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Golpe policial al club cannábico que impulsa una plantación en Cataluña

Los Mossos cierran el local y acusan a cinco personas de tráfico de drogas

La policía desvincula su intervención de la polémica iniciativa de Rasquera

Un socio de la asociación cannábica barcelonesa lía un porro.
Un socio de la asociación cannábica barcelonesa lía un porro.

Los Mossos d’Esquadra están convencidos de que la Asociación Barcelonesa de Autoconsumo (ABCDA) se dedica al tráfico de drogas. El jueves, varios agentes entraron en el local que tienen en Barcelona y detuvieron a su directora administrativa y acusaron a cuatro trabajadores más de comerciar con marihuana. La policía además clausuró el local. Este club impulsa junto al Ayuntamiento de Rasquera (Tarragona) una plantación en el municipio de más de mil metros cuadrados, que está siendo sometida a estudio por la fiscalía.

El pueblo, de 962 habitantes, busca así salir de la crisis, ganando 1,3 millones de euros en dos años y creando 40 puestos de trabajo. La actuación policial, con considerable repercusión mediática, se ha producido dos semanas antes de que Rasquera celebre su consulta popular, prevista para el 10 de abril, en la que decidirán si aprueban la plantación.

A las cinco de la tarde, varios agentes entraron en el local y se llevaron a Anna O., de 35 años, por traficar con drogas. Otros cuatro trabajadores que en ese momento estaban en el club fueron también acusados, aunque se les emplazó a ir directamente al juzgado. En el local hallaron 1,3 kilos de marihuana, varias herramientas para manipular la droga y 2.000 euros en metálico. A las pocas horas, Anna O. quedó en libertad a la espera de que la cite el juez.

La policía ha desvinculado su intervención de la polémica iniciativa de Rasquera. “La actuación se enmarca en una investigación policial que arrancó el mes de febrero del año pasado”, asegura en una nota la policía catalana. El comunicado informa también de la detención en febrero de este año de Branko R., de 28 años, al que localizaron saliendo del local con 142 bolsas de marihuana, que contenían diversas notas de posibles clientes. Le detuvieron por un delito contra la salud pública. Pero el juez lo archivó provisionalmente al día siguiente al no apreciar indicio de delito alguno, tras la petición de sobreseimiento de la fiscalía. No es esta la única vez que la policía ha intervenido en el club. Ya en enero de 2011 detuvieron al presidente, el secretario y dos trabajadores de la entidad también por tráfico de drogas. El caso sigue en instrucción.

En febrero de 2011, la policía catalana registró la asociación y detuvo a cuatro personas, entre ellas al presidente y al secretario de la entidad

La asociación, que nunca ha negado que en su club se consume droga pero que desmiente que comercien con terceros, se siente acosada por la policía. Desde un principio, Mossos y la entidad cannábica han discrepado de su legalidad. Cuando se constituyó, en febrero de 2010, la policía emitió un informe en contra, diciendo que el cultivo y el consumo de marihuana son un delito. Pero ya entonces la fiscalía tumbó la decisión policial y dio luz verde a la entidad.

El alcalde de Rasquera, Bernat Pellisa, ha interpretado la intervención de los Mossos como una coacción. “Todo forma parte del juego, no nos viene nada de nuevo. Sabemos que hay muchas presiones políticas y de todos lados”, ha dicho a la agencia Efe.

La asociación ya ha pedido al juez que le permita reabrir cuanto antes. “Tenemos más de 15 trabajadores y nos supone graves pérdidas”, ha asegurado hoy el presidente de la asociación, que prefirió no dar su nombre. El fiscal jefe de Tarragona, Xavier Jou, que está estudiando la legalidad de la plantación, advirtió el jueves que el consumo de cannabis no es delito, siempre que sea inmediato, en grupos reducidos, sin riesgo para terceros y sin comercio a terceros. Recordó también que Rasquera necesitará una autorización de la Agencia del Medicamento para ser villa cannabis.