ELECCIONES EN COLOMBIA
Columna
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¿Dónde está la educación en estas elecciones?

De las 420 propuestas de Gustavo Petro solo 30 (7%) se enfocan en educación y de las 300 propuestas del programa de gobierno de Rodolfo Hernández, también 30 (10%) abordan el tema

Los candidatos a la presidencia de Colombia, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.
Los candidatos a la presidencia de Colombia, Gustavo Petro y Rodolfo Hernández.REUTERS / AFP

Existe una comprensión colectiva de que la educación es importante, de que es necesaria para avanzar, y de que es el camino para superar la pobreza. Nunca nadie estará en desacuerdo con que la educación es una prioridad. Sin embargo, en estas elecciones un ausente de la conversación nacional ha sido la educación como un tema y una herramienta base para solucionar las profundas inequidades del país. En palabras del economista francés Thomas Piketty en su libro Una breve historia de la igualdad, “El problema es que existe un abismo monumental entre el discurso oficial sobre la igualdad de oportunidades y la realidad de las desigualdades educativas a las que se enfrentan las clases desfavorecidas”. En otras palabras, y como lo muestran los resultados de las pruebas Saber, la brecha entre colegios públicos y privados se amplió 4 puntos de 2020 a 2021. En este último año, el desempeño de los colegios privados fue 35 puntos más alto que el de los colegios públicos. De acuerdo a un análisis del Observatorio a la Gestión Educativa ExE, el número de estudiantes del nivel socioeconómico más bajo que presentó la prueba Saber 11 fue 14,753 estudiantes menos que en el año 2019, antes de la pandemia. Esto parece indicar que estudiantes con mayores condiciones de vulnerabilidad abandonaron el sistema escolar.

Si bien el resultado de las pruebas Saber es solo una variable de todas las que se deben analizar a la hora de hablar de calidad educativa, es un indicador concreto que plantea varias oportunidades de mejora para el sector educativo. Especialmente cuando el clamor general es transitar a una educación centrada en el estudiante, en la cual la prioridad sea el bienestar y desarrollo integral de los niños, niñas y jóvenes del país, en la que haya espacio para la innovación, el desarrollo de habilidades del Siglo XXI, la flexibilidad curricular, entre otros.

Esto lo podremos lograr con unas políticas públicas innovadoras: las cuales están ausentes en las propuestas de los dos candidatos a la presidencia. Cada uno propone una serie de acciones sin mayor claridad de cómo las desarrollarían y las cuales no propenden por el mejoramiento estructural del sistema. De acuerdo al análisis de los programas de gobierno de los candidatos que hicimos en la Fundación Empresarios por la Educación, encontramos que de las 420 propuestas de Gustavo Petro solo 30 (7%) se enfocan en educación y de las 300 propuestas del programa de gobierno de Rodolfo Hernández, también 30 (10%) abordan el tema.

En cuanto a población objetivo de las propuestas, 67% de las de Gustavo Petro se enfocan en los estudiantes, 10% en docentes, 3% en directivos docentes y 20% en otros actores, como las instituciones educativas, la financiación, secretarías de educación y otros actores simultáneamente. En el caso de Rodolfo Hernández, el 67% de las propuestas se enfocan en estudiantes, 23% en docentes, no hay ninguna propuesta específica para directivos docentes, y un 10% de las propuestas se enfocan otros actores del sistema educativo. Proponemos 7 temas estratégicos para transformar la calidad educativa del país. Estos temas son: cerrar las brechas de aprendizaje entre estudiantes, imaginar la educación desde la innovación y la tecnología, la autonomía escolar y la calidad educativa, la calidad docente, la financiación de la educación, la primera infancia y la formación posmedia.

La financiación de la educación preescolar, básica y media debe ser una prioridad, sin embargo, los candidatos no mencionan el Sistema General de Participaciones (SGP), la principal fuente de financiación de la educación, el 58% de los recursos totales del sector viene de aquí. Sin embargo, el 95% de los recursos se destina a funcionamiento como pago de salario y solo el 5% a calidad. Es importante que los recursos crezcan en educación, como ya lo ha hecho el país durante 2002 a 2016, y que, además, se dirija exclusivamente a calidad educativa.

La innovación no se refiere únicamente a un dispositivo con conectividad, se refiere también a docentes y directivos docentes con estrategias pedagógicas renovadas, espacios de aprendizaje diferentes, y a estudiantes y miembros de la comunidad educativa con herramientas para ser creativos. Innovar es una manera de repensar el sistema educativo de Colombia. Para esto es clave consolidar un Sistema Nacional de Innovación donde el Ministerio de Educación, el Ministerio de Tecnologías, el Ministerio de Minas y Energía y todos los actores involucrados con las trayectorias educativas hagan parte. Hay retos urgentes, el 12% de las sedes educativas aún no cuentan con electricidad.

Para mejorar la calidad de los docentes, los candidatos no tienen en cuenta en sus propuestas de gobierno la creación de un Sistema de Desarrollo Profesional Docente con oferta de formación diferenciada para docentes y directivos docentes con herramientas técnicas y socioemocionales, esquemas de incentivos, programas de mentoría con acompañamiento, y con mecanismos de evaluación docente previsibles, acordes al presupuesto, y centrados con el aprendizaje de los estudiantes.

Ad portas de las elecciones, muy importante sería que un próximo gobierno entienda que la educación requiere de una mirada sistémica y que tiene resultados a corto, mediano, y largo plazo. Estos últimos son los más importantes y tendrán lugar cuando las próximas generaciones de estudiantes se gradúen del colegio e independientemente de si egresaron de colegios rurales o urbanos, públicos o privados, tengan la claridad en su proyecto de vida y con calidad educativa que incluya buenos resultados en las pruebas Saber y un tránsito asegurado a una formación posmedia de calidad. Hoy en el país ya contamos con suficientes estudios, análisis y propuestas que permiten construir una hoja de ruta que nos lleve a tener una mejor calidad educativa y por ende donde la educación sea el vehículo real para tener mejores oportunidades de vida y desarrollo económico y social.


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