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De Bigote Arrocet no se acuerdan ni en Chile

Olvidado en su país y sin grandes recursos, la nueva fama del humorista depende de su relación con María Teresa Campos

Edmundo Bigote Arrocet,en Málaga durante la pasada Semana Santa.
Edmundo Bigote Arrocet,en Málaga durante la pasada Semana Santa. Getty Images
Santiago de Chile

Al humorista chileno Edmundo Bigote Arrocet, que tanta fama cosecha en España por su relación con la periodista y presentadora María Teresa Campos y actual participación en la edición 2017 del reality Supervivientes de Telecinco, apenas se le conoce en su país. Aunque en la década de los setenta tuvo sonadas actuaciones en el Festival de Viña del Mar, el mayor de los escenarios chilenos, las generaciones menores de 40 años apenas saben quién es. No es una figura frecuente de la televisión, no es parte de la farándula local, hace años que no se presenta en un teatro y cuando visita Chile lo hace, sobre todo, para ver a su familia y realizar actividades privadas. En el país sudamericano vive su hermana, su hija mayor, Gabriela, y sus tres nietos, Benua, Pedro y José.

“¿Cómo se puede querer y respetar lo que no se conoce?”, se pregunta el humorista chileno Coco Legrand, amigo de Bigote Arrocet desde que ambos eran estudiantes de Secundaria. Legrand relata que su compañero tuvo muchos aciertos, pero que sin duda su mayor logro fue su intervención en 1971 en el Festival de Viña del Mar. “Hasta entonces, al humor no se le daba mucha importancia, servía para que el público se parara y fuera al baño. Con Bigote, por primera vez, un humorista estuvo una hora en ese escenario y ahora son invitados importantes dentro del cartel”.

Tres años después, en 1974, en el mismo escenario de Viña, su carrera vivió un nuevo hito después de una polémica actuación. Se trataba del primer festival después del golpe de Estado contra Salvador Allende y Arrocet interpretó en su presentación la canción Libre de Nino Bravo. Comprendido por sus compatriotas como un significativo gesto a la dictadura que arrancaba y que duró 17 años, marcó para siempre su carrera en Chile porque incluso quienes no lo conocen como cómico saben de este hecho político del inicio del régimen militar.

Excepcionalmente, en 2014 Arrocet fue invitado por el programa Mentiras verdaderas, de la cadena La Red. En el espacio, donde habló casi dos horas sobre su vida, el humorista indicó que conoció personalmente a Augusto Pinochet y a sus principales colaboradores: “La Junta Militar me mandó llamar porque querían saludarme”.

Aunque se marchó en 1975, cuando su hija Gabriela tenía dos años, Arrocet mantiene contacto con Chile por motivos personales y de negocios. En 2000, por ejemplo, le propuso a Mario Tauscant, un joven emprendedor dedicado a la informática, abrir en España una filial de su empresa. Juntos fundaron la compañía Ebex España Ingeniería Limitada, dedicada a la ingeniería industrial, software, servicios digitales y comercio electrónico. “Me invitó a hacer un plan de expansión de mi negocio, pero cuando llegó el momento de las inversiones el asunto se diluyó”, relata Tauscant, que nunca volvió a saber de Arrocet.

Maria Teresa Campos y Edmundo Arrocet en 'Qué tiempo tan feliz'.
Maria Teresa Campos y Edmundo Arrocet en 'Qué tiempo tan feliz'. Cordon Press

Según su hija Gabriela, Bigote posee tierras en el norte del país: “Tiene viñedos y almendras en la zona de Ovalle”. Cantautora y líder de la banda Maela, de estilo indie rock, señala que Arrocet también posee propiedades en Argentina, el país donde nació en 1949. “Pero no sé mucho sobre el asunto, porque no hablamos de estos temas”, señala la primogénita.

Gabriela fue la única hija que Arrocet tuvo con su primera esposa, Gabriela Cañas, que llegó a ser conocida presentadora de la televisión local. Luego se casó con la odontóloga chilena Rocío Corral, fallecida en 2012 en España, con quien tuvo dos hijos: Maximiliano, que actualmente vive en Reino Unido, y Estefanía, radicada en Bahamas.

“Pero ninguno de mis hermanos habla sobre mi padre, porque desde España nos llaman todos los días para preguntarnos sobre su vida”, dice Gabriela, que remarca el contraste con lo que sucede en Chile. “En Santiago solo de vez en cuando me reconocen como la hija de Arrocet. Muchas generaciones ni lo ubican”.