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El PP veta más impuestos a las rentas altas y aprueba deducciones fiscales

La oposición afirma que bajar impuestos “perjudica a las rentas bajas”

Abel Losada, junto a Ana Luisa Bouza, en el debate de ayer.
Abel Losada, junto a Ana Luisa Bouza, en el debate de ayer. EFE

Mientras el Gobierno de Rajoy aplica una subida del IRPF que no figuraba en su programa electoral, con el argumento de corregir la desviación del déficit público, en Galicia, el de Alberto Núñez Feijóo opta por una rebaja impositiva, destinada a “fomentar el empleo y favorecer iniciativas empresariales”. Así lo plasmó ayer el PP en el Parlamento, al rechazar la subida de impuestos a las rentas más altas y a determinadas actividades contaminantes que figuraban en las propuestas de resolución de los grupos de la oposición. En las propias, aprobadas, reflejó las deducciones fiscales expuestas la víspera por Feijóo, en el discurso que abrió el debate sobre el estado de la autonomía.

La fiscalidad figuró en las principales propuestas de resolución que se entrecruzaron ayer los tres grupos parlamentarios, en la jornada de cierre del debate sobre política general. Como ya había quedado claro, en sentido opuesto. Las de la oposición pretendían una reforma del sistema tributario “para alcanzar un reparto más justo de la carga tributaria”, como reza una de las iniciativas del BNG descartadas. En palabras de los socialistas, se trata de “garantizar que no paguen más los que tienen menos”. La mayoría del PP impuso una reforma completamente distinta, basada en la incentivación de la creación de empresas.

Los populares vetan el incremento del IRPF para las rentas más altas

De acuerdo con las propuestas de resolución de los populares, el Parlamento insta a la Xunta a tramitar un proyecto de ley del emprendedor que incluirá, entre otros incentivos, la duplicación de la reducción del IRPF hasta 600 euros para personas que se den de alta por primera vez en el censo de emprendedores. También se duplica la deducción, hasta el 20% con un límite de 8.000 euros, a la inversión en acciones o participaciones de nuevas entidades o de reciente creación.

La misma ley del emprendedor debe recoger, de acuerdo con la propuesta de resolución del PP, una reducción del 95% de la base imponible del impuesto sobre sucesiones y donaciones a hijos y descendientes del dinero destinado a la creación de una empresa o un negocio, “teniendo en cuenta el patrimonio preexistente del donante”. También recoge la deducción del 100% del impuesto de actos jurídicos documentados en la transmisión de inmuebles destinados a local comercial o como préstamos para alquileres.

La Xunta tramitará una ley del emprendedor con las nuevas rebajas

Más que defender sus propuestas, la viceportavoz del grupo parlamentario del PP gallego, Marta Rodríguez Arias, criticó las de la oposición. “Nos llama la atención que sea la izquierda la que quiere que se suban los impuestos a los gallegos, y critique al PP por proponer incentivos empresariales”, se limitó a señalar. Con ese argumento, los populares rechazaron una propuesta socialista para establecer una imposición sobre los depósitos de la banca sin trasladar el gravamen a los clientes, y otra para introducir una mayor progresividad fiscal, sin repercusión en rentas y patrimonios medios y bajos, en el tramo autonómico del IRPF y en los impuestos de patrimonio y sucesiones. Tampoco permitió que prosperara la rebaja a 300.000 euros del mínimo exento en el impuesto sobre el patrimonio y la elevación de tipos del IRPF para rendimientos de más de 100.000 euros.

El portavoz del grupo socialista, Abel Losada, tachó de falso el “mantra” de bajar impuestos para incentivar la economía. Ante lo que consideró “rebajas simbólicas para conseguir un titular”, opinó que la bajada impositiva “perjudica a las personas con rentas más bajas”. “Significa más segmentación social y más pobreza, no nos vengan con historias”, protestó. La viceportavoz del BNG, Ana Luis Bouza, pidió al PP “valor para recaudar más de los que más tienen”, en vez de “detraer 80 millones de los bolsillos de los empleados públicos”. Bouza reclamó también a la Xunta y al PP la eliminación de privilegios fiscales de la iglesia, como figuraba en otra propuesta igualmente rechazada.