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Pastillas, por favor

La píldora que imita al ejercicio está cerca; habrá que ver cuántos ‘runners’ siguen corriendo

Existen proyectos para crear una píldora que sustituya al ejercicio.
Existen proyectos para crear una píldora que sustituya al ejercicio.

Ahora que ha estallado el running, llegan los científicos con una pastilla que puede hacerlo innecesario. Es una exageración, pero no tiene nada de fantasía. Lee en Materia lo avanzada que está la investigación para diseñar una píldora que sustituya los beneficios del ejercicio. Y ahora piensa: si existiera esa pastilla, ¿renunciarías a tu running? ¿Que no? Oh, vamos.

El truco para retrasar el envejecimiento se conoce desde hace 20 años: morirse de hambre

“Desde que se demostró que el tabaco era bueno, todo el mundo dejó de fumar”, decía Woody Allen en su comedia futurista El dormilón. Los humanos necesitamos una religión para actuar, y una de las religiones modernas es salir a correr todos los días. Eso te da una superioridad moral sobre los demás, esos tipos bulbosos que caminan junto al río estorbando a los runners y a los ciclistas y afeando el paisaje. Si existiera la pastilla que imita los beneficios del ejercicio, ¿qué haría el adicto al running? ¿Seguiría corriendo? Forzar los músculos y la resistencia no es el nirvana de la salud. Los tejidos se desgastan, las células se oxidan y el corredor con riesgos cardiovasculares se expone a una muerte prematura y ridícula. El ejercicio envejece. ¿No será mejor tomar la pastilla?

El verdadero truco para retrasar el envejecimiento se conoce desde hace 20 años. Consiste en morirse de hambre. Por todo lo que sabemos de la investigación en levaduras, gusanos, moscas, ratas y macacos, y por todo lo que sospechamos sobre los humanos dada la universalidad de la bioquímica, comer un 30% menos que lo que te pide el cuerpo, con un exquisito cuidado para evitar las deficiencias de nutrientes esenciales, alargará y mejorará tu vida hasta unos saludables 100 años. Eso está tan claro como pueda estarlo un concepto científico. Pero ¿quién está dispuesto a sufrir esa tortura de hambre, penalidad y cálculo diario de nutrientes? Y total, para vivir 100 años en un mundo que quizá no merezca la pena vivirlos.

Por lo que a mí respecta, bienvenida sea la pastilla que imita al ejercicio. Me gusta el badminton, pero encontrar una pista en este país es un rollo. Y a mi edad no sé si podré devolver una dejada. Pastillas, por favor.

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