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ECONOMÍA

Gaizka Grajales deja Alestis al borde de la suspensión de pagos y dimite

El empresario alavés continuará como accionista mayoritario de la empresa andaluza

 Gaizka Grajales ha abandonado la principal apuesta de la Junta de Andalucía por la puesta en marcha de un potente sector aeronáutico. El empresario vasco que fundara Alestis sobre la base de la ingeniería SK10, presento su dimisión el miércoles ante en un consejo de administración extraordinario de la empresa, acuciado por problemas económicos muy graves, al borde de la suspensión de pagos, y en vísperas de las elecciones andaluzas que se celebrarán este domingo.

 Grajales, al que han ido abandonando sus principales directivos ante los retrasos acumulados en el desarrollo de las piezas que tiene que entregar a Airbus, —en base a los contratos del nuevo A-350, el avión que incorporará muchas partes en fibra de carbono— presentó su dimisión en una situación casi de suspensión de pagos, al acumular elevadas deudas a sus proveedores.

La situación financiera ha originado fuertes tensiones en la compañía

En un boletin interno de la compañía se explica la marcha de Grajales como consecuencia de “las tensiones producidas por la situación financiera por la que ha venido atravesando la compañía”. En ese contexto es en el que “el consejero delegado ha considerado oportuno cerrar una etapa en la gestión de la compañía, manteniendo su posición como socio mayoritario”.

Alestis, una de las tres principales empresas españolas suministradoras de Airbus, las denominadas Tier1 junto a Aernnova y Aciturri, no ha podido esperar siquiera a las elecciones andaluzas para iniciar una reordenación total de la empresa.

El principal problema de Alestis es que está muy retrasado en la ingeniería y producción de las piezas que tiene contratadas con Airbus para el nuevo avión A-350. Aunque dispone de importantes contratos en vigor, las empresas participantes en el proyecto A-350 trabajan a riesgo compartido, es decir, no empiezan a cobrar hasta la entrega de la pieza número seis, y asumen todos los gastos de ingeniería y utillaje necesarios para construirlas.

Los contratos son el Belly fairing, y el cono de cola. El primero es un contrato por 1.000 millones y es la panza con el encastre de las alas y va fabricada en fibra de carbono. Mide 170 metros cuadrados. El contrato se extiende 20 años. El segundo es para fabricar también en fibra de carbono el cono final del avión. Es un contrato, por 700 millones, también se extiende a lo largo de 20 años. El A-350 debiera de estar disponible desde 2013.

De forma paralela a los problemas de producción, la aeronáutica andaluza que dirigía el industrial vasco, diseñó el pasado año un plan de recortes para hacer frente a la falta de liquidez que llegaba en el peor momento de los posibles. Además de pagar las nóminas, Alestis tiene que hacer fuertes inversiones para, después del proceso de desarrollo de ingeniería de las piezas, toda invertir en el utillaje para emprezar a producirlas.

Los problemas económicos de Alestis son graves y ya en noviembre pasado tuvieron serios apuros para pagar la nómina. “Alestis ha logrado obtener los fondos necesarios para abonar la nómina correspondiente al presente mes de noviembre”, explicó el consejero delegado al consejod e administración en squellas fecvhas, “gracias a recibir, desde Alestis do Brasil, unos 3,5 millones de euros”.

Pero eso no es todo. La compañía llegó a finales de octubre con dinero en caja, pero era un espejismo ya que la previsión para el 30 de noviembre de 2011 era un saldo negativo de 17,3 millones de euros que extendido al 31 de diciembre, se prevé un déficit de 36,8 millones.

En un informe al que tuvo acceso EL PAÍS, Grajales apostó por esperar a después de las elecciones andaluzas para poner en marcha los ajustes. Junto al objetivo de incrementar la rentabilidad de los proyectos, querían “eliminar el exceso de personal, así como a reducir los actuales niveles de gasto e inversión y de masa salarial”.

Los retrasos de Alestis son un riesgo para los planes y calendarios de ensablaje y certificación del A350 del consorcio europeo aeronaútico, por lo que es de esperar un desembarco de sus técnicos para sacar adelante las piezas que Alestis tiene contratadas.

Alestis, que en noviembre estaba sumida en un ERE temporal que afectaba a 130 personas, tiene previsto lanzar un ERE de extinción en mayo de 2012, que afectará a los trabajadores inmersos en él y a otras 60 personas adicionales. “Las sesenta personas que resultarán afectadas están tanto en la central como en las plantas, y no sólo en la parte más baja de la producción, sino en todos los niveles jerárquicos”, citan estas fuentes.

La empresa asume que el plan iba a generar más conflictividad social, pero lo consideran inevitable. La salida de Grajales deja vía libre al PP, si finalmente gana las elecciones, para intervenir en la sociedad desde el consejo de administración.