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“Me debo a los militantes, no a las tribus del PSOE de Sevilla”

El dirigente socialista afirma que "el relevo generacional es una necesidad"

Manuel Gracia, presidente de la gestora del PSOE de Sevilla.
Manuel Gracia, presidente de la gestora del PSOE de Sevilla.

Manuel Gracia (1946) es diputado andaluz desde 1982 y la persona elegida para dirigir el PSOE de Sevilla tras la dimisión del secretario general José Antonio Viera. Gracia es garantía de neutralidad en la convulsa agrupación.

Pregunta. ¿Por qué cree que lo han elegido y quién?

Respuesta. No sé quién me ha propuesto, sí quién me llamó. Fue el secretario general y presidente de la Junta para decirme que me proponían al alimón Alfredo Pérez Rubalcaba y él. ¿Por qué? Supongo que porque soy una persona con una experiencia política ya muy dilatada, que aunque conozco bien la organización de Sevilla y a muchos de sus dirigentes y cuadros, no he estado nunca en las divisiones internas que se han producido no solo ahora sino en el pasado. Dicen que tengo el respeto, en general, de todas las sensibilidades. Tengo claro, porque ese ha sido el encargo que me han dado Rubalcaba y Griñán, que en estos momentos el objetivo número uno es las elecciones y el dos, normalizar el partido.

P. ¿Cómo le han recibido las tribus del PSOE sevillano?

R. Eso que llama tribus lo que percibo es que me han recibido bien, lo que ocurre es que esto no es nada fácil Hasta ahora todo han sido palabras amables, pero soy consciente de que conforme tenga que ejercer esa tarea de dirección habrá momentos y decisiones que les gustarán más o menos a unos u a otros sin que esos unos y otros signifique alineamientos estables. No voy a actuar pensando en alineamientos estables porque pienso que son ficticios, fruto de circunstancias.

P. Pero las tribus del PSOE de Sevilla son muy promiscuas…

R. En Sevilla siempre ha habido pluralidad de sensibilidades y eso ha funcionando buscando siempre equilibrios que han ido cambiando. Eso que se llama ahora la geometría variable, seguramente lo inventaron en el PSOE de Sevilla. Eso lo que representa es la dinámica de un partido que posiblemente sea una de las agrupaciones no solo más potente, numerosa y con mayor respaldo electoral, sino también más viva y con mayor capacidad de acción política.

P. ¿Le sorprendió la dimisión de José Antonio Viera?

R. Estaba un poco cantando que si no se producía consenso, dimitiría. No me formé una opinión ni la tengo ahora sobre las razones de esa renuncia.

P. Después del espectáculo de las listas, ¿cómo se recupera la confianza electoral?

R. Demostrando que somos capaces de dos cosas: de pensar más en los ciudadanos que en nosotros mismos y que somos capaces de cooperar y colaborar lealmente entre nosotros para trabajar por los ciudadanos. No hay una fórmula mágica. Mi única fórmula es la que siempre he intentado aplicar en todos sitios: tener muy claros los objetivos e hinchándonos a trabajar.

P. ¿Quiénes van a integrar el comité electoral?

R. Habrá una mayoría de personas que conforma el trabajo de intendencia, que van a ser las mismas. Luego habrá los escalones políticos del comité. Voy a proponer cambios. El criterio es que se trate de personas con probada experiencia política y electoral, eficaces, que nos ofrezcan garantías a todos los militantes de que ese trabajo se va hacer bien y por encima de sensibilidades o tribus. Buscaremos perfiles de personas que no estén en la primera línea de las divisiones o debates de las semanas anteriores, sino que propicien un clima de colaboración.

P. Tras las elecciones, viene el congreso. ¿Está recibiendo tirones de unos y de otros?

R. De momento, no he percibido eso, porque ahora el objetivo son las elecciones. En cualquier caso, voy a mantener el mismo criterio. Lo tengo muy claro, me debo a las ejecutivas federal y regional y a los militantes del PSOE de Sevilla y no a las llamadas sensibilidades o tribus. Me voy a dirigir a los militantes porque a mí me da lo mismo en qué posiciones haya estado cada cual ni voy a decidir nada en función de eso, sino en función de mi criterio, compartido con el resto de los miembros de la comisión gestora. Las cosas las tenemos que hacer no en función de adscripciones sino de experiencia, capacidad, dedicación y trabajo.

P. ¿Estas son las elecciones más difíciles para el PSOE?

R. Posiblemente, junto con las que desembocaron en la pinza. Quizás estas sean más difíciles porque se producen en una situación peor desde el punto de vista económico y social.

P. ¿Rubalcaba o a Chacón?

R. No era delegado, pero si me hubieran preguntado hubiera apostado por Rubalcaba.

P. ¿Comparte lo que dijo Griñán de que han cometido errores en este último mes?

R. Totalmente. Ahí demostró Pepe Griñán su calidad no solo humana sino política al hacer en un acto abierto a los medios un ejercicio de reflexión crítica sobre nuestro propio comportamiento. ¿En qué? Creo que en dedicar demasiada atención y tensión tanto a la fase previa del congreso como a las candidaturas. Las tensiones son normales, pero ha faltado un poquito de mesura, por todas partes.

P. ¿Qué opina de esas apuestas del tipo de todo o nada por los relevos generaciones?

R. En eso, nos sobra el exceso de adoración al marketing. El relevo generacional es una necesidad objetiva, lo de la efebo filia me parece un poco excesivo. El relevo que se ha producido en el congreso federal es una prueba de que sabiamente administrado es una buena formula.