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Redes sociales contra los accidentes de tráfico

Los blogueros guineanos de Ablogui visibilizan con #MontronsNosRoutes el mal estado de las carreteras del país

Un coche atascado en la carretera de Diéké.
Un coche atascado en la carretera de Diéké.

El viaje por carretera entre Conakry y Kankan dura alrededor de veinte horas para cubrir una distancia de 638 kilómetros. Entre 2012 y 2015, las vías de la República de Guinea se cobraron la vida de 2.000 personas y otras 5.700 resultaron heridas en accidentes de tráfico. Estos son dos de los argumentos que esgrime Ablogui, la asociación de blogueros de este país de África occidental, para justificar su última campaña. #MontronsNosRoutes es la etiqueta que lanzaron a finales de noviembre de 2016 para poner en evidencia el mal estado de las infraestructuras de transporte terrestre el país.

En una iniciativa que encaja con todos los criterios de la incidencia política a través de las redes, los ciberactivistas guineanos intentan sacar los colores a las autoridades, acumular en una misma etiqueta imágenes tan vergonzantes que llevasen a los responsables políticos a comprometerse a realizarm mejoras. La primera parte la han conseguido, sin duda, y #MontronsNosRoutes se ha convertido en un catálogo de aberraciones viarias; la segunda, solo parcialmente. Se han producido algunos movimientos por parte de los dirigentes, pero no los suficientemente firmes, según los impulsores de la campaña.

A pesar de que los datos de que se dispone son confusos, todo apunta a que las carreteras guineanas se cobran un peaje realmente elevado en vidas humanas. En el último informe mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la seguridad del tráfico, la organización estimaba la tasa de mortalidad en accidentes en 27,3 por cada 100.000 habitantes en 2015. Eso supondría aproximadamente unas 3.000 víctimas mortales. Solo a título referencial, esa misma tasa en España es de 3,7 por cada 100.000 habitantes.

Kalil Diakité, uno de los ciberactivistas y blogueros de Ablogui, asegura que la iniciativa de #MontronsNosRoutes ha surgido del “calvario de los usuarios” de las carreteras. “Como se suele decir, los actos hablan más alto que las palabras. En el caso de las carreteras creemos que las imágenes pueden hablar más alto que las cifras. Son imágenes vergonzosas, pero es el único instrumento de presión que tenemos para llamar la atención de las autoridades”.

A partir de ese momento, los blogueros lanzan la llamada a que esos mismos usuarios muestren esas penurias y el resultado pone de manifiesto la urgencia y justificación de la campaña. Las imágenes que se comparten muestran vehículos atrapados en barrizales y los esfuerzos de los usuarios para superar algunos obstáculos. De la misma manera se revelan las consecuencias de ese mal estado viario.

Pero la iniciativa no se queda en la denuncia y también visibiliza cómo los ciudadanos, en ocasiones, toman cartas en el asunto y ellos mismos hacen lo que pueden para mejorar el mantenimiento.

El pasado 21 de noviembre, los miembros de la asociación de blogueros lanzaron la campaña, pero con anterioridad la habían anunciado durante 15 días para animar a los usuarios a sumarse. Ese trabajo previo ha sido la clave para que consiguiesen una amplia participación y un impacto considerable. “En los tres primeros días”, comenta satisfecho Kalil Diakité, “logamos atraer la atención de la prensa nacional e internacional”. Porque #MostronsNosRoutes llegó a los canales nacionales de radio y televisión y medios internacionales como la francesa RFI o la británica BBC se hicieron eco. De esta manera, uno de los objetivos estaba cumplido: conseguir un altavoz poderoso de denuncia y poner en evidencia a las autoridades, tanto delante de sus ciudadanos como de sus socios internacionales.

Entre 2012 y 2015, las vías de la República de Guinea se cobraron la vida de 2.000 personas

La satisfacción de los activistas se ha completado con una participación ciudadana que consideran importante mediante el intercambio de fotos y vídeos. Sin embargo, reconocen que la actividad en Twitter no ha sido especialmente intensa, aunque a tenor de los resultados, lo suficiente para atraer la atención de los medios. “Los participantes han estado más presentes en Facebook”, explica Diakité.

“El objetivo de #MontronsNosRoutes es llamar la atención de las autoridades sobre el estado de degradación avanzado de la red viaria guineana. Queremos que se sientan avergonzados al ver las imágenes de los socavones en las redes sociales y en los medios nacionales e internacionales”, confiesa el integrante de Ablogui, encargado de la comunicación.

Curiosamente, después del inicio de la campaña los perfiles del Gobierno en las redes sociales han transmitido mensajes relacionados con actuaciones en las carreteras. Sin embargo, los blogueros activistas no se sienten satisfechos. “No nos tomamos las promesas de inicio de trabajos de mantenimiento como una reacción”, se lamenta Kalil Diakité. “Necesitamos algo más sólido, algo más concreto”.

“La campaña continuará hasta que obtengamos compromisos concretos. Necesitamos una voluntad creíble de ejecutar las medidas que hacen falta”, advierte Diakité. Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, los activistas se muestran comprensivos con las autoridades y adoptan una posición realista. “Sabemos que lanzar esos trabajos de mantenimiento viario no es una operación rápida y tampoco se trata de iniciar proyectos inasumibles para un país como Guinea”, comenta Diakité.

No es la primera vez que los blogueros guineanos sacan los colores de las autoridades y tampoco es la primera ocasión en la que utilizan las redes sociales para denunciar negligencias del Gobierno, a menudo por omisión. En junio de 2016, la asociación de blogueros lideró la puesta en marcha de Lahidi, una plataforma de seguimiento de las promesas electorales. En marzo de 2016 habían lanzado la campaña #DroitalIdentitité, que consiguió que el Ejecutivo retomase la renovación de documentos de identidad que se había parado casi dos años antes.

En este caso, los resultados se están demorando más, también el objetivo es más ambicioso, por otro lado. Sin embargo, con el paso del tiempo, los activistas también han incrementado el ámbito de sus actuaciones. “Para aumentar el impacto combinaremos la campaña en las redes sociales con acciones sobre el terreno”, señala Diakité. “Vamos a facilitar que los usuarios expliquen sus experiencias cotidianas en las carreteras, queremos reunir datos sobre el estado de las mismas, sobre los accidentes y también sobre los fondos destinados al mantenimiento. Esas serán las pruebas de la gravedad de la situación”, concluye Kalil Diakité.

La última novedad en este sentido no pasa del ámbito de las promesas, pero la diferencia es el avalista de estas. El propio presidente guineano Alpha Condé publicó en su Facebook oficial el pasado 23 de enero un mensaje en el que anunciaba que había dado “instrucciones firmes para rehabilitar con el menor retraso posible las carreteras de la capital” e, igualmente, que había “exigido el mismo rigor en la construcción de las rutas interurbanas”. Condé, en todo caso, no hacía referencia explícita a la campaña, pero no deja de ser simbólico que utilice los mismos canales que los ciberactivistas.

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