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Derrumbe de un sueño megalómano

La SGAE pone a la venta, sin acabar, el Auditorio Al-Ándalus, su proyecto estrella

Interior de la sala principal del Auditorio Al-Ándalus. Ampliar foto
Interior de la sala principal del Auditorio Al-Ándalus.

El Auditorio Al-Ándalus, un gran edificio con 33.545 metros cuadrados construido en la isla de La Cartuja, en Sevilla, y en el que ya se han invertido 71 millones de euros, era la guinda de la red Arteria. El sueño megalómano de Teddy Bautista -expresidente de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) y pendiente de juicio por un presunto delito de apropiación indebida- "es un proyecto hiperdimensionado y producto de egos desatados", apunto el miércoles Sabino Méndez, portavoz de la junta directiva de transición de la SGAE.

"Nos encontramos ante el resultado de los egos de Bautista, Santiago Fajardo [el arquitecto del auditorio sevillano] y Juan Carlos Marset [entonces director general del INAEM]. Arteria es una red creada por la SGAE que tiene 10 espacios escénicos repartidos entre México, Argentina y España; pero nosotros somos autores, no constructores ni empresarios teatrales, por eso la junta se ha planteado el desmontaje de toda la red, empezando por los teatros extranjeros", explicó en Sevilla el compositor y escritor Sabino Méndez, quien asegura que no se cerrará ninguna operación hasta después del 26 de abril, cuando se celebrarán las elecciones de la nueva junta directiva de la SGAE.

"Salga quien salga en las elecciones parece que está muy claro que nuestra voluntad es desprendernos de todos los espacios escénicos. Tenemos alguien interesado en comprar el teatro de Buenos Aires y con parte de ese dinero podremos pagar los cerramientos del edificio de Sevilla y esperar una oferta razonable. Queremos que el proceso sea escalonado, pero imparable", afirmó el portavoz de la SGAE.

En el espacio, que se construye en La Cartuja de Sevilla, se han invertido 71 millones 

El Auditorio Al-Ándalus, que comenzó a construirse en mayo de 2007 y está aún inacabado, es un proyecto de Santiago Fajardo de 2002 presupuestado inicialmente en 30 millones de euros. Hasta el momento, cuando se están terminando los revestimientos interiores, se han invertido 71 millones y, según adelantó Sabino Méndez, "para ponerlo en explotación haría falta una inversión en equipamiento de 11 millones de euros o más". El espacio sevillano, con una gran sala con 2.000 butacas -que está prácticamente terminada- y con capacidad para 3.500 espectadores cuando el patio de butacas queda exento, tiene además una sala B con un aforo de 400 personas y otra de ensayo. El conjunto, construido en cinco volúmenes, ofrece espacios para exposiciones, café, restaurante, oficinas y hasta un estudio de grabación. Mantener Al-Ándalus le cuesta actualmente a la SGAE cinco millones de euros en amortizaciones anuales más otro medio millón para mantenimiento y seguridad.

"El espacio tiene algunos novios. Hemos recibido propuestas de grupos de inversión, pero muy a la baja. Nos gustaría que se usara como teatro pero si eso no fuera posible el edificio se podría reconvertir en un palacio de congresos, un hotel, oficinas o albergar otros servicios", dijo Méndez.

La SGAE quiere acercarse primero a la Junta y al Ayuntamiento de Sevilla, pero son conscientes de que no es un buen momento para inversiones y están dispuestos a esperar "antes de malvender" el auditorio. "Hay que hacer un estudio que nos aclare si ahora, con el nuevo auditorio de Fibes, son viables dos grandes teatros en la ciudad", comentó.

"El proyecto Arteria, visto desde fuera, es un sueño bueno, pero lo que se debería haber hecho en 25 años se quiso hacer en cinco años y todo a la vez. Fue un fallo de planificación", analizó el portavoz. La red Arteria, el "sueño megalómano" de Teddy Bautista, ha tenido un coste de 250 millones de euros, de los cuales entre 140 y 180 millones son préstamos bancarios que están pagándose, según datos de la sociedad de autores.