FESTIVAL DE CINE ESPAÑOL DE MÁLAGA

Mozambique conquista Málaga

Expectación ante el debut de Paco León en la dirección con 'Carmina o revienta'

Fotograma del documental 'Kanimambo', que se ha presentado en Málaga.
Fotograma del documental 'Kanimambo', que se ha presentado en Málaga.

Tres miradas sobre Mozambique, tres visiones personales, tres historias diferentes. Eso es Kanimambo, el largometraje mitad documental, mitad ficción, que el lunes se presentó en la sección oficial del Festival de Cine de Málaga y que está dirigido por Abtelafif Hwidar, Carla Subirana y Adán Aliaga. La tercera jornada del certamen se completó con la adaptación al cine de una novela de Gabriel García Márquez. Dirigida por el danés Henning Carlsen, Memoria de mis putas tristes cuenta el amor de un anciano de 90 años por una adolescente de tan solo 14. Todo a la espera de la película que mayor expectación ha creado en la ciudad: Carmina o revienta, el estreno en la dirección del actor Paco León, que el lunes, ya nervioso, preparaba en el hall de un hotel malagueño el plan de entrevistas para el día siguiente. Carmina o revienta, un proyecto un tanto especial en opinión de todos los que ya la han visto, está protagonizada, entre otros, por la madre del actor, Carmina Barrios, y su hermana María León, ganadora del Goya a la mejor actriz revelación por La voz dormida, de Benito Zambrano.

 Ayer también se conocieron los nombres de los ganadores del premio Julio Alejandro de guión que, dotado con 40.000 euros, patrocina la SGAE. Manuel Hidalgo y Ana Díez se alzaron con el galardón por su obra La puerta del amor.

El danés Carlsen rueda 'Memoria de mis putas tristes', a partir de la obra de García Márquez

Tres cuentos en uno, tres realidades trágicas pero esperanzadoras. La idea de Kanimambo surgió hace unos años en cooperación con una ONG que trabajaba en Mozambique. Tras la retirada de la ONG, el proyecto siguió adelante en una producción de Luis Miñarro y Sergio Castellote. Los tres realizadores elegidos viajaron al país africano para decidir allí mismo la historia que cada uno quería narrar. Fue un viaje iniciático que dejó tocados a los directores, según confesaron en la presentación del filme que tiene previsto su estreno a finales del verano. Ya en el segundo y definitivo viaje fue cuando filmaron sus propias historias, en las que se vuelcan todas las emociones y experiencias personales de los realizadores. Así Carla Subirana fue con el objetivo de encontrar a Magdalena, una joven mozambiqueña que conoció en el primer viaje y que para la realizadora catalana se convirtió en la esencia de la mujer africana, en la heroína de su pequeña película. "Era una especie de deuda que tenía con ella porque me escribió y me dijo que había tenido una hija a la que le había puesto el nombre de Carla, niña que finalmente falleció víctima del sida", explicó Subirana quien, al no conseguir encontrar el rastro de Magdalena, fijó su atención en otras mujeres también heroínas de lo cotidiano.

Hwidar, el único que ha rodado con actores profesionales, fijó su mirada en las consecuencias de las guerras en Mozambique a través de una relación padre-hijo. "Yo no elegí nada, fue la historia quien me eligió a mí", explicó Hwidar, para quien es imposible entender la vida en ese país sin las guerras. "Quise retratar las cicatrices que se transmiten de generación en generación".

El tercer director, Adán Aliaga, eligió a una niña sordomuda de 12 años —"en ese país tan pobre los sordomudos están considerados deficientes mentales"— para narrar la amistad que se genera con un músico ciego. A los tres realizadores todavía se les nota el impacto de lo vivido en ese país pobre en lo económico pero riquísimo en otros valores. De ahí el título del filme, Kanimambo, que quiere decir gracias.

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