Selecciona Edición
Iniciar sesión

Harvard se rinde a Kerry Washington

La protagonista de 'Scandal' fue nombrada mujer del año por la compañía de teatro Hasty Pudding Theatricals de la prestigiosa universidad

La actriz de Scandal Kerry Washington se ha llevado a casa una pequeña y brillante caldera para pudín. La intérprete, de 38 años, nacida en el Bronx, Nueva York, fue nombrada mujer del año por la compañía de teatro Hasty Pudding Theatricals de la Universidad de Harvard –una de las más antiguas y prestigiosas de EE UU-. Los responsables del galardón explicaron que Washington era la seleccionada este año por ser una “talentosa actriz de cine, televisión y teatro que además es socialmente comprometida y que sigue rompiendo muchas barreras en Hollywood". Cabe recordar que desde 1974 ninguna mujer negra había vuelto a encabezar un drama de televisión. Washington interpreta a Olivia Pope, una especialista en manejo de crisis en la exitosa serie Scandal. Ha sido nominada al Globo de Oro, el Emmy y el SAG.

“Estoy sumamente honrada de sumarme a la lista de mujeres que han recibido este premio”, confesó antes de recoger el reconocimiento. “Esto es surrealista. Es tan loco”, agregó. El laurel lo recibió tras un desfile que recorrió Harvard Square. La artista se mostró en todo momento sonriente y no dudo en posar de forma graciosa con su caldera. Antes que ella otras grandes actrices del cine han sido homenajeadas con este galardón. Entre ellas: Meryl Streep, Katharine Hepburn, Elizabeth Taylor, Catherine Zeta-Jones y la comediante Amy Poehler que lo obtuvo el año pasado.

Desde que arrancó Scandal en 2012, la intérprete mira las noticias de otra forma, preguntándose qué haría Olivia ante cada escándalo. O mejor aún: “Me pillo siguiendo las informaciones intrigada de si Judy les estará echando una mano”, comentó en una entrevista a EL PAÍS.Su personaje, Olivia Pope, se inspiró en Judy Smith, exsecretaria de prensa del presidente George Bush y al frente de la empresa consultora utilizada por figuras como Mónica Lewinsky.

Kerry Washington en el desfile por la Universidad de Harvard. WireImage

“Olivia ha cambiado mi vida”, admite una actriz que siempre tuvo a gala desaparecer en sus papeles, ya fuera en Ray, en El último rey de Escocia o, más recientemente, en Django desencadenado. También desaparece en su vida real: mantuvo su matrimonio con el jugador de fútbol americano Nnamdi Asomugha en secreto durante más de un mes. “Scandal es una bestia enorme que he tenido que domar porque la gente se relaciona de otra forma con la televisión”, indica. “Olivia es también el personaje con el que llevo más años de convivencia. ¡Más años que con la mayoría de los hombres que han formado parte de mi vida!”, añade.

Washington sabe que las redes sociales han sido de gran ayuda para alcanzar el éxito. “Ophra [Winfrey] me reconoció que se puso a ver la serie porque no dejaba de ser trending topic. Por eso nos llevó a su programa y eso nos abrió todas las puertas”, cuenta la intérprete, dos veces candidata al Emmy. Pero el cambio más importante en su vida, ese por el que da las gracias a Scandal, es su reciente capacidad de mantener la calma. “Gracias a Olivia ya no entro en pánico con tanta frecuencia. Me ha enseñado a aguantar lo que me echen, algo que probablemente me serviría de mucho de dedicarme a la política. Pero eso no es algo que me interese”, remata quien prefiere limitar su activismo a las urnas y su trabajo, a las cámaras.

Kerry Washington celebra su reconocimiento como mujer del año. AP