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Un patrono de la Fundación Puerto de Vigo añade indicios de falsedad

Silveira Cañizares declara que la presidenta no le pidió la representación ni él se la dio para una junta universal del patronato

Un destacado patrono de la Fundación Puerto de Vigo (FPV), José Silveira Cañizares, contradice la versión de Corina Porro, expresidenta de la misma, en las diligencias previas contra ella por un supuesto delito de falsedad documental que instruye un juzgado de Vigo. Silveira Cañizares afirma que no delegó su voto en Porro ni tuvo constancia de la junta universal del patronato que teóricamente aprobó la dimisión del primer director-gerente de la FPV. Porro ya reconoció en el juzgado que la junta universal no llegó a celebrarse “materialmente”, pero que ella contaba con el voto “de todos los patronos”, menos Caixa Galicia.

Silveira Cañizares, presidente del grupo Nosa Terra –al que pertenecen la naviera Elcano, Hospital Povisa y Remolcanosa, como sociedades más notorias-, es, o era —el presidente de la FPV, Ignacio López-Chaves, no quiere aclarar si está o no activa— un patrono relevante de la fundación. Fue quien firmó, en oficios de secretario del patronato, las escabrosas cuentas de 2010 que la FPV presentó en la Consellería de Presidencia, las únicas publicadas. Es un empresario de rango en Vigo y su proximidad al PP viene desde la amistad que cultivó con Fraga. Su declaración en las diligencias judiciales refuerza los indicios de falsedad documental que se imputa a la expresidenta en la querella impulsada por Pablo Alborés, el primer director de la FPV, que ejerció el cargo 12 días.

Porro declaró en el juzgado, hace un mes, que “contaba con el voto delegado de todos los patronos, a excepción del representante de Caixa Galicia, que en aquel momento todavía no era patrón”. Sin embargo, el acta —en realidad “un escrito notarial de solemnización de acuerdos”— que da cuenta de la junta universal del patronato del 30 de abril de 2010 y que ella firma, certifica que se hallan “presentes o representados la totalidad de los patronos de la fundación”, e incluso que “tras las oportunas deliberaciones y sin que ningún patrono quiera dejar constancia por escrito de su intervención”, se acepta la dimisión de Alborés.

En su testimonio, Silveira señala en tres puntos que en ningún momento nadie le pidió su representación, aunque, “si por razones de urgencia o ausencia”, la presidenta se la hubiese solicitado, “dada mi [REMOLCANOSA] confianza personal en la honorabilidad y competencia de Doña Corina Porro, creo que no hubiera dudado en otorgársela”, afirma Solveira.

Porro, en su declaración de hace un mes, excluyó de su representatividad en la junta universal a Caixa Galicia, lo que atribuyó a que “en aquel momento todavía no era patrón”. Es otro punto extraño. Caixa Galicia ya había ingresado semanas antes en las cuentas de la FPV su cuota de 50.000 euros como aportación a la dotación fundacional y había comparecido como patrono constituyente ante el notario que formalizó la escritura. Ni en su caso ni en el de Caixanova, otro de los patronos de la FPV (25.000 euros), se aclara quién participaba, si alguien lo hacía, en las juntas de la fundación.

El resultado de la querella por presunta falsedad documental contra Porro, de ser estimada, pondría en entredicho el doble juicio laboral —en un juzgado de Vigo y en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia— que sentenció la inexistencia de despido de Alborés de la FPV, en tanto que este había presentado una dimisión que fue ratificada por la junta universal del patronato. Alborés niega la autenticidad de esta reunión y de su dimisión. Acordó con Porro su excedencia hasta las elecciones municipales de mayo de 2011, aduce, y ella la firmó en un folio con el logo de la Autoridad Portuaria, que él aportó sin mayor éxito al procedimiento laboral.

Enfrente, como prueba de cargo, está su escrito de dimisión, de la misma fecha, 28 de abril de 2010, dos líneas en un folio en blanco, que aportó el actual secretario de la FPV y de la Autoridad Portuaria de Vigo, José Ramón Costas, a las diligencias previas que instruye la juez. Declaró haberlo recibido para su custodia del director del Puerto, Luis Lara, por encargo de la presidenta, Corina Porro.