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Los científicos exigen a los políticos un acuerdo para salvar la ciencia

Las sociedades científicas denuncian que España se ha quedado sola en los recortes en I+D, la inversión ha caído un 34% desde 2009

Los presupuestos de Investigación y Desarrollo (I+D) para 2016 solo han subido un 0,36% y puede que esta no sea una noticia tan mala como parece. Si se contemplan en detalle las cuentas para este año se ve que las subvenciones, que suponen el grueso de la financiación para proyectos de investigación, han subido 269 millones de euros, es decir, un 11,21% respecto a 2015. En sentido contrario al habitual, también hay un recorte en los créditos (que en su mayoría nunca eran concedidos) por una cantidad muy similar, 246 millones de euros.

Es la principal conclusión del análisis sobre el proyecto de presupuestos 2016 presentado hoy por la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce). Otro mensaje igual de importante es que el panorama general, más allá de esta pequeña nota positiva, sigue siendo desolador.

Entre 2009 y 2013, los presupuestos para ciencia han caído un 34%. Para recuperar el nivel de inversión que había antes de la crisis, habría que aumentar la inversión en un 4,22% cada año y no dejar de hacerlo hasta 2026. La mayor emergencia se registra en la formación del personal investigador y técnico (becas y contratos), que este año ha caído en 218.000 euros, pero que acumula una pérdida de 360 millones desde 2009.

Para recuperar el nivel de inversión que había antes de la crisis, habría que aumentar la inversión en un 4,22% al año y no dejar de hacerlo hasta 2026

“La ciencia no sabe de atajos, así que lo perdido, perdido está”, ha lamentado Nazario Martín, presidente de la Cosce, durante la presentación en Madrid del informe. El jefe de las sociedades científicas ha vuelto a reclamar a todos los partidos políticos que se pongan de acuerdo en un plan de defensa de la investigación, el famoso pacto de Estado por la ciencia. “Situaciones de incertidumbre política como la actual demuestran la necesidad de establecer mecanismos que garanticen, al margen de los ciclos electorales, la máxima estabilidad en los recursos de ciencia”, ha resaltado.

José de Nó, investigador del CSIC y coautor del estudio, ha calculado cuánto dinero que estaba en los presupuestos en realidad nunca se gastó. Esto sucede cuando el Gobierno no ejecuta todo el dinero que hay disponible para una determinada partida. En su mayoría estos dineros son créditos que nadie pide. Entre 2008 y 2014 no se gastaron 15.391millones de euros dedicados a I+D. Entre 2010 y 2014, ese dinero nunca empleado sumó 12.152 millones de euros, de los que 625 millones eran subvenciones y otros 11.526 créditos que nunca se concedieron. El Gobierno aún no ha publicado las cifras de ejecución presupuestaria de 2015, ha señalado De No. En 2016 los créditos componen el 58% de todos los presupuestos para ciencia, mientras que en 2015 suponían el 62%. En general, en torno a “un cuarto” de todos los presupuestos para ciencia nunca salen de las arcas del Estado, ha lamentado Martín.

El estudio también estima cómo estarían las cosas si no se hubiera recortado en ciencia durante la crisis. El resultado muestra que el sistema de I+D+i ha perdido 18.500 millones de euros desde 2009 en valores corrientes que estarían ahí si los niveles de inversión se hubieran mantenido estable. “Esta cantidad es la equivalente al presupuesto de la Universidad Complutense durante 40 años”, ha destacado José Molero, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los autores del informe.

España lidera la lista de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que más han recortado sus presupuestos de ciencia entre 2009 y 2013

España lidera la lista de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más han recortado sus presupuestos de ciencia entre 2009 y 2013. Y en esto ha ido a contracorriente. “España es de los pocos países que ha reducido su inversión, pues el promedio ha sido el de aumentar un 0,85% su contribución respecto al PIB”, ha destacado Molero. Lo mismo sucede con la media de la UE, cuyo promedio también registra crecimiento de varios puntos y no retroceso como en España.

De cara a un pacto de Estado, Martín se ha mostrado abierto a hablar con todas las formaciones políticas, algo que ya hizo en el pasado con Podemos y también con el PSOE cuando Ángel Gabilondo se presentó como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, ha explicado. “Necesitamos un acuerdo para los próximos 10 años”, ha resaltado Martín, “un plan estratégico no para el partido que gobierne, sino para todos”. El catedrático de química orgánica en la Universidad Complutense de Madrid ha advertido de que no se trata solo de que el próximo gobierno vuelva a inyectar dinero en el sistema, sino hacerlo con criterio para evitar que se desaproveche. Ha puesto el ejemplo de la repatriación de científicos, quienes, si no se planea bien, pueden acabar “sin laboratorio ni despacho” por falta de medios.

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