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Sarkozy frente a Marine Le Pen, francesa de pura cepa

El expresidente cuestiona el ‘derecho del suelo’ por miedo a la invasión de inmigrantes

En febrero pasado, el presidente François Hollande generó un pequeño revuelo. Explicó que los chavales que habían profanado unas tumbas judías eran “franceses de pura cepa”, una expresión considerada racista. Cuatro meses más tarde, sin embargo, el jefe de la oposición, Nicolas Sarkozy, quiere velar por la pureza de la sangre de los franceses y ello no ha causado el revuelo esperable.

Sarkozy y su exministro del Interior Brice Hortefeux han cuestionado el llamado derecho del suelo, una excepción francesa que facilita la nacionalidad a los nacidos en su territorio de padres extranjeros. Es el símbolo de la tradición francesa como tierra de acogida y, de hecho, correligionarios tan importantes como los ex primeros ministros François Fillon y Alain Juppé rechazan que se cuestione. El propio Sarkozy defendía este derecho del suelo hace solo tres años.

Pero hoy se impone el miedo a la invasión de inmigrantes y los medios para evitarla. El Gobierno socialista lo aplica con cierto éxito estrechando los controles en la frontera con Italia y persiguiendo a los que acampan en sus ciudades. Amplía las plazas para acogerles, pero anuncia que redoblará las expulsiones. El discurso xenófobo y antiinmigración del Frente Nacional de Marine Le Pen, que ahora tiene grupo propio en el Parlamento Europeo, sigue siendo favorito en los sondeos. Estos indican que Sarkozy podría ser derrotado en la primera vuelta de las presidenciales francesas por Le Pen, una humillación a evitar, como se ve, aun a costa de robarle el programa electoral. Falta ver si imitando al FN logra derribarlo.

El debate es ideológico porque apenas tiene efecto en la inmigración. En Francia solo nacen al año 30.000 niños (el 0,4% de la población) hijos de extranjeros. El director de Libération, Laurent Joffrin, se pregunta cómo puede cuestionar el derecho del suelo un político cuyo padre es húngaro, cuyo abuelo materno era judío de Tesalónica y cuya mujer es italiana. Para francesa de pura cepa ahí está Marine Le Pen.

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