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"Hacer un forward" y 53 anglicismos que utilizamos sin pudor en la oficina

Todos hemos consultado alguna vez en Google qué rayos significa ese palabro en inglés que nos suelta el jefe. Con esta guía se acabó el problema

Dos oficinistas de la versión francesa de 'Camera Café' (2005) tomándose con deportividad que no entienden la orden del jefe, llena de anglicismos.

Antes de leer lo que viene a continuación, coja aire y despeje su mente. Es posible que no entienda casi nada de la descripción de un día de trabajo ofrecida por el empleado del departamento financiero de una multinacional de Madrid. Literal: “Cuando llego por la mañana enciendo el mac y hago un checking del e mail, hago algunos forwards y envío attachements de excel; a los 30 minutos siempre aparece el assitant, que me suele encargar un chart sobre las allocations del día anterior. Le doy un resulting lo más exacto posible y a veces incluso una relación de pay outs. A eso de las 10 de la mañana ya estoy down; anyway, hago un break y me levanto a la máquina de café. Allí casi siempre coincido con el sales manager. Hablamos de lo que sea y vuelvo a mi puesto. Empiezo a buscar feedbacks para mi curro del día y muchas veces falla el ordenador, que está overdose porque el hard disk no da abasto con tantos gigabites de información. Entonces llamo al departamento de e-management para que me lo resuelvan, pero ya he perdido mucho tiempo y a las 12 tengo un meeting con un workshop y después una conference call para una business review y….”. Lo único que se le pidió a este oficinista fue que contara una jornada laboral como si hablara con un compañero de trabajo. Este fue el resultado.

“Hablamos considerablemente mal”, concede Blanca Panzano, directora general de Tag Heuer en España. Y se explica: “Decimos business plan aunque tengamos la traducción perfecta en castellano –plan de negocio–, pero es habitual porque cada vez trabajamos en empresas más globales. Y la cosa se complica aún más cuando usamos siglas para, supuestamente, ganar tiempo: TBC para to be confirmed –por confirmar–, por ejemplo, o BR para best regards –atentamente–. Cuando llega alguien nuevo a mi equipo, al principio se vuelve loco tratando de descifrar correos que parecen jeroglíficos”.

Conversación real entre empleados: “Cuando llego por la mañana enciendo el mac y hago un checking del e mail, hago algunos forwards y envío attachements de excel; a los 30 minutos siempre aparece el assitant, que me suele encargar un chart sobre las allocations..."

Mikel Pérez, responsable comercial de una empresa de hidrocarburos, añade otro problema: la gente que distorsiona los propios anglicismos. “He visto varias veces escrito A.P.P. cuando en realidad querían poner app, de aplicación. Es un impulso que trato de evitar: si no estás seguro de cómo es en inglés, ponlo siempre en castellano”, aconseja.

Guillermo Olague, business manager –y ya estamos utilizando aquí un flagrante anglicismo– en una multinacional de soluciones para compañías aéreas, opina: “Muchas veces usamos un término en inglés porque no existe una palabra en español que lo describa con exactitud. Si yo tuviera que decir streamlining en castellano, por ejemplo, sería algo así como ‘llegar a la máxima optimización a lo largo de todo un proceso después de haber suprimido todo lo accesorio’. No tengo tanto tiempo, lo siento”.

Rodrigo Taramona, empresario, defiende a capa y espada el uso de anglicismos, también fuera del ámbito de los negocios. Tiene un blog en una revista de tendencias, y los utiliza sin traumas. “Muchos dicen que estamos destrozando el castellano. Yo lo veo de otra manera, más como una homogeneización del lenguaje. El castellano tiene un problema: crece demasiado lento. Si tuviéramos que esperar a que la RAE [Real Academia Española] creara cada vez una palabra para cada término nuevo que nace, no podríamos comunicarnos. Una de sus últimas aportaciones ha sido 'amigovio'. ¡Cuando nosotros llevamos ya años de ventaja llamándolo fuck friend –‘follamigo’–!". Por cierto, si no sabe lo que es un 'amigovio', esta es la definición que hace el diccionario de la RAE: "Fusión de amigo y novio. Persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo".

Parece que se valora más a una persona que introduce anglicismos en su discurso que a otra que no, aunque esta última esté más preparada. Es sinónimo de modernez. Y eso a algunos jefes les gusta mucho"

El anglicismo, además, se suele utilizar como arma laboral estratégica, por esnobismo. "Parece que se valora más a una persona que dice cuatro palabras en inglés que a otra que no, aunque esta última esté más preparada. Es sinónimo de modernez. Y eso algunos jefes lo valoran mucho", opina un empleado que solicita no decir su nombre.

Sea como fuere, hay que estar al día de los anglicismos para sobrevivir en esa jungla diaria que llamamos jornada laboral. Hemos preguntado a varios oficinistas cuáles son los que usan más habitualmente. Algunos han utilizado nombre falso para hacerlo con total libertad. Si conoces estos que te proponemos, tienes muchas posibilidades de prosperar en tu empresa. O, al menos, de seguir en ella.

ASAP. Cuando tu jefe incluye esto en alguna frase, échate a temblar. El acrónimo en inglés es más amable, “tan pronto como sea posible” (As Soon As Possible), pero si lo usamos en España significa “házmelo para antes de ayer”. Pedro Manrique, comercial, tiene una definición contundente: “Lo utilizan los jefes ansiosos para meterte prisa sobre prisa”.

Feel free. Esta expresión se utiliza en las oficinas más informales, esas en las que los trabajadores no llevan chaqueta y corbata y sí sudadera y zapatillas de deporte. Es su primer día en la empresa y está nervioso. Le recibe un tipo muy enrollado que después de explicarle sus funciones le dice: "Ah, y feel free". Literalmente significa 'siéntete libre'. O sea, toma la iniciativa, propón cosas, aunque sean muy locas, que esta empresa es muy guay. Pues eso...

Uno de los protagonistas de 'The Office' al enterarse de la cantidad de anglicismos que se dicen en las oficinas españolas.


Pásame un briefing, por favor.
Un briefing es un guión, unas instrucciones para poder realizar el informe con unas pautas. Sí, briefing, un término que se debe escuchar decenas de veces en una jornada laboral.

Estuvimos toda la mañana brifeando.
Pues muy fácil. Estuvieron toda la mañana hablando de proyectos, sus requerimientos y la forma de acometerlos.
En el despacho del jefe se reparten muchos 'browns'. Como en la película 'Smoking room' (2002).


Hacer un forward.
En inglés, 'hacia delante' o 'reenviar'. Es uno de los anglicismos que más a menudo conjugamos a la española y sin recato. "Te hago un forward con toda la info". O sea, te reevió un correo electrónico con la información. Es tan recurrente que se ha verbalizado por forwardear. Ejemplo: "Tengo que forwardead unos mails".

Staff o crew. Seguro que lo ha visto en algún concierto o festival. Los tipos cuadrados que llevan un pinganillo en la oreja y se dedican a impedir que la gente transpase una puerta o a cargar con las guitarras de las estrellas. Estos sujetos forman parte de la crew o del staff, y lo suele poner en sus camisetas. Estamos hablando del 'equipo'. En las empresas también se utiliza en ese sentido: "Reúnete con tu crew y pásame el informe mañana".

Jorge tiene high potential.
Aquí tenemos a Jorge, espléndido trabajador de quien ya se corre la voz por la oficina que tiene un 'gran potencial' (high potential). Buen futuro, muchacho.

El informe está work in progress.
O sea, 'estamos trabajando en ello', como diría el ex presidente Aznar.

Cascadear.
Viene del verbo to cascade (down) -en cascada, hacia abajo-, que en estos casos se refiere a comunicar hacia abajo. “Es un término que no apunta a nada bueno”, avisa Pérez. “Cascadear suele ser mandar algún marrón a los empleados inferiores". O sea, nada bueno.

Partner. No se sabe muy bien por qué, pero en lugar de 'socio' nos empeñamos en decir partner.

Toda la crew está excited. Sí, aunque no lo crean, está frase se dice en muchas oficinas españolas. 'Todo el equipo está entusiasmado'. Un conjunto de trabajadores muy motivados ante algún reto en concreto. Ellos sabrán...

Bullshit.
En inglés cotidiano se utiliza para decir que algo es una tontería (por ser educado, porque literalmente significa 'mierda de toro'). En un entorno comercial, se refiere a engatusar a un cliente. “Hacerle la pelota, vamos”, aclara Olague. Ejemplo: "Vamos a tener que hacer un bullshit a Juan Hernández para que acepte nuestra oferta".

A las dos tenemos la reunión: lleva las updates, por favor. También estamos muy acostumbrados a 'update' (actualización), que es cuando nuestra aplicación de WhatsApp (por ejemplo) nos informa de que ha introducido alguna novedad. En las empresas se utiliza para repasar nuevas noticias sobre un work in progress. Vaya lío...

Los empleados de la oficina de 'Camera Café' riéndose del que no sabe lo que es "hacer un forward".

Bullshit bingo. “Es un práctica común en mi empresa”, prosigue Olague. Y explica: “Creas dos columnas: en una pones optimizar, mejorar, avanzar… En la segunda pones cosas como: cliente, negocio… Cuando alguien de mi oficina logra combinar cualquiera de las palabras de la primera con otra de la segunda, grita: bullshit bingo!, que viene a ser algo así como: '¡Cliente convencido!”.

Whatever. Un ejemplo. "¿Qué te ha comentado el cliente?". Respuesta: Whatever (o sea, cualquier bobada, nada reseñable).

Win win.
Con la mano en el corazón: qué problema hay si en el transcurso de una negocición alguien concluye: "Ganamos todos". Pues debe haber muchos inconvenientes porque decimos esto: "Win win".

Slides.
En inglés significa 'diapositivas'. En un entorno empresarial se emplea para refererise a las proyecciones que se utilizan en una reunión, normalmente llenas de gráficas y datos. Jaime González, directivo en una entidad financiera, avisa: “Me he encontrado muchos correos en los que ponen cosas como: ‘Tenemos una reunión a las 15.00 con ‘slights’. Si no vas a escribirlo bien, por el amor de Dios, pon mejor ‘diapos”.

Business plan. Por alguna extraña razón decimos 'business plan' en lugar de 'plan de negocio'.

Full time.
Pasa como con business plan. ¿Alguién sabe por qué afirmamos que "trabajamos a full time" en lugar de "a tiempo completo"?

CEO.
Consejero delegado. Antes decíamos "jefe", pero ahora hablamos así: "Han nombrado a Jaime Alonso CEO". Es término copiado del inglés que significa Chief Executive Officer, que en traducción literal es 'Oficial Ejecutivo en Jefe'.

El nuevo CEO es súper easy going. Se usa para describir a un jefe cercano, campechano, de trato fácil.

Day job. Alguien que tiene trabajo fijo.

Esto es hardcore.
No hablamos de un género musical extremo. O tal vez sí. “Cuando la cosa se pone complicada, no hay término más explícito que este”, cuenta González.

Traspasar las red lines. Garantía de que ese día toca meter horas extras. “Se usa en situaciones de alarma: incumplimiento de contrato, de condiciones de presupuestos…”, aclara Díaz.

Hacer afterwork. “Lo escucho cada vez más”, cuenta María Fernández, auditora. Y se pregunta: “Eso es la caña de después del curro de toda la vida, ¿no?”.

Brown. Literalmente, marrón. Posiblemente no hay anglicismo más extendido (y comprendido) que este en el entorno empresarial español.

Brown dispatcher. La persona que te endilga los marrones, normalmente tu superior directo. Dispatcher se puede traducir como 'expedidor' o 'remitente'. "Eres un brown dispatcher".

Fuck off madafaca! Eres un brown dispatcher! Pedro Müller, ingeniero, lo explica: “Esta expresión la usamos mucho en mi empresa, cuando alguien te pasa marrones sin parar. Siempre que no sea un superior, claro". Eso de fuck off madafaca se puede traducir por: 'Vete a la mierda, capullo'.

Brownie. Una forma más dulcificada de decir brown, para quitarle hierro al asunto. Es cuando tu jefe te dice: "Tienes que resolver ese brownie".

Tenemos que hacer teaming. Cuando se pide a un conjunto de personas que hagar "equipo" para llegar a unos objetivos.

Empowerment.
Cuando se refiere a empleados, significa que se ha reestructurado la organización de la empresa y los equipos de trabajo inferiores son tan responsables de las consecuencias de sus acciones como sus jefes. Una derivación del brown, vamos.

Hacer un schadenfreude. No es un anglicismo, sino un germanismo adoptado en el mundo anglosajón. Significa 'desear el mal ajeno'. Taramona puntualiza: “Resulta extraño que no tengamos en castellano una palabra para esto, que define una actitud tan española”. "Ese tío me está haciendo un shadenfreude" (que está hablando mal sobre ti).

Last monkey. Para definir a alguno de los empleados que están en la zona más baja de la pirámide de la empresa. O, dicho de otro modo, el que se come todos los browns.  La traducción literal es 'último mono'.

Trainee. Una manera menos hostil de definir lo mismo del párrafo anterior. 'Trainee' se puede traducicir como 'becario'.

Junior. Se utiliza para referirse a un trabajador con poca experiencia, normalmente en contextos despectivos como este: “No me gusta trabajar con ese porque es muy junior”.

E-management. El departamento en el que trabajan los informáticos. “Hay que mimarlos mucho”, aconseja Miriam Díaz, administrativa en una empresa audiovisual. Y advierte: “Tu puesto depende de ellos más de lo que crees".

Ese viste muy casual. Pronúnciese acentuando la primera ‘a’. “Se usa para describir a los empleados que van sin traje de chaqueta ni corbata”, cuenta Fernández. Por ejemplo, los informáticos.

Casual friday. Similar al anterior, pero los viernes. Son esos empleados que se ponen el niki Lacoste y los pantalones chinos, porque los viernes se sale antes y ya van vestidos para ir directamente a su segunda vivienda.

Hacer un break. Es una forma de proponer a algún compañero tomarse un descanso. Normalmente se añade: “¿Tomamos un coffee?”. Curiosamente, nunca se ha utilizado un anglicismo para ‘máquina de café’, punto neurálgico de los breaks de toda oficina que se precie.

FYI. Es el acrónimo, en inglés, de 'For Your Information' -para su información-. Se utiliza al forwardear un correo electrónico a otros compañeros de la oficina. “Los que están más quemados lo envían con un sentido oculto: Fuck You Idiots!”, desvela Müller.

Deadline. Significa 'fecha límite'. "¿Cuál es el deadline de entrega?".

Fucking thread! Se dice para referirse a uno de esos interminables hilos de mensajes en su correo electrónico. Literalmente significa 'jodido hilo'.

Standby. Pregunta: “¿Has cerrado el acuerdo con el cliente?". Respuesta: "Está en standby". O sea, la negociación se encuentra a la espera de respuesta o de acontecimientos. 

Estar missed. Para referirse a alguien que lleva tiempo sin aparecer por la oficina. “Lo susurramos entre nosotros cuando algún compañero salió de farra la noche anterior y el jefe lleva toda la mañana preguntando por él”, dice Díaz.

Es una decisión un poco random. Probablemente es un término adoptado de la opción de los reproductores de música. Se traduce por 'aleatorio'. O sea, es una decisión tomada un poco al azar, sin mucha base.

Preparar un report para los leaders. Cuando te encargan un informe para tus superiores, por ejemplo. Un brown de los más grandes.

Anyway. Es una coletilla que significa 'de cualquier forma'. Según Olague, “el anglicismo más tóxico de todos, porque la mayoría terminamos usándolo también en nuestro día a día. Yo me odio cada vez que me oigo a mí mismo decirlo”, confiesa.

Hacer un downsizing.
Literalmente significa 'reducción de talla'. Crudamente, reducir el tamaño de una empresa o un departamento y, por tanto, del número de empleados. O sea: recorte de plantilla.

Esto es TBC, te lo envío asap, BR, BPA. Una forma sintética y críptica de decir: “Pendiente de confirmación, te lo envío cuanto antes. Saludos cordiales, Blanca Panzano”. TBC es 'To Be Confirmed' y BR, 'Best Regards'.

INTL. Podría significar ininteligible, pero no: quiere decir international, y se suele poner en el asunto de los correos dirigidos o provenientes a la empresa madre, cuando está en otro país. “Normalmente se forwardean a otras delegaciones extranjeras, así que siempre deben ir escritos en inglés”, recomienda Panzano.

LOL. Acrónimo de Lauthing Out Loud, o 'riéndose muy fuerte'. Si te lo ponen tus compañeros de oficina en respuesta a un correo electrónico es que se están partiendo la caja con tu última ocurrencia. “Aunque ahora, con los emoticonos, cada vez está más en desuso”, aclara Panzano.

WTF. O sea, What The Fuck. Se utiliza para expresiones de sorpresa: 'Qué dices' o 'de qué carajo estás hablando'.

Meeting con el staff para la QBR (Quarterly Business Review). Revisión trimestral. Es cuando se llama al equipo para hacer una revisión de resultados.

Tengo un workshop con sesión de brainstorming. Se usa cuando hay una reunión en la que deben involucrarse todos los empleados citados para aportar ideas (brainstorming, 'tormenta de ideas') antes de iniciar un proyecto. Díaz da dos consejos: “Llega ese día bien despierto a la oficina, y que no te esperen a cenar en casa”.

 

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