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FRANCISCO CAAMAÑO | Secretario general del PSdeG de la provincia de A Coruña

“Medito presentarme a las primarias”

“El PSOE de Rubalcaba necesita ilusionar, y aún no lo ha conseguido”

Francisco Caamaño, el pasado jueves en Corcubión.  ÓSCAR CORRAL
Francisco Caamaño, el pasado jueves en Corcubión. / ÓSCAR CORRAL

Agosto de rehabilitación y reflexión para Francisco Caamaño (Cee, 1963). Mientras recupera su lesionado tendón de Aquiles en su casa de Corcubión, el exministro de Justicia, diputado en el Congreso y nuevo secretario provincial del PSdeG de A Coruña estudia competir con Pachi Vázquez por la candidatura a la presidencia de la Xunta. “Lo estoy meditando”, anuncia. La solución, antes de septiembre.

Pregunta. Su mandato en el ministerio fue una etapa silenciosa entre las de Bermejo y Gallardón. ¿Le gusta la discreción?

Respuesta. Uno de los primeros encargos que tuve fue el de pacificar la justicia en un momento muy crítico, tras la huelga de los jueces contra Bermejo. Aprovechamos para abrir una senda de cambio y modernización de la justicia, con más de 20 leyes. La posición de un ministro, su carácter influye, y sobre todo su ideología y pensamiento. En un momento en que no teníamos mayoría absoluta, casi todas esas leyes se aprobaron por unanimidad. Eso habla de búsqueda de consenso y de diálogo.

P. Después entró en la batalla del Congreso Federal del PSOE como responsable del equipo de Carme Chacón. ¿Qué huellas le dejó aquel episodio?

R. Pues un aprendizaje muy interesante. Un grupo de compañeros creíamos que había que manifestar con claridad que habíamos hecho cosas bien, pero otras mal, y que la única manera de ganarnos el futuro era hacer autocrítica desde la responsabilidad. Conseguimos, sin ofrecer nada a nadie, ni cargos en la ejecutiva ni nada por el estilo, solo con nuestras ideas, el 49% de apoyo del partido. Eso significa que hay muchas personas dispuestas a cambiar las cosas, a transformar el partido y, a través del él, España.

P. Pasado el tiempo, ¿cómo valora el trabajo de Rubalcaba?

R. Le ha tocado gestionar un momento muy difícil, en el que España exigía nuevos liderazgos, y creo que ahí todavía no hemos acertado. Es cierto que hay algo que se llama la herencia recibida que nunca es fácil de gestionar cuando hay un cambio de gobierno, pero llevamos siete meses y debemos abrir nuevas vías de comunicación con la sociedad, para explicar con mayor claridad nuestro discurso y, sobre todo, para acompañar a los ciudadanos en unos momentos tan difíciles. A veces todavía pesa la responsabilidad de haber estado en el Gobierno. Es bueno ser un político responsable, pero debemos acompañar a los ciudadanos y darles ilusión y esperanza. Eso todavía no lo hemos conseguido, y por eso las encuestas del CIS dicen lo que dicen respecto a la valoración del PSOE. Es cierto que el PP ha tenido un gran desgaste, pero también lo es que nosotros no remontamos. Probablemente porque necesitamos ilusionar, y apostar por otras formas de hacer política, y eso aún no lo hemos hecho.

P. ¿Qué propone al respecto? ¿Se necesita un revulsivo?

R. Se pueden hacer muchísimas cosas. Primero, adelantarnos un poco a los efectos de esta crisis, no solo centrarnos en buscar soluciones. La razón es importante pero el corazón también. Hay que estar ahí: con los parados que van a perder los 400 euros, con los inmigrantes a los que Rajoy quiere dejar sin asistencia sanitaria...

P. Desembarcó en la política gallega tras el congreso federal. ¿Cuáles son sus primeras impresiones?

“Mucha gente me lo pide, espero tomar una decisión antes de septiembre”

R. El partido atravesó una situación muy difícil, tras la pérdida del bipartito y la creación del nuevo equipo ejecutivo, lo que tensionó mucho las cosas hasta el congreso de Santiago. Todavía hay demasiadas tensiones, pese al gran esfuerzo del secretario general para unificar posiciones. Somos un partido que tiene que volver a conectar con criterio y espíritu propio con la ciudadanía gallega. Yo no estoy hablando de ser un PSC, pero sí de una opción política en el PSOE con una identidad propia más fuerte. Debemos reivindicar con mayor pasión nuestra tradición galleguista, apostar por ese socialismo identificado con Galicia. Para eso, no digo que tengamos que desviarnos, pero sí apartarnos un poco, tener modos diferentes de explicar y hacer política a los que se puedan tener en Madrid.

P. Un caso práctico: la reforma electoral. ¿Cómo debe modular el PSdeG su protesta?

R. La sociedad gallega, no solo el PSdeG, tiene un reto frente a un intento grave de vulnerar la esencia de la democracia, por decirlo suavemente. La democracia no es solo votar, es también un conjunto de valores en los que uno debe creer. Y después de esto, Feijóo puede decir que es demócrata, pero no tiene convicciones democráticas. A nadie se le ocurre alterar unilateralmente un sistema electoral en vísperas electorales. Me da igual que tenga mayoría, que sea estatutario e incluso legal. Va en contra de la esencia misma de la democracia. No se puede traicionar a Galicia intentando hacer trampas. Y lo hace sencillamente porque sabe que va a perder. El mensaje de que los políticos y la política sobran es un mensaje muy populista, pero recordemos a dónde nos llevó en el franquismo, un movimiento de reacción contra la política y los políticos. A Galicia se la defiende defendiendo su Parlamento. Los diputados tienen que tomar una decisión de defensa de la dignidad de las instituciones de Galicia, y si salimos a la calle para decirle a Feijóo que con nuestra lengua no se juega, y eso produjo efectos, de la misma manera hay que reaccionar ahora. Y si después de las elecciones convenimos que hay que reducir los diputados, o ir a una circunscripción única, hagámoslo. Pero buscando el consenso, sin trampas.

P. Rajoy se desploma en las encuestas. Feijóo, no lo parece.

R. Yo creo que sí, y de ahí su preocupación por la reforma electoral. Otra cosa es que no tengamos muchos datos, y que PSOE y BNG aparezcamos ante la ciudadanía como divididos, y eso ayude a consolidar la posición del PP.

P. Usted apoyó a Pachi Vázquez en el congreso de Santiago. ¿Qué balance hace de sus primeros meses de gestión?

“Pachi Vázquez es un buen líder, pero ser candidato es otra cosa”

R. Yo apoyé a Vázquez porque creía que era el que estaba en mejores condiciones para esa tarea. Cogió el partido en una situación muy difícil y lo fue gestionando. Se merecía el respaldo de la militancia para llevar a cabo esa reunificación, esa mejora de las estructuras y esa proyección sobre la sociedad gallega. Creía además que la otra candidatura llegaba tarde y que en ella había una serie de intereses no de la candidata, pero sí de sus apoyos, que a mí personalmente me sonaban en exceso a recuperación de viejas estructuras del aparato socialista. El PSdeG necesita también reinventarse. Para eso no basta con decir soy renovador porque tengo menos de 40 años. Renovarse supone atraer al partido a personas que no solo viven de la política, comprometidas con la izquierda, que estén dispuestas durante un tiempo a aportar lo que puedan y volver después a su vida particular. La política se hace no solo en el escaño, sino también en las universidades, en los hospitales, en la función pública, en las empresas. Ahí es donde se forja la cultura política de un país. Y está bien que muchos ciudadanos, tras pasar por ayuntamientos o por el Parlamento, vuelvan a hacer política a sus lugares de origen. Por tanto, nos queda mucho trabajo por delante.

P. ¿Mantiene la misma confianza en Vázquez que en el congreso?

R. Vázquez es un buen secretario general, acaba de ser elegido y no encuentro ninguna razón para que no lo siga siendo.

P. ¿Y como candidato a la presidencia de la Xunta?

R. Esa es otra cuestión. Son elementos distintos. El PSOE ha optado por un modelo de primarias. Al secretario general lo eligen los cuadros del partido, pero hay primarias para elegir a los candidatos. A mí esto me parece muy importante. Y no tiene por qué ser candidato el secretario general. Aquí puede hablar toda la militancia.

P. ¿Qué perfil debe tener?

R. Tiene que ser alguien que ilusione al socialismo gallego, que defienda ese sentir de renovación de muchísimos militantes y que esté dispuesto a llevar a cabo un proceso de reinvención del socialismo gallego.

“El PSdeG debe reivindicar mejor nuestra tradición galleguista”

P. José Blanco ha dicho que mucha gente le pide que se presente a las primarias. ¿Encaja en el perfil de renovación que usted defiende?

R. Ya he dicho públicamente que tanto Vázquez como Blanco son buenos candidatos, cada uno con su visión de por dónde debe ir la renovación del partido. Cada uno tiene su visión, y lo importante no es lo que yo pueda opinar, porque habrá un proceso de primarias y decidirán los militantes.

P. ¿A usted se lo han pedido?

R. Es verdad, no lo voy a negar: muchas personas del partido y de fuera del partido, incluso en la ejecutiva provincial, me lo han pedido, y yo siempre he dicho que no quiero tomarme las primarias como una aventura personal. Es verdad que lo estoy meditando a lo largo de este mes de agosto, y que cumpliré mi palabra, es decir, compartiré finalmente la decisión con la agrupación provincial de A Coruña. Me lo estoy pensando.

P. ¿Qué podría aportar usted como candidato?

R. Yo quiero lo mejor para el partido, y sobre todo, lo que más me interesa es derrotar al Gobierno de la derecha en Galicia. Voy a apostar por que lidere ese proceso y sea candidato quien mejor pueda vencer a la derecha, y estoy convencido de que la militancia lo encontrará. El único objetivo será buscar el mejor candidato, y de ahí dependerán nuestras posibilidades de éxito en unas elecciones.

P. Cuando apoyó a Chacón se enfrentó al aparato del partido. ¿Es consciente de que esa situación se puede repetir?

R. Sí, pero los militantes y los que creemos en ciertas ideas lo hacemos de corazón. Hay veces en los partidos en las que es necesario decirle a los aparatos que por ese camino no se debe seguir. Es fundamental saber ganar y perder, y tener la misma valentía para decir lo que se piensa y defender lo que se cree para asumir un resultado con lealtad a tu formación política. En mi caso siempre ha sido así.

P. ¿En qué plazo anunciará su decisión?

R. Espero tomar esa decisión antes de septiembre y hablarlo con la agrupación provincial y con los secretarios generales. Y solo tendré una pregunta: hay estos posibles candidatos, ¿qué consideráis lo mejor para el partido? En función de esa respuesta, así actuaré.

P. Francisco Vázquez dice que, como exministro de Zapatero, carece usted de legitimidad para ser candidato.

R. Me sorprenden esas declaraciones, porque también fue Zapatero quien lo nombró Embajador.