Lara Fluxà: “Estoy muy a favor de pagar impuestos para ‘todes”

Seleccionada para participar en la Bienal de Venecia de 2022, expone en Es Baluard ‘MALC. Pensar el pie, mover el entorno’, una reflexión sobre cómo cohabitar y relacionarse con sujetos-objetos no humanos

La obra de la artista (Palma, 1985) se encuentra atravesada por conceptos como la transparencia y la fragilidad y la interpelación (o interpretación) del riesgo. De ahí que el vidrio sea un material recurrente en sus trabajos. Seleccionada para participar en la Bienal de Venecia de 2022, expone en Es Baluard MALC. Pensar el pie, mover el entorno, una reflexión sobre cómo cohabitar y relacionarse con sujetos-objetos no humanos.

¿Hacia dónde estamos llevando los seres humanos el planeta? ¿Y qué hace el artista para remediarlo?

Hay humanos más responsables que otros de llevar el planeta a un punto que duele y que choca con la vida. El artista como tal poco puede hacer delante de esos poderes e intereses. También creo que es un problema de velocidad, todo va muy deprisa. Creo que el arte puede procurar y sostener espacios con ritmos más pausados y lentos.

¿Qué le hizo querer ser artista?

Esta pregunta ha aparecido camuflada en muchas de las decisiones que he tomado. En casa de mis padres el arte siempre estuvo muy cerca. Mi padre era montador de exposiciones y algunas tardes después de la escuela le acompañaba a hacer los montajes en centros y museos de arte. La casa estaba llena de catálogos de esos artistas, y los hojeaba con frecuencia. Esto lo naturalizó todo y el arte se presentó como una posibilidad real más.

¿Qué trabajo desempeñaría de no haber sido artista?

Me pasa que aborrezco las pantallas, por lo que seguramente sería algo relacionado con el hacer, construir con las manos, salir fuera. También es verdad que me encanta pensar el espacio, así que puede que arquitecta.

¿Es posible hacer arte sin participar en la industria?

Sí, claro. El arte es otra cosa que la industria. Vivir del arte sin participar de la industria o de los circuitos oficiales lamentablemente es más difícil, pero hay diferentes maneras de participar allí. Buscar la compañía adecuada, en base a la confianza y el respeto mutuo es deseable y necesario para transitar y estar en estos lugares. Desde la PAAC (Plataforma Assembleària d’Artistes de Catalunya) se está empezando a hablar de la Renta Básica Universal como la mejor política cultural posible.

¿Qué echó de menos en su formación, cuando era estudiante?

Un taller donde ir de manera libre y frecuente, un espacio fijo, compartido con otres. Sin horarios marcados, todos los días de la semana. Estudié un año en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de París y allí funcionaba así. De lunes a domingo de 7:00 a 23:00. Fue algo que eché de menos cuando regresé.

¿Se puede aprender a ser artista?

Se puede aprender a tener confianza para hacer y jugar haciendo, a no tener miedo y a no hacerse demasiado daño durante el proceso de creación.

¿Qué obra de arte ajena le habría gustado crear?

Disfruto viéndolas sin querer haberlas hecho.

¿Hay alguna obra de arte indeseable?

La autocensurada.

¿Qué artista poco conocido en nuestro país recomendaría?

A Violeta Mayoral. Entre otras cosas hace unas fotos tremendas.

¿Qué libro ha marcado más su visión del mundo?

Las páginas del libro que no me vi capaz de leer en voz alta en la escuela, en mi primer examen de lectura, por miedo a trabarme, e hice una cosa aún más difícil, aprenderme de memoria tres páginas enteras y recitarlas, performatizando su lectura. De repente no sabía qué hacer con el objeto libro, a qué distancia situarlo, separarlo. He aprendido mucho de ese libro y de ese miedo.

¿Con qué canción o pieza musical se siente identificada?

Con la que me haga bailar en ese momento.

¿Cuál es la película que más veces ha visto?

Me gusta mucho el cine, pero si pregunta por cantidad de veces, le diré que La vida de Brian, de Terry Jones con los Monthy Pyton. Cada año, alguna vez.

¿Qué suceso histórico admira más?

Uno reciente. La valentía, autoorganización y lucha de las milicianas kurdas, YPG, contra Daesh.

¿Qué está socialmente sobrevalorado?

La evasión de impuestos. Muy a favor de pagar impuestos en pro de una educación pública, una sanidad pública, unos servicios públicos sociales y culturales con recursos y plantillas suficientes para que sean de calidad, sin jornadas laborables infinitas, ni ratios inasumibles, para todes.

¿A quién le daría el próximo premio Velázquez?

Yo trocearía y repartiría ese premio entre diferentes artistas, como vienen haciendo ya algunos premios de arte, para atender a la situación crítica en la que nos encontramos.

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