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OPINIÓN

Padrecitos

"Por fortuna, otra forma de celebrar el 19 de marzo es posible: como el 'día del padre igualitario”

A la RAE (gran abanderada contra el sexismo) le molesta que procuremos evitar el masculino genérico. Pero a nosotras nos choca más aún si un pie de foto informa de que “debido a los recortes, los padres tienen que limpiar el colegio” cuando en la imagen solo aparecen dos de ellos, en la última fila y haciéndose unas risas, mientras un puñado de madres (para variar) blanden escoba y fregona. Es solo un ejemplo reciente, pero hasta hace nada a las AMPA se las llamaba Asociación de Padres de Alumnos, aunque a ellos no se les viera el pelo por el centro.

Se supone que por San José toca regalar corbatas, taladradoras, fragancias y cosméticos que “calman tu irritación”. Y no digo yo que no haya motivos para estar irritados, pero vamos, tampoco creo que sea precisamente por su condición de progenitores. Bien es cierto que los padres ya no son lo que eran, aquellos seres amenazantes con quitarse la correa cual presidentes de la Asociación de la Prensa, aunque luego los truenos se diluyeran en la nada. Ahora los hay tan amorosos que luchan a brazo partido por la custodia compartida, que suelen ser los mismos que antes no apostaban en absoluto por el cuidado compartido ni por repartir la colada. Y nuestro Gobierno, tan sensible y acogedor, está auspiciando el congreso que pretenden celebrar dentro de diez días, donde previsiblemente se hablará de lo malas que son las ex y de cómo ponen a las criaturas en su contra a través de un síndrome inventado por cierto propagandista de la pederastia.

La reacción no ha tardado en producirse, y hay un movimiento pidiendo a la Generalitat que no dé pábulo a semejantes conspiranoias. Tres argumentos contundentes: obligar a los hijos e hijas a ir dando tumbos aunque no quieran no puede ser bueno para su desarrollo emocional; la custodia compartida impuesta y no pactada no es más que una maniobra para evitar la pensión y el disfrute de la vivienda para quien normalmente se queda con la descendencia; en demasiadas ocasiones se convierte en un instrumento más del maltrato, ya que pretende castigar a las mujeres donde más les duele. Alega el escrito contra el congreso: “Entre los ponentes se encuentran personajes que se dedican a hacer negocio cobrando cantidades astronómicas por la elaboración de informes forenses claramente orientados a apartar sistemáticamente a los menores de la figura materna”.

Por fortuna, otra forma de celebrar el 19 de marzo es posible: como el “día del padre igualitario”, defendida por la Plataforma por permisos iguales e intransferibles de nacimiento y adopción. En su manifiesto renuncian “al poder patriarcal y a los privilegios que de él se derivan”. Y se comprometen, entre otras muchas cosas, a ser y a convertir a sus chicos en agentes de igualdad. También aseguran: “Promovemos la corresponsabilidad de los hombres y los cuidados compartidos, con especial referencia a nuestro propio cuidado y el de las personas dependientes y mayores, apoyando medidas de conciliación de la vida laboral y personal”.

Amén y que cunda.