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salud

¿Cómo ayudan los perros a los niños hospitalizados?

Varios expertos contestan a las dudas de padres sobre la terapia asistida con animales

Unos niños acarician a 'Kiwi' en presencia de su adiestrador.

Alicia tiene 8 años y pierde la atención con facilidad a la hora de trabajar en el cole, pero cuando Ron, un perrillo vivaracho y alegre entra en la sala del hospital, es capaz de trabajar concentrada durante más tiempo. La magia que se produce entre un niño y un perro es habitual. Cuando ambos conectan y más allá de las palabras, se produce la chispa; una comunicación que induce al niño a la sonrisa y al juego. Sobre esa química se asienta la Terapia Asistida con Animales (TAA), que también se ha trasladado al ámbito hospitalario con niños que están en tratamiento. Consiste en un recurso de apoyo para el trabajo de los médicos y terapeutas de cualquier ámbito, como en el caso de niños con mutismo selectivo, autismo, discapacidad intelectual o parálisis cerebral. No en vano, Sigmund Freud, médico y padre del psicoanálisis (1856-1937), realizaba sus consultas acompañado por su perro porque le facilitaba la comunicación con el paciente.

Pero, más allá de la evidencia del milagro que se produce cuando un perro entra en la habitación del hospital de un niño enfermo, las dudas pueden surgir para los padres cuyos hijos participan en este tipo de terapia. Hemos consultado a varios expertos en la materia para que las resuelvan: Helena Díaz, jefa de psiquiatría del Hospital de Torrejón de Ardoz, donde se trabaja con TAA; Iván Carabaño, jefe de pediatría del Hospital de Villalba, que desarrolla un programa de terapia con animales para niños que padecen dolores abdominales derivados del estrés; Begoña Morenza, directora de la organización Yaracán, de perros de terapia; Maribel Vila, Técnica de Terapias Asistidas por Animales de Compañía de la Fundación Affinity; y Sara Antón, psiquiatra, que trabaja en un programa de TAA con niños en el Hospital de Torrejón de Ardoz.

1. ¿En qué consiste la Terapia Asistida con Animales?

Los perros actúan como canales de comunicación entre el niño y el médico. El ambiente se relaja y el paciente está más receptivo a participar en las pautas que el terapeuta le indica. Acariciar al perro, cepillarle o jugar con él son algunas de las actividades que se plantean para mejorar la calidad de vida y salud del niño. Se trata de un apoyo y no de un sustituto de las terapias del hospital. La interacción con estos animales favorece la atención y la expresión de las emociones de los niños, disminuye la impulsividad, facilita el respeto de las normas y de las relaciones interpersonales; además de mejorar la autoestima del niño al ponerle en un rol de responsabilidad y de cuidador del animal.

2. ¿Obtendría los mismos resultados si tengo un perro en casa?

No. Porque para el ensayo clínico se ha seleccionado a un perro con determinadas características psicológicas (afectivo, manso, juguetón). Se trata de un perro especialmente adiestrado para ayudar a niños. No pueden igualarse los beneficios que tiene un grupo terapéutico en el que se trabajan aspectos concretos que influyen en la evolución clínica del paciente con lo que puede aportar un animal de compañía en el ámbito doméstico. La Terapia Asistida con Animales no se basa en una relación arbitraria del niño con el animal, sino de una interacción dirigida a unos objetivos determinados, en la que también influye de manera positiva la relación con el grupo de niños de la terapia.

3. ¿Cómo sé que es una terapia llevada a cabo por profesionales serios?

Está diseñada por médicos especialistas en pediatría, y capacitados en el área específica en que se desarrolle (nutrición, psiquiatría, psicología). En cuanto a los profesionales de la empresa o asociación que educa a los perros y trabaja con ellos debe de estar dada de alta, poder acreditar su experiencia en programas similares, contar con profesionales formados específicamente en intervenciones asistidas con animales y tener perros de terapia preparados para desarrollar este trabajo.

4. ¿Sirve para todos los niños?

Está indicado para todos los niños, con excepción de aquellos que tengan alergias o fobias que puedan desencadenar una crisis. Algunos de los casos en los que los niños reciben terapia asistida con perros en hospitales están diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención (TDH). En estos casos, la efectividad se basa en que el perro no cuestiona ni juzga al niño, sino que actúa como un catalizador de sus emociones. Así, las regañinas por el comportamiento disruptivo de estos niños tan activos desaparecen. Asimismo, también se lleva a cabo en el caso de niños con dolor abdominal derivado de factores como el estrés.

5. ¿Cómo se aplica este tipo de terapias con animales?

La sesión se plantea como un juego y una diversión, pero con normas. Hay tantos métodos de trabajo en terapia con animales como terapeutas. El perro se utiliza en algunos casos como refuerzo para llevar a cabo una actividad de forma correcta. Una de las iniciativas que se llevan a cabo, cuya finalidad es el desarrollo de la comunicación verbal y escrita, es escribir un cuento para el perro y leerlo al resto de niños que asisten al grupo de terapia. Todo se hace en un ambiente lúdico para favorecer la motivación de los niños. También se realizan ejercicios con el animal para mejorar la motricidad o movilidad, como tirarle una pelota, pasearle, hacer ejercicios de equilibrio o con la mera presencia del perro que aporta al niño tranquilidad, distracción y confianza cuando le realizan pruebas médicas que le puedan causar dolor o ansiedad.

6. ¿Puede el médico prescribir esta terapia a mi hijo/a?

En España, este tipo de terapia con animales es reciente en los hospitales. Los médicos que deciden prescribir este tipo de terapia son escasos, aunque los buenos resultados logrados con los pacientes han logrado que cada vez más equipos médicos hospitalarios se interesen en ofrecer a sus pacientes este tipo de intervenciones con animales. No obstante, cuando un médico decide recomendar a los padres la terapia con animales es porque considera que complementa el tratamiento del niño para obtener mejores resultados y en menos tiempo.

Los animales tienen presencia como apoyo terapéutico en el ámbito de la salud desde hace muchos años. Pero, aunque los beneficios son evidentes, todavía faltan estudios científicos que lo avalen. No obstante, la Terapia Asistida con Animales cada vez tiene más presencia en congresos médicos y se estudian sus beneficios.

7. ¿Cómo sé que no cometo un error o que pierdo el tiempo con esta terapia?

Los programas son valorados y evaluados por el equipo de especialistas médicos y de Terapia Asistida con Animales (TAA). Algunos de los beneficios para la salud de los niños que los padres pueden constatar son: el aumento de la autoestima, la evolución del desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales o la mejoría en la expresión de sentimientos y la reducción del sentimiento de soledad y aislamiento.

8. ¿Cómo puedo participar y reforzar los beneficios de esta terapia con mi hijo/a?

El objetivo de un programa profesional de Terapia Asistida con Animales es que los beneficios para la salud del niño no se limiten a la sesión, sino que se trasladen y generalicen en la vida cotidiana. Como padres, contar con la información sobre las actividades realizadas en las sesiones puede ser de gran ayuda para reforzar lo que se trabaja en las mismas.

9. ¿En qué notaré que a mi hijo le beneficia este tipo de terapia?

El hecho de que el niño vaya contento a las sesiones de terapia es el mejor indicador de que todo va bien. Si el paciente asiste obligado o sin ganas es un síntoma de que algo no funciona. La TAA resulta efectiva cuando los objetivos establecidos por el médico o terapeuta se alcanzan de manera paulatina. Es el caso de niños pacientes de psiquiatría en los que se percibe una mejora en las habilidades sociales, disminución de la impulsividad, y agresividad, aumento de la capacidad de atención, aprendizaje del respeto por las normas sociales y mejora de la autoestima.

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