Carlsen no aporta pruebas tras insinuar que Niemann le hizo trampas

Kaspárov, excampeón del mundo, e Illescas, octacampeón de España, no creen que el estadounidense, de 19 años, hiciera algo ilegal en esa partida

Niemann mira a Carlsen durante la partida entre ambos, el pasado día 11, en la Copa Sinquefield de San Luis (EEUU)
Niemann mira a Carlsen durante la partida entre ambos, el pasado día 11, en la Copa Sinquefield de San Luis (EEUU)Lennart Ootes

Todo apunta hacia un caso de linchamiento digital sin pruebas. Una semana después de retirarse de la Copa Sinquefield en San Luis (EEUU) tras perder ante Hans Niemann, de 19 años, Magnus Carlsen no ha aportado prueba alguna que apoye su insinuación de que el estadounidense le hizo trampas. Tampoco ha pedido disculpas ni ha dado explicaciones, a pesar de los requerimientos del excampeón del mundo Gari Kaspárov. Y de que, tras un análisis muy detallado de la partida, Miguel Illescas, octacampeón de España, concluye que Niemann es inocente.

El escándalo ha sido alimentado por miles de personas en las redes, y entre ellas destaca sobremanera el magnate Elon Musk. El creador de Tesla y otras empresas muy importantes asegura que Niemann recibió ayuda exterior durante la partida de Carlsen por medio de unos dispositivos vibradores instalados en su ano, a los que llegarían soplos de los mejores movimientos por parte de alguien que presenciaba la partida en directo por internet y la analizaba con la ayuda de programas informáticos que calculan millones de jugadas por segundo. Musk ya dijo algo muy chirriante en marzo: “El ajedrez es un juego muy simple”, ignorando al parecer que el número de partidas distintas posibles es un uno seguido de 123 ceros, mayor que el de átomos en el universo conocido (un uno seguido de ochenta ceros).

En un tono mucho más serio, Kaspárov pide en Twitter explicaciones a Carlsen, tras recalcar que su comportamiento no tiene precedentes en los últimos 50 años: “La retirada de Carlsen es un golpe a los aficionados, sus colegas participantes en el torneo, los organizadores y, mientras los rumores y la publicidad negativa se arremolinan en el vacío, al ajedrez. Tras criticar a la mayor plataforma de ajedrez en internet, Chess.com (cuyo número de usuarios probablemente se acerque a los cien millones tras comprar la empresa de Carlsen, Play Magnus, hace un par de semanas) por expulsar a Niemann como usuario tras la retirada de Carlsen, Kaspárov concluye: “Crear tendencias y facciones a base de rumores y chorradas crípticas está dañando al ajedrez. Estos jugadores [los que intervienen activamente en la controversia], y especialmente el campeón del mundo deben comprender eso. Los patrocinadores y organizadores no disfrutan de un ambiente tóxico como sí pueden hacerlo los usuarios de las redes sociales”.

En una larga y esclarecedora entrevista para Chess24, Niemann reconoce que hizo trampas durante su adolescencia, entre los 12 y los 16 años, cuando jugaba por internet, pero asegura: “Aprendí la lección, y jamás he hecho trampas en una partida presencial”. Para explicar su meteórico ascenso en la lista mundial durante los últimos tres años, Niemann aduce que entrena “unas doce horas diarias”.

Carflsen, durante la partida que perdió con Niemann
Carflsen, durante la partida que perdió con NiemannFULLER

Tras un análisis de la partida y una investigación minuciosa de sus detalles, Illescas aporta en un vídeo de YouTube un dato que parece definitivo: esa misma mañana alguien registró en la nube de Chess Base un análisis profundo de una posición que se dio en la primera fase de la partida Carlsen-Niemann. Basándose en la lógica, Illescas deduce que ese alguien debe ser Niemann. Y descarta la posibilidad de que fuera alguien del equipo de Carlsen, y que Niemann lo viera: “Cuando yo trabajaba como analista de Vladímir Krámnik [campeón del mundo en 2000 tras destronar a Kaspárov] estaba estrictamente prohibido que nuestros análisis se hicieran en computadoras conectadas a internet. Y podemos dar por casi seguro que el equipo del actual campeón del mundo trabaja del mismo modo”. Es decir, Niemann se encontró por la tarde en el tablero una posición que había analizado en profundidad por la mañana, y por tanto no hizo trampas. “Es inocente”, concluye Illescas.

Todo ello no ha sido suficiente para que Musk rectifique sus chirridos, pero sí para que Hikaru Nakamura, el gran maestro que gana más dinero con sus programas en directo por internet, matice sus manifestaciones iniciales, en las se mostraba proclive a la teoría de las trampas: “No creo que Magnus se retire de un torneo si no está muy seguro de que tiene un motivo grave para hacerlo”, fue su primera reacción. Pero ahora aclara que la posibilidad de que Niemann tuviese muy bien preparada la primera fase de la partida es “definitivamente verosímil”. Y se suma a Kaspárov al pedir explicaciones a Carlsen y a Chess.com.

El campeón del mundo anunció su retirada con un tuit muy críptico en el que insertaba un vídeo del entrenador de fútbol José Mourinho y su famosa frase: “Si hablo, puedo tener problemas graves”. Pero es probable que ahora, dos meses después de anunciar que renuncia a defender su título en abril de 2023 porque está harto de prepararse para jugar contra el ruso Ian Niepómniashi (vencedor del Torneo de Candidatos), a quien derrotó con claridad en el Mundial de Dubái el pasado diciembre, Carlsen corra el serio riesgo de perder mucho prestigio si no habla.

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Leontxo García

Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

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