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Una España mejor y posible

Con Trump en la Casa Blanca, la socialdemocracia es más necesaria que nunca. Para abordar el reto de la globalización es preciso que Europa recupere el espíritu del Tratado de Roma y siga siendo referente de libertad, desarrollo y bienestar social

Una España mejor y posible

España sigue convaleciente tras la peor crisis económica mundial desde la Gran Depresión. La causa de nuestros problemas fue la burbuja inmobiliaria que se agravó con la quiebra de Lehman y la gestión de la crisis griega. Las tres fueron gestionadas por la derecha. En 1996, cuando Aznar llegó a La Moncloa, el precio medio de una vivienda en España era 3,5 veces el salario medio. En 2004, cuando se fue, el precio era 7 veces el salario, la mayor burbuja de nuestra historia.

La quiebra de Lehman fue gestionada por George Bush, mientras el presidente de la misma Lehman en España era el actual ministro de Economía, Luis de Guindos. La crisis griega, que comenzó en 2010, fue gestionada por el Partido Popular Europeo teniendo mayoría en el Parlamento Europeo, en el Consejo y en el Eurogrupo; incluso la Comisión era dirigida por Durão Barroso, aquel que organizó la foto de las Azores.

Tras décadas de revolución neoconservadora, que comenzó con el libro Camino de servidumbre, de Hayek, el resultado es Donald Trump. Un personaje que en dos meses ha fragmentado a la sociedad estadounidense, está amenazando el equilibrio geoestratégico con China, está más próximo a Rusia que a la Unión Europea, defiende el proteccionismo y quiere que América Latina vuelva a ser su patio trasero.

Los socialdemócratas tenemos la convicción que nuestro modelo de democracia social es el que necesita España, Europa y el mundo. España supone el 0,5% de la población mundial en un planeta cada vez más global y en plena revolución tecnológica. Por eso los socialdemócratas españoles queremos democratizar la globalización. La ONU está hoy dirigida por un socialdemócrata europeo y los socialistas españoles queremos influir en la agenda global para regular mejor los mercados financieros, los paraísos fiscales, la contaminación, los derechos laborales y la lucha contra la pobreza, especialmente en África.

Esta semana hemos podido compartir la propuesta global para la ponencia económica del PSOE con Jeffrey Sachs, catedrático de Economía en la Universidad de Columbia que lideró los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas. Y con Alan Krueger, presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente Barack Obama. Los avances en el aumento del empleo, de la renta por habitante y reducción de la pobreza desde 1980 han sido muy significativos. Pero con problemas de endeudamiento global y desigualdad. La socialdemocracia es más necesaria que nunca con Donald Trump en la Casa Blanca.

Para España, Europa siempre ha sido el referente de libertad, de desarrollo y de bienestar social. Tras 40 años de democracia, España ha sido el país donde más ha crecido el empleo, la renta per cápita y el gasto social por habitante. El socialista es el partido que más ha gobernado durante la democracia y nos sentimos muy orgullosos de nuestro legado. Pero el desempleo es elevado y el empleo, precario, y debemos pensar, no en el pasado, sino en el futuro desde la realidad del presente.

La prioridad de la UE es reducir la tasa de paro, principal causa del aumento del populismo

Queremos una Europa mejor donde las personas seamos el centro de las decisiones. Los socialistas queremos un plan para España en Europa y para Europa en el mundo. Queremos ser el puente de unión entre América Latina, África y Europa, geográfica y políticamente. La prioridad en Europa es reducir la tasa de paro, especialmente juvenil, y principal causa del aumento del populismo. A corto plazo, la política monetaria es la adecuada, pero debe ir acompañada por un plan de inversión pública, financiado con bonos europeos y que no se incluya en el protocolo de déficit excesivo de los países. A medio plazo Europa lidera la publicación científica mundial, pero falta que ese conocimiento se convierta en patentes, en inversión y en empleos de calidad. Europa tiene mayor concienciación ambiental y es líder tecnológico mundial en economía verde y circular. El mundo necesita que los europeos recuperemos el espíritu del Tratado de Roma.

España ha vuelto a demostrar que es una economía muy agradecida. Con condiciones estables tiene alto potencial de crecimiento y creación de empleo. Pero a los socialdemócratas no nos vale cualquier empleo. Desde la reforma laboral de 2012 los salarios han perdido dos puntos de peso en el PIB —20.000 millones menos en manos de las familias— y Rajoy no solo nos ha subido todos los impuestos, sino que también ha creado nuevos.

En 2011 el 80% de los parados tenían una prestación. Ahora más de la mitad la han perdido y están en exclusión social. Los socialistas dejamos las cuentas de la Seguridad Social equilibradas y 66.000 millones en la hucha de las pensiones que han protegido a nueve millones de pensionistas de los recortes. Rajoy, su rescate y su reforma laboral han provocado un agujero en el sistema público de pensiones de 15.000 millones y han vaciado la hucha.

La economía verde y circular es una gran oportunidad para nuestro país

El Gobierno ya reconoce en sus previsiones que el crecimiento y la creación de empleo está perdiendo intensidad. Para España el plan de inversión pública europeo es prioritario para reducir el paro, especialmente juvenil. El PSOE ha iniciado en el Parlamento la derogación de la reforma laboral, ha subido el salario mínimo un 8%, ha evitado la sanción de Bruselas por el incumplimiento del déficit de Rajoy y ha permitido que nuestras comunidades autónomas aumenten sus presupuestos en sanidad y educación.

En nuestra ponencia estamos diseñando una economía más innovadora que acerque a las pymes a nuestros investigadores en la universidad para transformar el conocimiento en patentes, inversión y empleos de calidad que paguen salarios dignos para poder pagar pensiones dignas. La economía verde y circular es una gran oportunidad para España, especialmente en agua, donde nuestros investigadores y empresas están en la vanguardia tecnológica.

Queremos un nuevo marco de relaciones laborales para que nuestras empresas puedan crear empleos de calidad en la era de la tecnología global y para que los beneficios se repartan equitativamente con los trabajadores, algo que ahora no está sucediendo. Queremos mejores políticas activas de empleo y una mejor red de protección cuando se acaba el seguro de paro. Si un ciudadano se cae le ayudaremos a levantarse. Y si no puede hacerlo, nos tumbaremos a su lado. Como nos enseñó Olof Palme —de cuyo asesinato se han cumplido recientemente 30 años—, “a los socialdemócratas no nos preocupa que haya ricos, queremos que no haya pobres”.

José Carlos Díez es coordinador de la ponencia económica del PSOE.

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