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Una noche en el Mar de Cortés

Visita al "gran acuario del mundo", como lo definió Jacques Cousteau

El oceanógrafo y cineasta Jacques Cousteau bautizo al Mar de Cortés, después de explorarlo durante tiempo, como el gran acuario del mundo. Motivos para ello no le faltaban.

A lo largo de toda la península de California, existe un fuerte contraste entre los ecosistemas terrestres y marinos. El clima árido y semidesértico del exterior contrasta con la riqueza y la productividad de los fondos marinos de este mar que tiene más de 1.100 kilómetros de longitud y una anchura que va desde los 48 hasta los 241.

En Mulegé, una pequeña localidad a orillas del mar de Cortés, tuvimos la ocasión de bucear durante varios días. Cuando se atraviesa la superficie del agua llama la atención la gran cantidad de organismos planctónicos que hay en el medio. Es como una especie de filtro translúcido que reduce la visibilidad. Pero lo que resulta espectacular es la concentración de plancton durante las horas nocturnas. Lo experimentamos durante una inmersión que pudimos hacer cuando ya había entrado la noche.

En el Mar de Cortés, llamado también Golfo de California, se da un régimen de vientos que durante el invierno proceden del noroeste y durante el verano del sureste. Las islas Ángel de la Guarda y Tiburón dividen la cuenca de este mar en dos zonas distintas, la norte con la temperatura del agua que durante el año oscila entre los 10 y 32 ºC y la zona sur, en la que está entre los 20ºC y por encima de 25ºC.

Este mar tiene más de 1.100 kilómetros de longitud y una anchura que va desde los 48 hasta los 241

Por las características oceanográficas, por las diferencias de temperaturas y por el patrón de vientos, en la zona central del Golfo de California se producen surgencias de agua profunda que trasladan hacia la superficie una gran cantidad de nutrientes. Estas surgencias costeras, junto a los sedimentos que aportan los ríos que desembocan en la costa oriental del Mar de Cortés, permiten el desarrollo de cantidades extraordinariamente altas de fitoplancton y, a partir de él, de toda la vida marina que forma parte de la red trófica. La productividad biológica de estas aguas es muy alta lo cual permite el desarrollo de una intensa actividad pesquera.

Esta riqueza biológica también se traduce en una elevada biodiversidad, un factor fundamental para el desarrollo del sector turístico. En este sentido cabe destacar el Parque Nacional Cabo Pulmo, en Baja California Sur. Aquí hay uno de los pocos arrecifes de coral que todavía no han sido destruidos en la costa oeste de todo el continente americano.

Otro de los grandes atractivos lo constituye la posibilidad de efectuar avistamientos de grandes peces como el tiburón ballena, el tiburón martillo o las mantarrayas así como de muchas especies de cetáceos. El Mar de Cortés es una de las zonas de nuestros océanos donde se puede hallar una mayor diversidad de cetáceos, entre ellos la ballena gris, la ballena jorobada, el rorcual común, el rorcual norteño, cachalotes y hasta la vaquita marina, uno de los mamíferos marinos más pequeños y con mayor riesgo de extinción.

En el Parque Nacional Cabo Pulmo, en Baja California Sur, hay uno de los pocos arrecifes de coral que todavía no han sido destruidos en la costa oeste de todo el continente americano

Las grandes amenazas del Golfo de California son la sobrepesca, la contaminación y la urbanización del litoral, como ocurre en la zona de Cabo Pulmo, un espacio de alto valor ecológico sobre el que ya ha habido y todavía hay la amenaza de diversos proyectos para la construcción de enormes urbanizaciones que pueden suponer un grave riesgo para el entorno natural y para las pequeñas poblaciones locales. Las presiones de grupos ecologistas mexicanos e internacionales hasta la fecha han conseguido paralizar estos proyectos, pero no hay ninguna garantía de que al final no se lleven a cabo.

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