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Pasen y vean al Kipling de hoy

El libro ilustrado de la muestra sobre el autor inglés que organizó el Muvim viajará por el mundo gracias al Primer Premio Nacional 2011

Ilustración de Ajubel para The cat that walked by himself, en el libro Kipling ilustrado.
Ilustración de Ajubel para The cat that walked by himself, en el libro Kipling ilustrado.

Siete miradas sobre Kipling de otros tantos ilustradores españoles son la materia prima con la que en febrero de 2011 se configuró una exposición que, además de celebrar el 75º aniversario de la muerte del escritor británico, pretendía “mostrar cómo trabajamos los ilustradores”, recuerda Paco Jiménez, uno de los siete autores de la muestra.

La exposición, producto de una idea de Carlos Pérez para el Museo Valenciano de la Ilustración (Muvim), en cuyo desarrollo colaboró Jiménez y que comisarió Lola Pascual, tenía otra particularidad. En lugar de un catálogo convencional se planteó publicar un libro que fuera un proyecto editorial singular. El reto lo asumió Kalandraka y el resultado ha sido que Kipling ilustrado ha obtenido el Primer Premio Nacional de Edición 2011 en la categoría de Libros Infantiles y Juveniles. El galardón, concedido por el Ministerio de Cultura, conlleva “reconocimiento y prestigio”, además de una amplia difusión, al ser incluidos los premiados “en las acciones de promoción del libro y expuestos en las principales ferias nacionales e internacionales”, subraya el organismo que lo otorga. Otro libro con denominación de origen valenciana, Benvinguts al Cabanyal, (Media Vaca), ha figurado en la lista de libros mejor editados del pasado año. 251 títulos concurrían a estos premios.

Portada del libro premiado.
Portada del libro premiado.

Cubano residente en Valencia, Ajubel se encargó de El gato que siempre andaba solo e hizo su particular “homenaje” al autor: “Tomándome la libertad de partir de un planteamiento estético próximo a mis orígenes pictóricos y más bien alejado del plano descriptivo”. Contrasta con la sobriedad, como destaca la comisaria, con que el propio Kipling dibujó el gato protagonista. Otra es la perspectiva de Paco Giménez: “Me lo planteé como cuando hago un libro”, pero a otra escala. “El cuento me pedía una imagen descriptiva, documentada, a la que doté de simbolismo jugando con los tamaños de las figuras”.

Cada autor, una historia, un estilo. Lirismo y misterio en el alicantino Pablo Auladell, enfrentado a Georgie Porgie. Paradójico, el asturiano Pablo Amargo en El pequeño elefante. Evocador de vanguardias el madrileño Isidro Ferrer, con Rikki-tikki-tavi. El barceloní Pep Montserrat reflejaba influencias cinematográficas en El hombre que quiso ser rey, mientras que su paisano Arnal Ballester se ocupaba de El cuento más hermoso del mundo.