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Mosquitos transgénicos para frenar el virus zika

La suelta de millones de machos modificados en Brasil reduce la población del transmisor de la enfermedad

Ante la falta de una vacuna contra el virus zika, en la ciudad de Piracicaba (São Paulo, Brasil) la lucha se ha centrado en el mosquito que lo transmite. En los alrededores de esta ciudad han liberado millones de mosquitos genéticamente modificados (GM) para que su descendencia muera antes de llegar a la fase adulta y, por tanto, pueda transmitir la enfermedad. Los primeros resultados muestran una reducción de larvas de mosquito de un 82%.

El principal vector o transmisor del zika y otros virus, como el del dengue o el chikunguña, es la hembra del mosquito Aedes aegypti y, en menor medida la del mosquito tigre (Aedes albopictus). Salvo alguna vacuna experimental, ninguno de estos virus tiene una cura. Otro enfoque posible es controlar la población de mosquitos, generalmente con insecticidas. Pero hay una tercera vía y es el control biológico mediante el uso de la genética.

Es lo que propuso la empresa británica Oxitec a las autoridades de Piracicaba la primavera pasada. Su plan era liberar ejemplares macho de Aedes aegypti GM en tal cantidad y durante el tiempo suficiente para que desplazaran a los machos silvestres en el apareamiento con las hembras. Estos machos de mosquito, bajo la denominación OX513A, portan y transmiten una mutación genética que hace que sus crías sean dependientes de la tetraciclina, un antibiótico. Si les falta, mueren antes de superar la fase de pupa o larval.

El objetivo inicial del ensayo, autorizado por los responsables de bioseguridad del Gobierno brasileño, era combatir el dengue, transmitido también por el A. aegypti. Pero, al compartir vector, el virus zika también podría rebajar su incidencia en la zona. Desde su puesta en marcha, en abril, han sido liberados unos 25 millones de mosquitos. Y las autoridades locales han prorrogado el experimento un año más y estudian extenderlo a un área mayor, en la que vive una décima parte de la población de Piracicaba. Para ello levantarán una instalación en la zona donde criar a los insectos.

Las crías de los mosquitos GM son dependientes de un antibiótico y mueren antes de ser adultas

El anuncio de los resultados de este primer año y de la prórroga del ensayo echa presión sobre los responsables de salud pública brasileños, que son los que tienen que autorizar un despliegue comercial y masivo de estos mosquitos transgénicos.

Hasta ahora Oxytec, comprada recientemente por una compañía estadounidense, ha realizado otros ensayos en países como Panamá, Malasia o las británicas Islas Caimán. Desde finales de 2014, también ensaya su liberación en Cayos de la Florida, en el estado homónimo de EE UU.

Los ambientalistas se han mostrado muy recelosos de estos mosquitos GM. El año pasado, la organización británica GeneWatch publicaba un informe sobre los mosquitos de Oxitec. El trabajo menciona los riesgos que supone liberar este tipo de insectos para el medio ambiente. Se pregunta también por la falta de datos sobre la reducción de las enfermedades transmitidas por mosquitos allí donde los GM han sido liberados y criticaba que no se dieran datos de eficacia de los ensayos.

Sin embargo, en julio pasado, científicos de Oxitec y colegas brasileños publicaron en una revista científica los resultados de uno de sus ensayos, desarrollado en Juazeiro, en el estado de Bahia entre 2010 y 2011. Al cabo de un año, en las áreas donde habían liberado mosquitos GM, la población adulta de A. aegypti se había reducido en un 95% y la de huevos en un 82%, el mismo porcentaje de éxito que en Piracicaba.

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