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ICV impulsará una nueva ayuda social alternativa a la renta mínima

La Renta Ciudadana Garantizada aseguraría 664 euros al mes a las familias en situación de pobreza

La propuesta para crear una renta ciudadana garantizada (RCG) llegará al Parlament la próxima legislatura de la mano de ICV-EUiA. Los ecosocialistas tienen lista una proposición de ley para reclamar la creación de esta ayuda social, que tiene como objetivo ocupar el espacio dejado por la renta mínima de inserción (RMI), después de que CiU haya restringido el acceso a esta prestación. Con esta propuesta, ICV-EUiA coge el testigo de lo que proponía la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), impulsada por los sindicatos.

La RCG pretende ser una ayuda de carácter universal que recibirían todas aquellas personas que viven por debajo del umbral de pobreza, fijado en 7.968 euros anuales. La ayuda sería de un máximo de 664 euros mensuales, una cantidad que se modularía en función de otras prestaciones que pueda recibir el beneficiario.

Los ecosocialistas defienden la creación de esta nueva ayuda “en un momento en que más falta hace asegurar unos mínimos ingresos como respuesta urgente a la pobreza”. Y es que las estadísticas claman. Según la Encuesta de Población Activa, unos 165.000 parados catalanes no percibían ninguna prestación a finales de 2011. En 2010, la pobreza alcanzó a uno de cada cinco catalanes (y a uno de cada cuatro menores), según las últimas estadísticas oficiales de la Generalitat, que un estudio más reciente (2011) de la Diputación eleva hasta el 29,5%.

Los fondos para alimentar la RCG saldrían del impuesto de sucesiones, que se recuperaría para las familias más ricas. Con esto, ICV prevé recaudar unos 570 millones anuales, lo que permitiría ayudar a unas 30.000 familias en situación de pobreza.