El Consell supera la amenaza de intervención con drásticos recortes

Fabra llevará a las Cortes el plan aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, este jueves en las Cortes.
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, este jueves en las Cortes.TANIA CASTRO

“Esta Administración va a hacer lo que tiene que hacer”, señaló Alberto Fabra en la sesión de control en las Cortes Valencianas celebrada horas antes de que el plan de reequilibrio de la Generalitat superara ayer el examen del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). La tarea, en palabras del jefe del Consell, consiste en “ajustarse y reducir”. La actitud del presidente revelaba que iba a pasar la prueba pero también que las condiciones para evitar la intervención son durísimas.

Así, en respuesta a las críticas del portavoz socialista, Antonio Torres, que le comparó con el capitán del Costa Concordia, —“usted ha abandonado el barco y está en tierra firme esperando que Rajoy venga a socorrerle”—, presumió de que la “licencia de navegación” se la ganaría por la tarde en el CPFF. Y al portavoz de Compromís, Enric Morera, que le dijo que “es imposible someterse a un límite de déficit del 1,5%”, le recriminó que ahora ya no vaticine, como hacía semanas atrás, la intervención de la Generalitat por el Gobierno. “Vamos a seguir trabajando con responsabilidad y austeridad para cumplir los niveles de déficit que ha marcado el Estado”, añadió, como condición “para ganarse el crédito”.

La falta de crédito de la Generalitat, que desde diciembre necesita el aval del Gobierno para hacer frente a sus deudas, está en el origen de los drásticos recortes que el Consell anunció el 27 de abril con el objetivo de hacer viable su plan de reequilibrio. Un aumento de ingresos de 1.036 millones, con subida de impuestos e incremento de las tasas universitarias, y una reducción de gastos de 1.223 millones, con la privatización de la sanidad y recortes en educación, son las medidas que han soliviantado a distintos sectores sociales y a la oposición. Fabra se comprometió a llevar el plan de reequilibrio a las Cortes una vez aprobado.

Morera retó a Fabra a no plegarse a la “medicina de Montoro ni de Merkel”, pero el presidente del Consell reiteró que la Generalitat cumplirá “fielmente” con el plan de ajuste porque es la manera de “salir adelante”.

Fabra aspira a ahorrar 818 millones de euros a lo largo de este año

En su respuesta a la intervención inicial del portavoz popular, Rafael Blasco, Fabra defendió que las medidas de ahorro y austeridad puestas en marcha desde el Consell han permitido ahorrar 107,8 millones de euros en el primer trimestre, una cifra que prevé que aumente hasta los 818 millones a lo largo de este año 2012. También recordó que en los dos últimos ejercicios ha descendido en 1.700 millones de euros el presupuesto autonómico y vaticinó que “seguirá bajando”, al tiempo que subrayó que los ajustes no se han hecho a costa de los derechos de los ciudadanos ni del bienestar social.

Es ahí donde la oposición cargó con énfasis. Si el portavoz de Compromís se había desmarcado del PP y el PSOE porque comparten que hay que hacer recortes y había criticado las ayudas para salvar entidades financieras afirmando que “si alguna entidad bancaria tiene que quebrar, que quiebre”, el socialista Torres metió el dedo en la llaga de la crisis de las cajas y en la nacionalización de Bankia. “Cum laude para ustedes en política financiera”, le dijo con sorna a Fabra, que negó que exista “ningún proceso de nacionalización de Bankia”, mientras el vicepresidente del Consell, José Ciscar, replicaba a la oposición que la reforma del sistema financiero aprobada por el anterior Gobierno socialista fue un fracaso. “No pueden dar lecciones”, concluyó. Los socialistas reclamaron inútilmente una respuesta a su petición de una comisión sobre la crisis de Bancaja para depurar las responsabilidades políticas por el hundimiento del sistema financiero valenciano.

Por su parte, Marga Sanz, portavoz de Esquerra Unida, recordó a Fabra que hay 600.000 parados y que la Comunidad Valenciana es líder en desahucios, un contexto que convierte las conversaciones sobre la posibilidad de construir un parque de Ferrari en Cheste en “pornografía política”. “Y dicen que no nos va a costar un euro” se quejó Sanz, que recordó los costes que han supuesto a las arcas públicas la fórmula 1 y otros grandes eventos. “Si la salida a esta crisis es el parque Ferrari, están demostrando su incapacidad”, añadió, “y solo prolongan sueños megalómanos del expresidente Francisco Camps”.

Fabra replicó que Sanz no cree en las posibilidades de la Comunidad Valenciana y mantiene una postura que no genera “confianza” frente a la crisis. Además, acusó a la portavoz de Esquerra Unida de tratar con frivolidad una posible inversión de 1.000 millones. “El Consell no pondrá un solo euro”, proclamó.

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