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Macbook Pro con TouchBar, un ordenador más personal

Apple renueva sus portátiles de alta gama tras cuatro años de espera

En la imagen, un MacBook Pro con Touch Bar.

Apple se ha tomado su tiempo, cuatro años, para mejorar su portátil más potente. En lugar de limitarse a meter en una carcasa más pulida los mejores componentes posibles, ha creado una máquina con algunos cambios importantes en la usabilidad.

Los ‘maqueros’, como se denomina a la tribu apasionada de estos ordenadores, casi siempre han sido diseñadores, maquetadores, artistas, fotógrafos y, en general, personas relacionadas con el mundo de la edición, producción y creación artística. Su facilidad de uso inicial hizo que muchas personas con inquietudes para expresarse y pocas ganas de aprender informática apostasen por algo más humanizado que el entonces farragoso PC (hoy quizá no sea tanta la diferencia, en Windows han ido mejorando).

Apple ha sabido cuidar y mimar a esta comunidad. Casi siempre la adaptación de los programas ha sido brillante y los propios, con Pages, Numbers, Keynote, iMovie y Garage Band a la cabeza, casi un traje a medida para sacar el mejor partido de las máquinas.

Con la barra táctil, cuyo nombre oficial es TouchBar (no se han complicado demasiado), se potencia esta ventaja. Apple quiere que digamos adiós a los atajos del pasado, a esas combinaciones de teclas que nos servían para hacer acciones más rápidas y tengamos botones programados en la parte superior del teclado. A diferencia de Microsoft, que promueve la adopción de ordenadores de pantalla táctil, los de Cupertino diferencian entre iPad, la tableta con su sistema operativo, iOS, y MacOS, con programas diferentes, más opciones para desarrolladores.

Apple quiere que digamos adiós a los atajos del pasado, a esas combinaciones de teclas que nos servían para hacer acciones más rápidas y tengamos botones programados en la parte superior del teclado

La inversión para hacerse con un ordenador con esta opción es alta, más de 1.800 dólares o euros, pero ahorrará tiempo. Una vez que se entiende el funcionamiento, es mucho más sencillo navegar por las webs de consulta habitual, pasar ficheros, editar vídeos y, poco a poco, llegarán muchas más aplicaciones. Adobe, los amos y señores de la edición del vídeo y foto con After Effects y Photoshop respectivamente, han anunciado que se van a amoldar a esta idea.

Queda una duda: ¿lo integrarán en el teclado externo de sus Mac Mini, iMac o el que muchos usan cuando dejan el portátil en la oficina en una peana? Sería un paso lógico y consecuente con la apuesta, mucho más transversal para cambiar la filosofía de uso de MacOS, pero a la vez, implicaría bastante ingeniería, conseguir el mismo efecto de manera inalámbrica, con fuente de alimentación y comunicación sin demora. Ojalá...

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