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La Cope se cae del concurso para la concesión de licencias de radio

La cadena de los obispos queda excluida por presentar su solicitud con un día de retraso

La consejera de Cultura, Blanca Urgell, ayer en el Parlamento junto a Alberto Surio.
La consejera de Cultura, Blanca Urgell, ayer en el Parlamento junto a Alberto Surio.

34 nuevas frecuencias de FM para casi 50 emisoras que optan a ocupar uno de los espacios radiofónicos que se abren en Euskadi. Un proceso al que el País Vasco llega algo tarde —en la mayoría de comunidades hace tiempo se licitaron las licencias previstas en el Real Decreto de 2006 sobre el plan nacional de radiodifusión—, pero cuya primera fase se cierra con una más que previsible polémica. Una de las cuatro grandes emisoras privadas, la Cope, se cae del proceso por haber presentado la documentación requerida fuera de plazo, el resto; la SER, Onda Cero y Punto Radio, entran.

La web del Departamento de Cultura, consejería responsable del concurso, recogía ayer la relación de candidatas admitidas y excluidas. En el apartado del no, cuatro cadenas, tres pequeñas —Busturialdeko Irrati Telebista, Laudio Irratia y Oye Radio— y la cadena de los obispos, que presentó la documentación requerida el pasado 12 de abril. El plazo terminó un día antes.

Para esta primera fase, puro trámite administrativo, las emisoras interesadas debían presentar formalmente una solicitud por aquellas licencias a las que querían optar (una, dos o las 34), y una propuesta técnica.

Una vez que se notifique la resolución a las emisoras tendrán un plazo de un mes para presentar un recurso de alzada ante el departamento, pero, según fuentes consultadas, la Cope, si quisiera recurrir, poco podría hacer. “Estamos hablando de un concurso público y se deben respetar todas las exigencias y requisitos a rajatabla. Y, desde luego, el plazo es uno de ellos”.

De forma paralela al periodo abierto para la presentación de recursos, la consejería que dirige Blanca Urgell iniciará la segunda y definitiva fase del proceso. El departamento seleccionará de las 51 emisoras que se han presentado y han sido admitidas al concurso las que acaben por hacerse con una de las nuevas licencias. El proceso se guiará por un análisis de la programación presentada, inversiones y empleo, entre otros factores —el concurso también prevé la reserva de un porcentaje a emisoras que emitan íntegramente en euskera—.

Frente a emisoras ya consolidadas, otras de carácter modesto, como la Asociación Cultural Ameba, la Asociación Cultural Casco Viejo o la Asociación para la Difusión de la Cultura del Inmigrante optan a alguno de los nuevos 13 diales que se repartirán en Bizkaia, los 10 de Álava y los 11 de Gipuzkoa.

El concurso —el último que se desarrolló fue en 1986— se celebra en un panaroma radiofónico, el de Euskadi, con una serie de particularidades. La primera de ellas es que las nuevas licencias, 34, suponen más que las hasta ahora existentes, alrededor de 30. El proceso además vendría a poner coto al elevado número de cadenas que emiten en pirata, según fuentes del sector, al regularse un mayor número de emisoras. Todo, además, en un contexto de crisis para los medios de comunicación en el que la concesión de una licencia puede ser sinónimo de impulso para una cadena en concreto.