MÚSICA

La música que pone ritmo a ‘Small Axe’

Una lista del ‘reggae’ romántico (y el dub) que suena en ‘Lovers Rock’, el episodio más celebrado de la serie de Steve McQueen

Una imagen de 'Lovers Rock', la segunda entrega de 'Small Axe'. En vídeo, tráiler de la segunda entrega de 'Small Axe'.

Solo una vez he estado en una fiesta reggae fuera de Europa y no fue en Jamaica, sino en Gambia, el país que llaman “la pequeña Jamaica”. El reggae está por todas partes y fue un gambiano quien una noche nos llevó a un claro del bosque cerca de una playa. Debajo de un árbol habían colocado una diminuta barra que vendía cerveza. Al lado, un tocadiscos y una mesa con un micrófono y efectos muy básicos (ecos o sirenas de ambulancias). La iluminación era una bombilla colgada del árbol. Un muro de altavoces delimitaba los lados de la pista, que era un suelo de arena apelmazada. Todo estaba alimentado por un viejo generador que, aparte de atufar a gasoil, sonaba como una carraca. Para imponerse, el volumen debía ser necesariamente atronador.

No se trataba de demostrar técnica. El selector (en el argot jamaicano quien pone los discos) y el MC jugaban con el público, unos cien gambianos en la veintena, casi todos hombres. Lo primero era ponerles a todos en el mismo estado de ánimo a base de éxitos recientes de bandas locales de reggae. Lograr que reaccionaran como un solo ente. Entonces empezaban a manipularlos. Ponían una canción, los llevaban hasta arriba y la interrumpían. El público gruñía, el MC cogía el micrófono y se reía de ellos o les calmaba y volvían a empezar con esa misma canción. En ocasiones quitaban la música y les dejaban cantar a pelo durante minutos. Tanta interrupción empezaba siendo irritante y terminaba siendo una experiencia increíble. El público era parte de una sesión que duró hasta el amanecer.

Es difícil hasta describirlo, así que parecía imposible trasladarlo a imagen, pero Steve McQueen lo ha hecho en Lovers Rock una de las películas que componen Small Axe, su serie para la BBC. Al director no le tiembla el pulso al dedicar 10 minutos, diez, de los 69 totales del capítulo, a Silly Games, una canción de 1979.

Todo el episodio es un homenaje a las blues parties. Esas fiestas que la comunidad jamaicana de Londres celebraba desmontando un sound system, (una discoteca móvil, algo extremadamente popular en Jamaica que se había importado), llevándolo dentro de una casa y cobrando una entrada a los asistentes a cambio de música, cerveza y comida.

McQueen narra con detalle todo el proceso. Monta una blues party de 1980 con tanto cuidado que por momentos te olvidas de que es ficción. Vemos al dj cargando los bafles, a las mujeres cocinando, la llegada de los asistentes vestidos con su ropa de sábado. Al inicio de la sesión, las chicas bailan en el centro del salón y los chavales las miran apoyados en las paredes fumando ganja. Cuando la música, el humo y la cerveza comienzan a hacer efecto empiezan los flirteos. En un momento en mitad de la noche el dj pincha Silly Games, un tremendo éxito de 1979 cantado por Janet Kay, y lo que pasa después es sorprendente. Al final de la canción el dj baja el volumen y los asistentes a la fiesta, que a esas alturas ya hemos olvidado que son actores, la cantan a capella durante minutos entrando en algo que parece un pequeño trance o al menos esa misma comunión que vi en Gambia. Es así de sencillo, pero para muchos, incluidos la asociación de críticos de Los Ángeles que eligió Lovers Rock como la mejor película de 2020, es la escena musical del año. “Estaba aguantando las lágrimas”, contaba Bovell en una entrevista con Los Angeles Times.

Porque uno de los asistentes a la fiesta es Dennis Bovell, el autor de Silly Games. En la película encarna al vecino del piso de arriba, pero el año en el que se desarrolla Lovers rock, 1980, era uno de los más solicitados productores de Londres. De hecho, si algo extraña del episodio es que los jóvenes que están allí no parecen haberse enterado de la existencia del punk, cuando Bovell producía a The Slits o Pop Group. En la banda sonora hay espacio para el reggae, el dub, el rocksteady y la música disco, pero ni una mención, por ejemplo, al pujante ska británico del momento, grupos en su mayoría racialmente mixtos. Es más lógico que ignorasen a los grupos punk blancos que como The Clash habían incluido el ritmo jamaicano en sus canciones. La única referencia es en la parte final del episodio, cuando empiezan a pinchar dub y los asistentes se lanzan a bailar una especie de pogo salvaje que se asemeja bastante al ambiente de un concierto punk.

De todas formas cuentan que incluso el reggae británico era rechazado por gran parte de la colonia local. Decían que no era lo mismo. Y es cierto que grupos como Aswad tenían una sensibilidad distinta, más pop que los de la isla caribeña. Muchos ni siquiera eran de Londres, venían de Birmingham, donde había una gran colonia jamaicana y de donde saldría gran parte del ska británico. Dice el mismo Bovell que se veía obligado a lanzar los discos sin el nombre del autor para que parecieran importados. Cuando en el sound system de Lloyd Coxsone, que presumía de pinchar solo música jamaicana, sonó uno de ellos, la balada de 1975 de Louisa Mark, Caught You in a Lie, Bovell supo que iba por el buen camino.

En 1977 Bovell fundó en Londres un nuevo sello, Lovers Rock, como una canción de Augustus Pablo. En poco tiempo era el nombre de un estilo. “¿Eres de rude o eres de soul?”, le pregunta uno de los protagonistas del capítulo a la chica que acaba de conocer para saber si le gusta la música más dura o la más dulce. “Escucho a Louisa Mark, Janet Kay, Junior English, Gregory [Isaacs], Janet Kay…”, le contesta ella citando los grandes nombres del lovers rock. “Ah, ya veo, lovers”, le replica él.

Lovers Rock es la versión romántica del reggae, hecho en gran parte por artistas que vivían en Inglaterra, influenciado por el soul estadounidense y que dio a las mujeres voz en un género entonces tan machista que hace que un proud boy parezca feminista. También fue la aceptación de los músicos británicos en la escena reggae.

En esta lista se reproducen las canciones que aparecen en el episodio, con algunos añadidos, (Small Axe, la canción de Bob Marley que da título a la serie y Caught You in a Lie, el primer éxito del lovers rock). El resto son los temas y los artistas que suenan en el capítulo excepto en el caso de The Investigators. Su Turn Out the Light no está en Spotify, y se ha cambiado por su gran éxito, Baby I’m Yours, otra pequeña joya de un género inacabable.

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