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Sol se vuelve a quedar sin árboles

El Ayuntamiento niega ahora que se puedan plantar, como había avanzado hace semanas

Asegura que se trata de un proyecto con muchas dudas de viabilidad

Avanza además que podría cambiar el trazado del carril bici tal y como propone el PSM

Plano de la reforma prevista por el Ayuntamiento en la puerta del Sol. Ampliar foto
Plano de la reforma prevista por el Ayuntamiento en la puerta del Sol.

El excesivo entusiasmo del concejal del distrito Centro, Enrique Núñez, ha metido en un lío rocambolesco al Ayuntamiento de Madrid (PP), que esta mañana ha intentado desentrañar uno de sus hombres más sensatos. El concejal de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad, Antonio de Guindos, ha explicado a la oposición cómo es posible que en la puerta del Sol, donde el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón juró que no había posibilidad de plantar otra cosa que farolas, y donde hace menos de tres años que concluyeron unas obras que costaron 4,6 millones de euros, ahora se prometa más de medio centenar de árboles diseminados por toda la plaza. Para empezar, De Guindos ha señalado que, en contra de los planos aportados a los medios de comunicación por Enrique Núñez, no son medio centenar de árboles sino, como máximo, 14. Y quizá ni esos, puesto que queda por ver si técnicamente es posible hacerlo, y si la Comunidad da su permiso.

La oposición en pleno ha arremetido contra el Ayuntamiento en la comisión que preside De Guindos al considerar que los planes anunciados hace dos semanas por Núñez constituyen una reforma integral de la plaza y van en contra de lo prometido por el propio Gobierno municipal. El Ayuntamiento, primero mediante una filtración a un medio de comunicación, y más tarde ya directamente por boca del propio Núñez, se encargó de vestir la ya anunciada construcción de un carril bici entre el parque de Madrid Río y O’Donell, con dos actuaciones en paralelo a su paso por la puerta del Sol: la instalación de una enorme terraza en la plaza, y la plantación de árboles en toda ella.

Cambio en el carril bici de Sol

El concejal de Medio Ambiente, Movilidad y Seguridad, Antonio de Guindos, ha señalado hoy en la comisión del área que, cuando disponga de presupuesto, “se completará” el carril bici que se está construyendo entre el parque de Madrid Río y la calle O’Donell con un eje de inspiración similar pero recorrido norte-sur. Además, ha avanzado que el Ayuntamiento “está estudiando” la propuesta realizada por el líder socialista, Jaime Lissavetzky, para modificar el trazado de la vía ciclista en construcción. “Nos parece razonable”, ha dicho De Guindos.

Entre la Puerta del Sol a la plaza de Cibeles, los socialistas apuestan por desdoblar el recorrido en dos: por un lado, desde la puerta del Sol, habilitar un carril compartido para coches y bicicletas en la carrera de San Jerónimo y en la calle de Cedaceros para entrar en la calle de Alcalá casi ya a la altura de la plaza de Cibeles. Y, en dirección contraria, subir por la calle Alcalá desde la plaza de Cibeles hasta el cruce de Gran Vía por un carril-bici, y desde allí hasta la puerta del Sol mediante un carril compartido entre bicicletas y coches.

Cree el Partido Socialista que no tiene sentido construir un carril-bici de doble dirección en la calle de Alcalá (por el lado de los números pares), una alternativa más cara, en su opinión, que además se sube a las paradas de autobús y debe cruzar frente a la salida del aparcamiento de Sevilla. “Parece más natural”, afirman, “que los ciclistas que vienen de la calle Mayor sigan la ruta natural de circulación y desemboquen en la calla de Alcalá a través de la calle de Cedaceros”, en lugar de “colocar el carril sobre la acera de la puerta de Sol, donde el edificio de Apple”, algo que, en su opinión, “no tiene sentido”.

La concejal de Izquierda Unida Milagros Hernández ha tachado el plan de “desatino”, “un derroche sin más” después de la reforma de 2009 que, en su opinión, sólo puede responder a “intereses mercantilistas”. Hernández ha recalcado que hace tres años la negativa municipal a plantar árboles fuera “tajante”. “¿Qué nuevos informes técnicos justifican ahora este cambio?”, se ha preguntado. Además, ha señalado “el riesgo de orden público” que supondrá la instalación de la terraza en una plaza que reúne cientos si no miles de manifestaciones y protestas cada año.

El “plan de revitalización” anunciado por el concejal Enrique Núñez el pasado 9 de octubre prevía, además de la plantación de árboles y la construcción del carril bici, la instalación de una terraza como la de las plazas de María Soledad Torres Acosta, Vázquez de Mella y Jacinto Benavente (las tres son explotadas por la empresa asturiana Primur). La estructura sería de un tamaño similar al de la marquesina de la estación de Renfe, de unos 100 metros cuadrados de superficie, y la terraza a su alrededor no superaría los 300 metros.

En opinión del concejal de Unión Progreso y Democracia Jaime de Berenguer, la reforma de la puerta del Sol no debería ser la prioridad del Ayuntamiento, máxime cuando no hace ni tres años que fue remodelada y “hay que invertir en barrios que se caen a pedazos”. Coincide con Izquierda Unida en que el Ayuntamiento sabe de la “incompatibilidad” que plantea una terraza en medio de una plaza escenario de manifestaciones y jolgorios populares (desde pantallas de televisión gigantes para seguir la Eurocopa a la fiesta de Nochevieja), pero sospecha además que habrá otras “actuaciones” en ese mismo sentido.

La concejal socialista Ruth Porta ha denunciado que esta cuestión se tratara en Medio Ambiente y no en la comisión de Urbanismo, y ella misma ha explicado su hipótesis: en 2009, la concejal de ese área, Paz González, fue muy vehemente al insistir en que no era posible plantar árboles en la plaza. Y no solo. Esa cuestión generó un conflicto entre Gallardón y la entonces presidenta regional, Esperanza Aguirre (PP): ella dijo que “conviene plantar árboles siempre que se pueda”, asegurando que “una plaza dura [es decir, de adoquín y hormigón] no es propia de Madrid”; él respondió que “nunca ha habido árboles en Sol” ni los habrá, “no es técnicamente posible”.

¿Qué ha cambiado entonces? Nada, según De Guindos. Medio Ambiente ha realizado un informe preliminar para estudiar si es posible plantar 14 árboles, diez árboles del amor en el lado sur de la plaza, junto a la sede del Gobierno regional (Aguirre triunfaría en ese caso como el Cid, ya dimitida), y cuatro perales, dos a cada lado, junto a la calle Mayor y a la carrera de San Jerónimo.

“El resto del suelo imposibilita cualquier tipo de actuación”, ha añadido. “Pero el propio informe señala que es una propuesta y que hay que ver sí es posible, porque podría haber infraestructuras antiguas sin determinar, o podría ser que las actuales ocupen más espacio que el esperado. Además, debe contar con el dictamen favorable de la Comunidad de Madrid”, ha concluido.Las obras del carril bici sí lo tienen, pero ni el proyecto de quiosco con terraza ni el de arbolado han sido remitidos aún. La puerta del Sol es bien de interés cultural y goza por tanto de la máxima protección.

“Hay dudas de que los árboles puedan plantarse. Es un anteproyecto del que no sabemos aún su viabilidad”, ha añadido, tras explicar que el 15% de las quejas vecinales en el área son precisamente por la falta de arbolado. A los ciudadanos que pregunta, ha explicado, se les dice que es imposible. En cuanto a las inversiones necesarias, De Guindos ha recordado que el carril bici costará 516.000 euros, mientras que los árboles, de plantarse, requerirán de 21.000 euros de una partida ya existente. “El quiosco no generaría gastos sino ingresos”, ha concluido, mientras Núñez, presente en la comisión pero callado en todo momento, asentía.

El Partido Socialista ha criticado que esta intervención se haga por la puerta de atrás en lugar de mediante un plan específico de urbanismo. El concejal Marcos Sanz cree que el objetivo de la reforma es “dificultar o inhibir la función simbólica que tiene la puerta del Sol para la ciudadanía”. “Quieren una ciudad privatizada por los negocios y que restrinja y haga cada vez más imposible que haya lugares ciudadanos para que se reúnan como les de la real o la republicana gana”, ha añadido.

Ha recordado además que la concejal de Urbanismo, Paz González, negó hace tres años que se pudiera plantar árboles porque la puerta del Sol es un lugar de paso para 120.000 personas al día y no puede por tanto convertirse en una plaza estacional. “Si ponen ahora la terraza dificultarán su labor distribuidora, y reducirán el carácter público de la plaza, será menos publica”, ha concluido Sanz.

De Guindos ha respondido que ni siquiera se le había pasado por la mente que estas actuaciones pudieran ser interpretadas como un obstáculo para las manifestaciones u otros actos públicos en la puerta del Sol.

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