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Descubierta una nueva especie de dinosaurio con pico de papagayo

Se trata del famoso fósil ‘Baby Louie’, que los científicos llevaban tres décadas intentando identificar

Un dinosaurio similar al llamado 'Beibeilong sinesis' en el acto de incubar sus huevos.

El año en el que se estrenó el taquillazo Jurassic Park, 1993, un granjero de la provincia china de Henan encontró en su finca un nido con grandes huevos fosilizados entre los que destacaba el esqueleto de un bebé dinosaurio, acurrucado para una siesta que dura más de 66 millones de años. La cría prehistórica del Cretáceo Superior (hace entre 89 y 100 millones de años) se perdió en el mercado negro hasta que llegó a Estados Unidos en la década de los noventa y fue repatriado a China en 2015. Desde su hallazgo, diferentes científicos han intentado descubrir qué especie había puesto los huevos entre los que estaba Baby Louie —apodado así por el fotógrafo Louie Psihoyos, quien registró el esqueleto para National Geographic—.

Los paleontólogos Darla Zelenitsky, de la Universidad de Calgary (Canadá) y Jun Chang Lü, de la Academia China de Ciencias Geológicas, compararon el fósil con especies de dinosaurios previamente descritas y por fin solucionaron el misterio. Baby Louie ha sido identificado como el embrión de una nueva especie de ovirraptosaurio cenagnátido gigante —terópodos plumosos con crestas y picos como los de los papagayos—, según el estudio publicado en la revista Nature Communications. Zelenitsky y Lü decidieron llamar la nueva especie de Beibeilong sinesis, que significa bebé dragón chino (beibei es bebé en chino, long es dragón, y sinesis es la palabra en latín para chino).

El ejemplar es la primera asociación conocida entre restos óseos y huevos de cenagnátidos, según los científicos. “Debido al tipo de preservación del fósil y la inmadurez del embrión, era difícil determinar el parentesco solo a través del análisis óseo”, cuenta Zelenitsky. "Los propios huevos sugerían un ovirraptosaurio, pero su tamaño indicaba una madre adulta que habría sido más de una docena de veces más grande que los ovirraptosaurios conocidos en aquel momento". El embrión mide 38 centímetros desde el hocico hasta la base de la cola, pero tanto este estudio como investigaciones anteriores apuntan a que los dinosaurios nacidos de ese tipo de huevos podrían alcanzar los ocho metros y pesar más de una tonelada (1.100 kilogramos, específicamente).

El embrión acurrucado del 'Beibeilong' sobre los huevos (se puede ver las cáscaras de color gris). ampliar foto
El embrión acurrucado del 'Beibeilong' sobre los huevos (se puede ver las cáscaras de color gris).

Baby Louie se conserva junto con una nidada de huevos de dinosaurio más grandes (pueden alcanzar los 61 centímetros), conocidos como Macroelongatoolithus. Este tipo de huevo es abundante en el registro fósil del Cretácico Superior, tanto de Asia como de América del Norte, lo que sugiere que la especie estuvo bastante dispersa geográficamente y era común en ese momento. Los científicos señalan que, además del tamaño de los huevos, la textura de sus cáscaras, su forma y su disposición sobre el suelo indican que los cenagnátidos y ovirraptosaurios también compartían un comportamiento de anidación similar: el adulto se sentaba sobre el centro del nido para que se diera la incubación. 

Aunque los dinosaurios gigantes de ese grupo se conocen solamente por ese espécimen de Beibeilong, un esqueleto parcial de un solo individuo de Gigantoraptor en China y un par de placas dentarias encontradas en Mongolia, los paleontólogos creen que quedan por hallarse rastros de esos animales en Asia (China, Corea, Mongolia) y Norteamérica.

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