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Una neófita en Venecia

El corto Luisa no está en casa, de la sevillana Celia Rico, es el único trabajo español que competirá en la Mostra

Celia Rico posa a las afueras de Barcelona.
Celia Rico posa a las afueras de Barcelona.

El periplo de Celia Rico, directora y guionista del cortometraje Luisa no está en casa, comenzó con una inocente conversación con Josep Amorós, dueño de una productora catalana, sobre un guion que había escrito hace años. “De los primeros que redacté. Creo que fue por 2007”, afirma dubitativa la directora. Un lustro después, la cinta es la única representante española de la 69ª Mostra Internacional de Arte Cinematográfico de Venecia, que se celebrará del 29 de agosto al 8 de septiembre. Compite junto a otros 14 títulos, seleccionados entre 1.772 trabajos, por el prestigioso Orizzonti, una sección paralela al festival que premia los trabajos de jóvenes realizadores y las creaciones experimentales.

El cortometraje retrata la monótona vida de una pareja de ancianos. Una lavadora estropeada es el catalizador que Luisa, personaje interpretado por la actriz Asunción Balaguer —esposa del desaparecido Paco Rabal— necesitaba para salir de una vida “basada en el silencio y en el consentimiento”. Ella es el arquetipo de la mujer octogenaria que esconde su infelicidad. En la lavandería conoce a Concha (María Alfonsa Rosso). Las dos comienzan una amistad que rompe la rueda de desdichas en la que se haya atrapada la protagonista. Al actor Fernando Guillén le corresponde dar vida a Esteban, el marido de Luisa y responsable de sus desgracias.

La cinta compite con 14 títulos seleccionados de entre 1.772 trabajos

Para Rico, este es el primer trabajo en el que ha podido dirigir a actores consagrados: “Al principio hay un poco de respeto y te preguntas qué le voy a enseñar yo a actores con tanta experiencia. Pero después te das cuenta de que es igual, que ellos dependen de ti y tú de ellos”. A la directora sevillana la experiencia le ha servido para darse cuenta de que hay muchos artistas veteranos con ganas de seguir trabajando y están dispuestos a ponerse a las órdenes de jóvenes profesionales: “Son actores que cuando les gusta una historia y confían en el director o en el productor, se lanzan”, afirma la directora.

La creadora ha asegurado que no se inspiró en nadie en particular: “Hay muchas secuencias del corto que forman parte del imaginario del pueblo de donde vengo”. Celia Rico nació hace 30 años en Constantina, una localidad situada en la Sierra Norte de Sevilla de no más de 7.000 habitantes. Estudió Comunicación Audiovisual en Sevilla y continuó su formación en Barcelona, donde vive desde hace nueve años. Allí se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura comparada.

La creadora de Luisa no está en casa confiesa que vive los momentos previos al festival con naturalidad, aunque reconoce que cuando le dijeron que había sido seleccionada “los primeros días estaba muy nerviosa”. Tras terminar la película, la Muestra de Venecia fue el primer lugar al que Rico envió la cinta y acertó.

El rodaje, que duró cinco días, comenzó en mayo de 2010, recuerda Rico. La cinta tardó dos años en ver la luz. “Los cortometrajes tienen estos procesos tan lentos. Uno de los problemas a los que te enfrentas es que cada uno tiene un trabajo diferente y no puede prestar el total de su tiempo a la cinta, al final se suele demorar”, asegura.

La financiación es una apuesta personal de Josep Amorós, propietario de la productora que lleva su apellido. Amorós no sabe si podrá rentabilizar el trabajo: “Es prácticamente imposible”, asegura. Uno de los requisitos para participar en el festival, y en otros similares, es que las cintas presentadas deben tener exclusividad, es decir, que no haya sido distribuida. Aunque una de las ventajas de asistir al prestigioso certamen, afirma el productor, es que “puede servir de trampolín para otros festivales”.

Novedad del festival

Como novedad, el festival se podrá seguir en streaming [ver las obras programadas en directo desde la red]. La intención es “promover y apoyar nuevas películas, y en particular a los jóvenes autores”, según los organizadores.

El jurado del Orizzonti está compuesto por seis profesionales del sector: Sandra den Hamer, crítica de cine; Runa Islam, artista visual; Jason Kliot, productor; Nadine Labaki, directora y actriz; Milcho Manchevski, director, y Amir Naderi, director. Juntos serán los encargados de elegir a los ganadores de los tres premios: Orizzonti, el Especial del Jurado del Premio Orizzonti, el Premio Orizzonti Cortometraje. A este último opta la española Luisa no está en casa.