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ÉTICA EN LA CIENCIA

La UE investiga a la científica española despedida por “irregularidades”

La Comisión Europea inspecciona el trabajo de Susana González, a la que concedió una ayuda de 1,8 millones de euros

La bióloga molecular Susana González.

La Comisión Europea ha iniciado una investigación sobre el trabajo de la científica española Susana González, despedida del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) por "irregularidades". El Consejo Europeo de Investigación (ERC), principal organismo financiador de la ciencia de vanguardia en el continente, conoció el suceso el 2 de marzo, dos días después del despido, y ha comenzado a “evaluar el caso”, según un portavoz oficial de la institución. González cuenta con una ayuda de 1,86 millones de euros del ERC.

González, con un currículo impecable hasta su fulminante expulsión del CNIC, niega "rotundamente" cualquier fraude científico. Sus extraordinarios experimentos con ratones abrían la puerta a rejuvenecer corazones de personas ancianas o enfermas. El Comité Permanente de Conflicto de Intereses, Mala Conducta Científica y Cuestiones Éticas del ERC interrogará en los próximos días a las partes implicadas para comprobar el alcance de las "irregularidades" destapadas por el CNIC, uno de los centros más prestigiosos de España, cuyo informe final afirma que "no se estima elemento probatorio suficiente para fundamentar una acusación de fraude". En la web PubPeer, en la que los científicos comentan artículos de otros colegas desde el anonimato, se pueden ver algunas de estas presuntas manipulaciones, que incluyen imágenes duplicadas o copipegadas de otros experimentos.

El ERC, dependiente de la Comisión Europea, concedió en 2014 una ayuda de 1,86 millones de euros a González para identificar la molécula natural que rejuveneció el corazón de un ratón enfermo cosido a un hermano sano. El roedor, con una cardiomiopatía dilatada que le hacía tener el corazón como una pelota, recuperó el estado normal de su órgano en solo un mes compartiendo sangre con el ratón sano. Esta patología afecta a una de cada 2.500 personas adultas y es el motivo más frecuente para necesitar un trasplante de corazón. Los resultados de González están ahora bajo sospecha.

Los científicos que reciben las millonarias ayudas europeas pueden llevarse el dinero si fichan por otros centros, en condiciones normales

De los 1,86 millones concedidos, el ERC solo ha adelantado de momento 372.382 euros al CNIC. La ayuda, denominada Consolidator Grant, es nominal y el receptor se puede llevar el dinero si ficha por otra institución en condiciones normales. Es lo que ha hecho por ejemplo la bióloga Nadia Mercader, otra científica del CNIC cuyos estudios sobre la regeneración de corazones infartados fueron reconocidos con 1,5 millones de euros por el ERC. Mercader investiga ahora con esa ayuda en la Universidad de Berna (Suiza).

La llamada Estrategia por Mala Conducta Científica del ERC incluye medidas como la “posible suspensión o eliminación de la ayuda”, según destacan fuentes del organismo. El ERC considera que son los propios centros de investigación los que tienen “la responsabilidad en primer lugar de detectar malas conductas científicas y de investigarlas”. El CNIC, tras una pesquisa interna, ejecutó el despido de González el 29 de febrero. El informe final exculpa a sus colaboradores, según fuentes próximas a la investigación.

"El CNIC no puede hacer declaraciones respecto al despido de Susana González ya que debe respetar [por ley] su derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen", sostienen fuentes del centro, dirigido por el cardiólogo Valentín Fuster.

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