El Gobierno descarta que la izquierda ‘abertzale’ aliente la ‘kale borroka’

Amaiur achaca el ataque a una oficina de Lanbide a los recortes de Rajoy

La portavoz, Idoia Mendia, en la rueda de prensa tras la reunión semanal del Gobierno vasco.
La portavoz, Idoia Mendia, en la rueda de prensa tras la reunión semanal del Gobierno vasco.DAVID AGUILAR (EFE)

El Gobierno vasco descarta que ETA o la izquierda abertzale ilegalizada se encuentren detrás de los últimos ataques de kale borroka contra bienes públicos. Estos, aún de modo disperso, han reaparecido en Euskadi en las últimas semanas.

Según la portavoz del Ejecutivo, Idoia Mendia, los autores no están en “la ortodoxia” de la izquierda abertzale, a diferencia de lo que ocurría en el pasado. Al contrario, transmitió el convencimiento del Ejecutivo, basado en los datos que maneja Intrior de que tras esos hechos aislados no existe una lucha callejera “organizada y planificada”, en el sentido de inspirada por la banda terrorista y su entorno sociopolítico, como históricamente fue.

Como el portavoz del PSE, José Antonio Pastor, apuntó a un grupo compuesto por “unas 20 o 30 personas” que actúan “de forma desorganizada” y “no inspiradas por Batasuna”, en palabras de este último.

En coherencia con ese convencimiento, Mendia consideró adecuada la decisión del Ministerio de Interior de reducir en un 54% los escoltas privados que sufraga en la comunidad autónoma y Navarra. La portavoz recordó que el Gobierno vasco ya tomó antes esa misma medida respecto de sus protegidos.

El ataque que suscitó estas reacciones fue el que ocasionó daños leves con un artefacto casero, en la madrugada del lunes, a una oficina de Lanbide, el Servicio Vasco de Empleo, en Salvatierra. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, lo tachó de “absolutamente grave” y la izquierda abertzale lo desautorizó y declaró “fuera de lugar”.

La portavoz vio en esas palabras un rechazo y las puso en valor como “importantes”. Mendia entiende que constituyen una condena y se congratuló. “Es importante que todos condenemos y la izquierda abertzale ha condenado”, dijo. La diferencia, determinante, entre estas acciones y las del pasado estaría, además de en la limitación de su alcance, en que ahora no están enmarcadas en la estrategia de la banda, que anunció en octubre el cese definitivo de toda actividad terrorista.

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En la interpretación del diputado en el Congreso de Amaiur, Xabier Mikel Errekondo, no se trataría siquiera de elementos “nostálgicos” del uso de la violencia, como dijo el lunes Ares. Apuntó a un fenómeno de nuevo cuño, originado en el malestar por los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy, aunque negó que esa atribución escondiera dosis alguna de “comprensión”. Errekondo reiteró, en una entrevista en Radio Euskadi, que el ataque de Salvatierra está “fuera de lugar”, y que lo estaría también “cualquier expresión de violencia”.

Sobre esa hipotética nueva dimensión de la kale borroka, Mendia confió en que el descontento no tome esa vía para ponerse de manifiesto. “La protesta social debe darse por cauces normales, sin trastornar el orden público, dañar el mobiliario urbano o la propiedad privada”, dijo.

En relación con la ponencia sobre convivencia que votará el Parlamento el día 30, se mostró confiada en que habrá acuerdo. “Nadie se opuso” recordó, y dejar a atrás las elecciones andaluzas disipará “recelos”. “Todos los partidos van a estar a la altura de las circunstancias”, dijo.

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