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Martín acusa a Jove de mentir sobre la venta de unos terrenos en México

La inmobiliaria Martinsa reclama al expropietario de Fadesa 108 millones

Manuel Jove, con traje azul, durante su declaración ayer en el Mercantil número uno de A Coruña.
Manuel Jove, con traje azul, durante su declaración ayer en el Mercantil número uno de A Coruña.

Nuevo duelo judicial entre titanes del inmobiliario: Fernando Martín, presidente de Martinsa, se enfrenta una vez más en los tribunales al exdueño de la compañía, Manuel Jove. Un lote de terrenos en Loreto, en el estado mexicano de Baja California, con vistas a transformarse en un gigantesco proyecto turístico, es esta vez el objeto del litigio cuya vista oral comenzó ayer en el Juzgado de lo Mercantil número uno de A Coruña. Otro episodio más que aún colea de la venta hace ya un lustro (marzo de 2007) de Fadesa a Martinsa y del concurso de acreedores, el mayor de la historia empresarial española, en el que estuvo luego inmersa la compañía entre julio de 2008 y marzo de 2011.

Fueron los administradores concursales los que en 2010 denunciaron a Jove y al exconsejero delegado de Fadesa, Antonio de la Morena, por considerar que se beneficiaron de forma consciente y dañaron a la sociedad al venderle esas fincas mexicanas “a un precio muy superior del mercado”. Para los demandantes, ese lote de Loreto, al ser entonces suelo rústico no urbanizable, apenas valía 9,8 millones de euros, pero fue vendido a Fadesa, cuando ya estaba en proceso de venta a Martinsa, por 118,6 millones.

En su declaración ayer en el juicio, Manuel Jove desveló cómo se fraguó la formidable operación de compra-venta de la inmobiliaria. Bastaron “cinco segundos”, relató, para aceptar y “resolver”, en el transcurso de una cena en Madrid en 2006 con Martín y su yerno, su oferta de compra. Pero la operación, insistió Jove, estuvo condicionada desde el primer momento a la inclusión de esas fincas que el empresario coruñés tenía, a título personal, en México. “Si no me vendes también los terrenos de Loreto, no te compro Fadesa”, le habría exigido Martín a Jove según declaró ayer este último. Fue a las pocas horas de esa cena en la que se pactó la compra-venta de la inmobiliaria. “Yo le ofrecí las fincas de Loreto y él [MARTÍN]las quería. No hizo lo mismo con la opción de compra que tenía y que también le ofrecí sobre el parque Warner de Madrid. A los 15 o 20 días me contestó que no le interesaba”.

Pero el presidente de Martinsa-Fadesa rechazó de cuajo esta versión y sostuvo que fue engañado en todo momento sobre el valor de esos terrenos en México. “Es sencillamente una invención de Manuel Jove, no tuve noticia alguna de la existencia de esas fincas de Loreto hasta después de cerrarse el acuerdo de adquisición de Fadesa”, aseguró Fernando Martín en su declaración ayer que aceptó a última hora el juez aunque con reparos por ser parte interesada de este litigio con tintes rocambolescos. Y es que este nuevo juicio, que se prolongará hasta el jueves, fue suspendido ya dos veces. Se celebra después de que el magistrado Pablo Gónzalez-Carrero haya rechazado un acuerdo extrajudicial que habían negociado Jove y los administradores concursales por la venta de ese lote de 15 fincas en México, unos 24,4 millones de metros cuadrados.

Fue la incipiente filial mexicana de Fadesa, Fadesamex, la que las descubrió al poco de constituirse, en diciembre de 2003. Pero, según insistieron ayer Jove y De la Morena, la salida a bolsa de la inmobiliaria, el 30 de marzo de 2004, anuló el interés por estrenarse en el mercado de México con esos terrenos. Fue entonces cuando Jove decidió comprarlos a través de su sociedad Iagamex, al margen, insistió, de la compañía que entonces presidía.

Y frente a los demandantes, que bladen escrituras públicas según las cuales Jove pagó por ese lote de fincas 581.294 euros, éste asegura haber desembolsado 1,2 millones. A lo que añade que gastó “muchísimo dinero” en dos años de gestiones por intentar convertir en urbanizable ese suelo antes de venderlo a Martinsa-Fadesa.

El empresario gallego dice que no cobró por las fincas

Gigantesco era el negocio inmobiliario y turístico que el empresario Manuel Jove pretendía desarrollar, al margen de Fadesa, en esas fincas de Loreto, en México. Sostuvo en la vista que se gastó “muchísimo dinero” y tiempo en gestiones y trámites durante dos años, antes de vendérselos a Martinsa, para cambiar el uso de ese suelo rústico en urbanizable. Y que en 2006, cuando los traspasó por el precio pactado de 118 millones de euros a la inmobiliaria ya en manos de Fernando Martín, contaban con permisos para su uso turístico, además de licencias de saneamiento y suministro energía. “Ya tenían una edificabilidad de casi tres millones de metros cuadrados”, afirmó Jove en el juicio ayer. “Pero advierto que aún no cobré esas fincas”, se quejó al recordar que aún siguen pendiente de pago 97,6 millones por la venta de unos terrenos que, sin embargo, Martinsa declara que seguían siendo rústicos cuando los adquirió.

Para el presidente de la inmobiliaria, Fernando Martín, las fincas de Loreto también tenían visos de ser un formidable negocio. Tras adquirir Fadesa, llegó a anunciar una inversión de 4.000 millones. Pero, según declaró ayer el director de la compañía en México, Carlos Hugo Cano, no fue hasta 2010 cuando lograron obtener la Memoria de Impacto Ambiental “imprescindible en México para construir y hacer algo con un terreno”. Es lo que le da valor a las fincas compradas a Jove.

A 102 millones se eleva ahora el precio de esas fincas, reconoció ayer Martín. Aunque, por culpa del litigio, todo sigue de momento embargado.