Los cinco retos del Congo en materia de salud para 2030

Priya Gajraj, responsable del PNUD en el país, explica cuáles son las prioridades para acercarse al reto del acceso universal al sistema sanitario

En la República Democrática del Congo, un país con una alta mortalidad materna e infantil y una esperanza de vida de 54 años, hay mucho que hacer para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible en materia de salud. Priya Gajraj, responsable del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el país, explica cuáles son las prioridades para acercarse al reto del acceso universal a la salud para 2030.

La República Democrática del Congo es el segundo país más grande del continente africano. En las últimas dos décadas se ha enfrentado a un delicado proceso de transición en el que los brotes de violencia y las tensiones políticas no han cesado pese a la firma del acuerdo de paz en 2003. Numerosas organizaciones humanitarias desarrollan proyectos de apoyo a los miles de personas que todavía viven en campos de refugiados y la violencia sexual contra las mujeres está a la orden del día. Las necesidades de salud siguen siendo fundamentales en un país donde, según los últimos datos de la OMS (2013), la esperanza de vida al nacer es de 51 años para los hombres y 54 para las mujeres. El 45% de los cerca de 68 millones de habitantes es menor de 15 años y solo el 5% del total alcanza los 60.

Priya Gajraj conoce bien esta situación. Exasesora del Banco Mundial y actual directora del Plan de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Congo desde hace 10 años, su misión es apoyar al diálogo y sensibilizar a los diferentes actores sociales y políticos para que el desarrollo sea una realidad. “Estamos ayudando a miembros del gobierno y de la sociedad civil a entender mejor qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), porque ellos serán quienes tendrán que definir y realizar el plan de acción para su país. No nosotros, nosotros estaremos apoyando el proceso”, explica en un descanso de un congreso organizado por ISGlobal.

“En los últimos 20 años, desde el final del conflicto, ha habido avances. El país tiene todavía mucho camino por delante, pero ha habido progreso en todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Por ejemplo en el 1, sobre pobreza, ahora estamos en el 63% en niveles de pobreza y ha bajado desde el 71%. ¿Queda mucho por recorrer? Sí. ¿Se ha mejorado? Sí”, reivindica. Ante unos ambiciosos objetivos de desarrollo sostenible que plantean el acceso universal a la salud para 2030, Gajraj cuenta a Planeta Futuro cuáles son las prioridades en materia salud que el Congo debería abordar para acercarse a este objetivo en los próximos años.

1. Geografía y acceso

“La República Democrática del Congo es del tamaño de toda Europa occidental y tenemos solo 160 hospitales públicos para una población cercana a los 70 millones de personas. Así que el asunto de tener acceso al sistema sanitario continúa siendo uno de los mayores retos en un país del tamaño del Congo”, describe.

La falta de infraestructuras y de acceso a las instalaciones sanitarias es para Gajraj el primer obstáculo para conseguir el enorme reto del acceso universal a la salud para 2030. “Los objetivos están totalmente relacionados entre sí. Por ejemplo, en la República Democrática Congo solo el 9% del país tiene acceso a la electricidad, que es también fundamental para la salud. Incluso si puedes repartir medicamentos a la población, tener médicos o enfermeras… ¿cómo vas a cuidar a la población? Hay muchísima relación entre los diferentes objetivos”.

2. Escasez de recursos sanitarios cualificados

“Solo hay 5.283 médicos en el país para una población de 70 millones de personas. En algunos casos lo que ves es que incluso si la gente tiene dinero, el hecho de que no haya suficientes recursos cualificados, médicos y personal, es otro de los enormes retos a los que se enfrenta el país”, explica. Para Gajraj, conseguir mejorar este problema es un reto colectivo.

“Aunque obviamente es un objetivo del gobierno, es también un objetivo global: la sociedad civil, la población, los parlamentos. La población tiene que pedir que mejores servicios sanitarios y recursos educativos; los parlamentos tienen que votar los presupuestos y poner los recursos para hacer esas cosas; los gobiernos deben poner en marcha las políticas que se traduzcan en apoyo sanitario y educativo… lo que supone que debe haber toda una cadena para que ocurra. Será con esta rueda colectiva y esta ambición colectiva lo que podrá hacer que la agenda de los ODS ocurra sobre el terreno”, reconoce.

3. Mayor igualdad de acceso entre zonas rurales y urbanas

“Hay grandes disparidades entre las zonas rurales y urbanas. Hay más instalaciones, más médicos en las zonas urbanas que en las rurales. Y eso continúa siendo un reto porque incluso entre provincias en el país hay problemas de inequidad. Algunas provincias tienen un 30% de la infraestructura sanitaria que necesitaría y otras tienen un 6%. Así que esas disparidades son algo en lo que hay que trabajar”, precisa.

Según datos de la OMS, el 67% de la población del Congo vive en áreas rurales. Para Gajraj, conseguir la igualdad vendrá de la mano de dos factores: “Prioridades y secuenciación. Los recursos son limitados y hay que decidir dónde se pone el dinero primero y también cómo secuenciar la inversión para dar al país el desarrollo que necesita. Creo que esta es la razón por la que los planes nacionales son importantes. Congo está empezando por un punto en el que quizá debe centrarse en las áreas más pobres, poner recursos ahí y darles un buen impulso. Y luego quizá podamos hacer avanzar al resto hacia delante”, apuesta.

¿La clave? Que la riqueza no acabe en manos de unos pocos. “El Congo este año ha tenido una tasa de crecimiento cercana al 8%, lo que es fenomenal, pero necesitamos tener un mensaje de un crecimiento más inclusivo, que filtre más los beneficios a la población. Eso es en lo que tenemos que hacer más esfuerzos porque es ese crecimiento el que promueve y apoya precisamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los objetivos de educación, salud, energía… creo que realmente es ahí donde tenemos que enviar el mensaje, hacia un crecimiento inclusivo”.

4. Inmunización

El 8,6% de los niños que nacieron en la República Democrática del Congo en 2013 murieron antes de cumplir un año. El 35,6% de los niños del Congo no conseguirá sobrevivir más allá de los 5 años según los últimos datos de la OMS de 2013. “Tenemos una esperanza de vida muy baja. Mucha de la culpa de esto la tiene la inmunización porque muchos niños no están inmunizados. Si pasas los 5 años tienes muchísimas más posibilidades de sobrevivir. La cobertura de inmunización revela grandes desigualdades en términos de acceso, de género, de estatus económico y social, en rural o urbano. Así que, si podemos abrirnos camino y queremos poner el foco en ese reto, deberemos ayudar intensamente al desarrollo y a la salud especialmente de los niños”. La malaria o el SIDA siguen siendo un gran problema sanitario y para la directora del PNUD, la solución pasa por enfrentarse a él con un enfoque diferente.

“Por ejemplo, el sarampión se está tratando como una crisis humanitaria pero el sarampión es una cuestión de desarrollo. Puedes vacunar a personas y erradicar el sarampión, pero no debe depender de que cada año se reciba financiación. Se necesita una financiación más inteligente. ¿Sigues financiando algo como cuestión humanitaria año tras año? ¿O pones el dinero en una solución de desarrollo de largo plazo? Además de que la intervención cambia de punto de vista, el resultado es mejor”, precisa.

5. Maternidad y mortalidad infantil.

Según datos de la OMS, la tasa de fertilidad alcanzaba los 5,9 niños por mujer en 2013. Ese mismo año, 730 de cada 100.000 madres murieron en el parto, según la OMS. Según estimaciones del Banco Mundial, en 2015 esta cifra se redujo a 663 madres mientras en países como España, mueren solo 5 de cada 100.000.

“Tenemos una alta mortalidad materna, este continúa siendo otro de los retos importantes. Pero hay que enfocarlo desde el punto de vista de la igualdad de género porque la salud de la madre está relacionada su nivel educativo y con la pobreza. Debe haber una atención continuada en este asunto porque la atención sanitaria que la mujer recibe cuando está embarazada y da a luz tiene un impacto tremendo sobre la supervivencia”, detalla la directora del PNUD en la República Democrática del Congo, Priya Gajraj.

La violencia sexual contra las mujeres y su uso como arma de guerra es un indicador de que el camino que la República Democrática del Congo (RDC) tiene todavía por delante es enorme.

“Si imagino a la RDC en 2030, me gustaría realmente ver un país con una democracia pacífica, con un crecimiento inclusivo que beneficie a la población. Es un gran reto pero creo que es una cuestión de responsabilidad colectiva y nada es imposible. Necesita liderazgo, visión, buenas políticas, decisiones acertadas en intervenciones y financiación, pero es posible. Si miras cómo estaba el Congo 20 o 30 años atrás y cómo está ahora, ha progresado y creo que debemos seguir impulsando ese crecimiento”.