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Vargas Llosa eclipsa el Español

El teatro madrileño producirá en los próximos años las obras dramáticas del Premio Nobel de Literatura

Mario Vargas Llosa en la Casa de América de Madrid. Ampliar foto
Mario Vargas Llosa en la Casa de América de Madrid.

Entre el desfile de nombres que se pronunciaron ayer durante la presentación de la nueva temporada escénica de Madrid hubo uno tan grande que eclipsó a todos los demás, y a los presentadores, y a la propia presentación: Mario Vargas Llosa. Cada vez que suenan esas tres palabras seguidas los oídos se afinan y esperan la noticia: El Teatro español producirá todas sus obras dramáticas. Son nueve, lo que podría dar para una programación entera. Aún no se sabe cómo se representarán, ni cuando, ni quiénes las dirigirán y quiénes formarán parte de los repartos.

Se conoce, eso sí, la voluntad del nuevo coordinador escénico del área de Las Artes del Ayuntamiento, Natalio Grueso, de que la primera función se presente a finales de este año o principios del que viene. “Empezaremos por Ojos bonitos, cuadros feos”, adelantó ayer. “Para un teatro como el Español, en el que han estrenado grandes de la literatura española como Lope, Calderón, Zorrilla... Había que buscar una figura que estuviera a la altura y pienso que Vargas Llosa es el gran nombre de la literatura en español de nuestro tiempo y, encima, su obra dramática es poco conocida”, argumentó.

“Estoy feliz”, decía ayer el premio nobel desde su casa de Madrid. Y confesaba: “El teatro fue mi primer amor, lo primero que escribí de niño, pero en Lima no había movimiento teatral como para que uno pudiera aspirar a ver sus obras representadas. Si no, habría sido dramaturgo antes que novelista”.

Habría sido dramaturgo antes que novelista si en Lima hubiese habido un movimiento teatral

El escritor peruano aseguraba que este proyecto le permitirá “reescribir algunos textos”. “Me resulta apasionante todo el proceso de producción: la elección del director, del reparto...”, explicaba entusiasta y anunciaba que tiene la intención de implicarse al máximo en un proyecto que se llevará a cabo en dos o tres años.

Pasado el eclipse, se volvió a hacer la luz en el Teatro Español y se iluminaron otros nombres que este año pasarán por el emblemático coliseo madrileño. Destacó el de José Sacristán, que acompañó al representante municipal en su presentación. El veterano actor se subirá por primera vez a las tablas de este teatro con Yo soy Don Quijote (del 14 de noviembre al 9 de diciembre): “Desde que trabajaba como mecánico en un taller cercano soñaba con ser actor y actuar algún día en este teatro, al que llegaba impregnado de grasa pero donde nunca he tenido la oportunidad de trabajar hasta ahora”, recordaba ayer.

El Español, tal y como ya anunció Grueso a su llegada a Madrid hace menos de un año, quiere ser el buque insignia del teatro madrileño, “el gran teatro de España ante el mundo”. Y con ese afán internacionalizador se anunciaba ayer que en noviembre acogerá la poesía, la música y las fotos de Lou Reed. Y, ese mismo mes, en la sala pequeña se representará La Strada de Fellini, adaptada por Gérard Vázquez y dirigida por René Buch y Jorge Merced. Y, en diciembre, El Anarquista de David Mamet en una versión de José Pascual y Magüi Mira.

Mi primer amor fue el teatro, lo primero que escribí siendo un niño

No obstante, el coliseo se abrirá en navidad a los más pequeños: “Quiero ver el teatro lleno de niños”, afirmó ayer Grueso. Y volverá a dejarle un sitio a María Pagés y a su espectáculo Utopía.

Los brazos que el Español tiene en las Naves de Matadero acogerán, además de a la Compañía Nacional de Danza dirigida por Carlos Martínez, una obra escrita y codirigida por Juan Diego Botto (Un trozo invisible de este mundo). Será en octubre. El actor protagonizará cuatro de los cinco monólogos que conforman la función. Los ha escrito él mismo y abordan el drama de la inmigración y el exilio basándose en casos reales. “Se trata de un teatro de urgencia, de un teatro social y actual, pero no por eso falto de ironía y sentido del humor”, explicaba ayer el actor.

En el apartado de las coproducciones, muy pertinentes en tiempos de crisis (“la programación de la nueva temporada solo ha requerido un 5% de los cuatro millones de euros previstos”, dijo ayer Grueso), destaca Leviathan, coproducida con el Old Vic Theatre de Londres y que traerá hasta Matadero a la compañía Living structures del 23 de noviembre al 2 de diciembre.

Además, habrá sitio, entre el 10 de octubre y el 9 de noviembre, en la sala dos para la versión de La Gaviota de Chejov de Daniel Veronese (Los hijos se han dormido) y para La Tempestad de Shakespeare dirigida y adaptada por Sergio Peris-Mencheta.