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TRAS EL 25-M

"La opción más clara es un Gobierno de coalición con IU"

La Consejera de la Presidencia y portavoz del Gobierno en funciones, Mar Moreno: "El resultado del 25 M es una oportunidad de una trascendencia que supera a Andalucía"

Mar Moreno, el pasado jueves, en el Palacio de San Telmo en Sevilla. Ampliar foto
Mar Moreno, el pasado jueves, en el Palacio de San Telmo en Sevilla.

Mar Moreno (La Carolina, Jaén, 1962) no para de sonreír desde la misma noche del 25-M. Cree que la izquierda está ante una oportunidad de enorme repercusión. Forma parte de la comisión negociadora con IU. "En mi opinión, la opción más clara es un gobierno de coalición".

Pregunta. ¿Cuál es su resumen del 25-M?

Respuesta. Pues el que los andaluces han elegido un camino distinto al de toda España. Lo cual abre ante todos nosotros un escenario y una oportunidad de una trascendencia que supera a Andalucía. Tiene una enorme repercusión para Andalucía y España. Ha ocurrido un hecho político muy relevante.

P. ¿Qué margen hay para hacer políticas de izquierdas con un presupuesto menguante?

R. Hay un margen evidente en la política fiscal, lo hemos demostrado y podemos seguir por ese camino. También, en el ahorro. Entre el copago y la subasta de medicamentos, hay una distancia política enorme. Hay márgenes tanto en la política fiscal de ingresos como en la del gasto, para hacer sostenible el sistema. No hablo de un escenario idílico y sin dificultades.

Actuaremos en legítima defensa. No vamos a pasar ni una a Rajoy

P. ¿El Presupuesto se tiene que recortar 1.700 millones?

R. Todavía queda mucho que negociar y hablar con el Gobierno de España. Lo que hace falta es que estas elecciones supongan una colaboración leal entre los dos Gobiernos. Por parte de los socialistas, lo que queremos es respeto para gestionar nuestro presupuesto y no confrontación para privarnos de recursos o tomar decisiones desleales.

P. En 1996 al PSOE le tocó la misión de recuperar el Gobierno de España. ¿También ahora?

R. Creo que tiene una misión incluso si cabe más relevante, porque nunca el peso de la derecha ha sido tan fuerte como ahora, ni siquiera en 1996. Había otra pluralidad en el mapa de España y europeo. Es una encrucijada tremenda y, desde luego, la socialdemocracia va a tener un escaparate en Andalucía: no estamos hablando de un millón o medio millón de habitantes, sino de una región con peso de país. Más allá de las dificultades, es una gran responsabilidad, pero también una gran oportunidad.

P. En esa etapa primó mucho el enfrentamiento partidario.

R. Siempre actuaremos en legítima defensa, no vamos a pasar ni una pero no vamos a generar conflictos artificiales. Además, este escaparate es cosa de dos, de las fuerzas progresistas, no solo del PSOE. Tenemos una oportunidad de entendimiento entre los progresistas andaluces, que es lo que señalan las urnas. Es todo un reto. Si se aborda con generosidad y confianza funcionará.

P. Va a haber dos polos nacionalistas (Cataluña y País Vasco) y el resto dominado por el PP ¿Qué papel puede jugar Andalucía en el mapa autonómico?

La credibilidad de los progresistas nos la jugamos en esta legislatura

R. El voto del 25-M se parece mucho al del 28-F. Son las dos votaciones más trascendentes y con más influencia en la historia de España que se han producido desde Andalucía y con Andalucía como protagonista. Si entonces tuvimos la ocasión de romper el guion del centro derecha español para una España desigual, creo que ahora vamos a jugar un papel muy importante. También vamos a romper el guion de la derecha y muy atentos a romper el guion de los nacionalistas.

P. ¿De nuevo se va a apuntar Andalucía al café para todos?

R. Andalucía va a seguir apuntada a la igualdad.

P. ¿Qué esperan de IU?

R. Que acepten y asuman con pasión este reto que nos han puesto los andaluces y que lo compartamos de verdad. Eso es generosidad y confianza.

P. ¿Eso significa coalición de Gobierno?

R. El Gobierno siempre ofrece más posibilidades para la confianza, no tengo la menor duda.

P. Pero ¿qué eligen entre un Gobierno de coalición y un pacto de legislatura?

R. Los dos escenarios son viables y sólidos. En mi opinión, la opción más clara es un Gobierno de coalición.

P. Habla de generosidad y confianza. ¿Hay mimbres?

R. Andalucía no es el peor sitio. Hay una cierta cultura de acuerdo parlamentario, es una buena base para trabajar. Ahora mismo tiene que haber un enorme respeto entre ambas fuerzas. IU ha tenido unos resultados extraordinarios y el PSOE, muy dignos. El respeto mutuo es una buena base para conseguir una confianza.

P. ¿Le preocupa que IU vuelva a la teoría del sorpasso?

R. Estamos en un momento tan complejo, trascendente y tan difícil que cometeríamos un error si empezáramos a trabajar en 2012 pensando en 2016. Cualquiera de las dos fuerzas se equivocaría. La credibilidad de los progresistas nos la jugamos en esta legislatura.

P. ¿Van a ceder la presidencia del Parlamento?

R. La composición de la Mesa del Parlamento, donde no hay mayoría absoluta, es la primera pieza del puzle. Entra dentro de lo esperable. Dicho lo cual, con un diálogo que no ha empezado es difícil saber si esa es una pieza fundamental o no. Pero, vamos, es casi tradicional.

P. El PSOE ha vetado todas las peticiones de comisión de investigación sobre los ERE ¿por qué ahora sí?

R. Hay una razón fundamental. Las comisiones de investigación siempre se prestan al legítimo juego político, ha habido tres elecciones y todas las peticiones caían en periodo electoral. No lo hemos considerado oportuno ni necesario. Ahora hay un clima poselectoral que rebaja en muchos grados nuestra preocupación. En materia de transparencia y de lucha contra la corrupción es un espacio donde estamos dispuestos a crecer igual que IU. Estoy convencida de que Pepe Griñán se va a empeñar en poner luz y control en la Junta donde falte.

P. ¿Qué lección saca de lo que usted ha llamado el deleznable caso de los ERE?

R. Nos ha causado una herida que, si no llegamos a tener la iniciativa en la denuncia y la investigación, hubiera sido mortal. ¿Lecciones? La Administración evoluciona. Todos tenemos que aprender que la diligencia y la celeridad nunca pueden ser a costa de los controles. Corrupción se puede producir pese a los controles, pero siempre un caso de corrupción produce más controles.

P. ¿Griñán tiene ahora más autonomía?

R. No tengo la menor duda. Sale reforzado y va a tener mucha más libertad y autonomía.

P. El discurso acerca de la meritocracia y de romper inercias en una Administración con tantos vicios no se ha abierto paso.

Andalucía quiere al PSOE, pero quiere que sea mejor

R. En un momento con tantísimas dificultades como se han vivido, en plena tormenta perfecta, haber llegado a un buen puerto es de un mérito extraordinario y además lo ha hecho Pepe Griñán. Ha iniciado un camino que estoy segura de que lo va a seguir. Se ha empleado a fondo en una reforma del sector público que, pese a la contestación, supone una ordenación tremenda. Se han dado avances importantes en la cualificación de una figura como la de los secretarios generales técnicos. Ahora mismo lo vemos obvio que se tratara de funcionarios y no lo eran. Se han dado pasos en el sector público importantes que han sido de ordenación de un crecimiento anárquico, como el del conjunto del país. La gestión económica de la Junta es muy buena, en un momento donde era más necesaria que nunca. Creo que Pepe Griñán va a seguir en esa línea.

P. ¿Por fin va a reducir las delegaciones provinciales?

R. Le recuerdo que el futuro en Andalucía va a ser cosa de dos. Por nuestra parte, se va a trabajar en la línea de un nuevo diseño de la Administración.

P. ¿En qué sentido?

R. No puedo adelantar cosas que son cosas de pacto y de investidura. Estoy en funciones. Evidentemente, hay que optimizar la representación territorial.

P. ¿Qué debe aprender el PSOE de estas elecciones?

R. Hay una lección de carácter interno, más partidario, y es que nunca se debe de tirar la toalla. Pepe Griñán nunca la tiró. Y a nivel externo, que Pepe Griñán tiene que seguir con la línea de cambio que ha iniciado. Andalucía quiere al PSOE, pero quiere que sea mejor y hay una línea de cambio en la que hay que seguir profundizando.

P. En su partido había gente dispuesta a pedir una gestora si el PP gobernaba.

R. Eso es un examen de conciencia individual e intransferible que tiene que hacer cada uno.

P. ¿El PSOE ha puesto el contador electoral a cero?

R. Va a depender de estos cuatro años. Lo que se abre es una oportunidad. Se ha producido un cambio en Andalucía. Los andaluces han señalado el camino, que es un cambio que tiene que unir a los progresistas desde el centro a toda la izquierda. Es el momento de poner el contador a cero.

P. Han perdido 655.000 votos respecto a 2008 y 71.000 respecto al 20-N. Algunos dirigentes socialistas han analizado los datos como si hubieran ganado.

R. Número uno: el PSOE no ha ganado las elecciones, si bien es cierto que a nivel de votos estamos en casi un empate con el PP. Segundo: nuestro recorrido ha sido que nos hemos quedado a menos de un punto. Andalucía no ha podido ser más dulce con el PSOE, es imposible dar un tirón de orejas con más dulzura, con todo en contra. Es más una cuestión de sentimiento. Ha sido un año y medio durísimo. Nadie esperaba un resultado de este tipo. Ha superado tanto nuestras expectativas, que es lógico que estemos muy contentos.

P. No lo dudo, pero han perdido las tres últimas elecciones. ¿Para cuándo los análisis?

La primera lección de estas elecciones es que nunca se debe tirar la toalla

R. No existe un ejercicio de autocrítica como una confesión, pero en este momento… ¡Caramba!, algo habremos hecho bien cuando se ha producido este resultado. Es que no es ni siquiera el peor resultado que ha obtenido el PSOE andaluz. Hay razones para que estemos agradecidos y para que respiremos. Lo hemos pasado muy mal, muy mal, muy mal.

P. ¿Van a aprovechar el próximo congreso del PSOE para resolver las tensiones internas?

R. Las tensiones son consecuencias de los cambios. Cuando no hay cambios no hay tensiones. El cambio va a seguir pero con la autoridad de Pepe Griñán en este momento, las tensiones disminuirán y el cambio irá a más. Hoy hay un reconocimiento que nadie discute sobre el liderazgo de Griñán y un modesto buen hacer del PSOE andaluz.

P. Griñán ha dicho que esta será su última legislatura. Tampoco Arenas va a ser candidato ni Valderas. ¿Cómo lo valora?

R. Lamento no secundarle en su prospección al futuro. Le voy a pedir una tregua especulativa. Lo que puedo decir es que Griñán tiene mucho que hacer en Andalucía y en el PSOE.