que representa. El arte, la vida y la muerte, la luz y the lovely internal organs, son los temas en que se basa este nuevo trabajo que cuestiona la noción del yo.

Como es habitual en Calvo, todas las obras remiten necesariamente al cine, en cada una de las piezas se cuenta una trama diferente. Hay toda una lección de psicología en cada uno de los selfportrait. Su obra se puede dividir en dos etapas: Imágenes Químicas (1972-1989) y Fotocollages (1989- 2012).

Trabaja la fotografía analógica a partir de los setenta hasta principios de los años noventa. Desde 1989 confiesa estar atrapado en el mundo del fotocollage, por ello rescata fotos que aparecen en los medios de comunicación como prensa, libros, revistas... para crear nuevas imágenes dentro de otro contexto que ofrecen otra lectura, otro lenguaje. Todo esto se incluiría dentro de lo que se ha venido a denominar apropiacionísmo, lo que no constituye un movimiento artístico en si mismo, sino que podría cuestionar la autoría de la obra de arte. Desde 1975 expone en multitud de Galerías, Centros de Arte y Museos de España y de otros países.